3.6 C
Hidalgo
lunes, febrero 23, 2026

Esmeralda, guardiana de la lengua ixcateca, a punto de silenciarse

Más Leídas

De los más de 450 habitantes de Santa María Ixcatlán, en Oaxaca, apenas media decena de personas mayores de 70 años puede comunicarse entre sí a través de su lengua materna, el ixcateco, que únicamente se habla en este municipio ubicado entre las regiones geográficas de la Cañada y Mixteca de Oaxaca.

A ellos se suma Esmeralda Ramírez Salazar, una joven de 28 años de edad, quien desciende de los últimos ixcatecos que entendían, comprendían, hablaban y escribían su lengua materna.

Esmeralda emprendió la tarea de revivir el ixcateco entre los niños y adolescentes de Santa María Ixcatlán, y muestra a EFE cómo en un salón en desuso enseña a un grupo de diez menores las primera palabras que, de acuerdo con su plan de estudios elaborado por ella misma, deben conocer para comenzar una conversación y nombrar los alimentos, animales u objetos con las que conviven.

“Totubaí”, es un voz ixcateca que significa en español “guarda silencio”, pero esta vez Esmeralda repasa con su alumnos la entonación de una palabra con tono, como se le conoce a las palabras acentuadas del idioma ixcateco.

“Y ésta, ¿qué tono tiene?”, pregunta a sus alumnos quienes le responden: “agudo y alto”.

El esfuerzo para revivir una lengua casi extinta choca con un contexto poco favorecedor.

“Porque son muy pocas las personas que están interesadas en aprender el ixcateco, y si se pierde pues va a ser malo porque el ixcateco nada más se habla aquí en este pueblo”, comenta a EFE Emilia Jiménez de 13 años de edad, una de las alumnas.

Esmeralda enriquece su vocabulario conversando con su abuela María Patrocinio, quien es otra de las últimas hablantes.

“¿Na tuzema?”, le pregunta a su nieta Esmeralda para saber qué actividad hizo durante la mañana en el palacio municipal de su pueblo.

Doña María Patrocinio recuerda que la causa por la que se dejó de hablar el ixcateco fueron las disposiciones oficiales de mediados del siglo pasado que llegaron a las escuelas en forma de castigo.

“En ese tiempo nos inscribían de 6 años y todavía hablábamos mucho el ixcateco, los maestros se enojaban, nos pegaban, nos dejaban con una piedra así en la mano, nos dejaban ahí en la ventana”, describe.

Ahora el peso de los años y las enfermedades son las que merman su uso, recuerda en el marco del Día Internacional de la Lengua Materna.

Autor

- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img

Últimas noticias