Uno de los actuales representantes del rap en Hidalgo, compartió parte de su historia, trabajo y sueños dentro de esta cultura que se abre puertas desde el “underground”
Nació en Tecámac, Estado de México, allá vivió ocho años, antes de que sus padres lo trajeran a vivir a Hidalgo, a partir de esa fecha, su nueva vida, su familia y sus amigos lo enraizaron a la entidad, su nombre es Eloy Trejo Salinas, es estudiante de la Licenciatura en Comunicación de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y uno de los máximos exponentes del rap en el “underground” hidalguense.
“Yo pasé siete años de mi vida en el Estado, pero no tengo memorias de cuando estuve ahí, por eso me considero originalmente hidalguense, porque he pasado la mayor parte de mi vida aquí, desde que tengo memoria vivo en Campestre y toda mi familia está aquí en Hidalgo y todos mis amigos son de Hidalgo”, dijo en entrevista para Diario Plaza Juárez.
De igual manera, comentó que su primer acercamiento con el rap fue cuando estudiaba la educación primaria, cuando tenía alrededor de 10 años. “No tenía internet en mi casa entonces iba a una biblioteca que estaba cerca y en la computadora tenía abiertas unas páginas, en una de estas estaba un video de YouTube que decía -Niños les ganan a raperos-, comencé a verlo y en los comentarios decía el nombre del rapero Aczino y a partir de ahí comencé a buscar más”, explicó.
Asimismo, señaló que fue uno de sus primos quien le ayudó a llenar una memoria USB con música rap y ahí fue cuando se dio cuenta de la riqueza del género, ya que incluso su mamá escuchaba algunas canciones de rap de Vico, Cártel de Santa o Calle 13, entre otros.
De esta forma comenzó el camino que actualmente y a pesar de la distancia en el tiempo que se registra con el nacimiento del género, es de discriminación, estereotipos e infravaloración entre la sociedad.
Primer acercamiento con raperos
El primer momento en el que Eloy tuvo de cerca a un rapero fue en la capital hidalguense, en el kiosco de la Plaza Independencia “había unos chicos a los que todos les decían ‘los del reloj’ y que hacían freestyle (estilo libre) y me acerqué con ellos, estuve ahí un rato y me dijeron “intenta rapear”, como en mi secundaria ya rapeaba con unos amigos que hacían skate y así fui practicando y avanzando cada día más.
La primera composición
La primera composición no surgió con la técnica rigurosa de una canción sino más bien con la rima que otorga el corazón cuando se tiene que expresar el amor a una persona tan importante en la vida como es la madre, así también lo vivió Eloy, sin embargo, esa fue su primera creación.
“Mi primera composición se la hice a mamá en un día de las madres, porque no tenía dinero para comprarle algo, no me contrataban casi en ningún lugar porque era menor de edad y pues me entró la desesperación. En aquel tiempo ya veía videos y rapeaba, así que pensé en escribirle algo y se lo canté”.
Enamorarse del rap
“Yo en la secundaria, entré a un taller de guitarra, pero sentí que no se me daba, sentía que no fluía, había escuchado trova y me gustaba, pero no sentía que cantaba. Cuando descubro el rap me percato de que usualmente los raperos venían de un lugar como yo, eran como yo, y conecté mucho con la idea, con lo que decían, me gustaba cómo lo decían y todo esto me empujó a este género, me enamoré del rap porque literal, es la historia de muchas personas en todo el mundo, personas que coincidimos en haber pasado por lo mismo y de alguna forma nos entendemos”, compartió Trejo Salinas.
¿Qué dice la familia?
Una de las complejidades a las que se enfrentan los artistas, sobre todo los urbanos, es la opinión de los padres. La experiencia de Eloy no fue distinta.
“Al principio, pues, obviamente no les gustaba porque mis papás querían que yo estudiara algo importante o relevante de mi vida y cedí porque lo dejé un poco, lo hice a un lado, pero nunca dejó de llamarme la atención, así que entre más sabía o más investigaba, más me interesaba y comencé a hacer lo mío.
Después hubo un choque entre que mis papás como que querían entre apoyarme y decirme sabes que eso no te va a llevar a nada. Recuerdo que un día nada más le dije -como saben, esto es lo que voy a hacer, espero que sí les parezca y si no, pues lo siento mucho pero eso es lo que me gusta- y con el tiempo comencé a hacer canciones, ellos como que me daban el avión.
Pero después me invitaron a diferentes shows del estadio Hidalgo y resulta que unas personas de mi colonia se encontraron con mis videos entonces se los enseñaron a mi abuela y le gustaron, se sorprendió. Ahora mi familia ya apoya más, presentan a los demás con sus profesiones y a mí como “El Rapero”, me gusta y siento que me he ganado mi lugar a pulso, incluso con mi propia familia”.
Discriminación y estigma
Como estudiante de Comunicación, Eloy Salinas, como es conocido en el ámbito académico, realiza una tesis sobre el estigma hacia el rap que surge desde los medios de comunicación.
“El rap se crea en un barrio del Bronx, entonces pues, obviamente las personas afrodescendientes ya venían con un estereotipo y unos estigmas raciales, clasistas hacia sus personas y de ahí se lleva a otras partes del mundo, a distintos lugares.
Hoy se sigue viendo, de hecho, la primera aparición de rap la presentaron como “break dance” lo que nos muestra el desconocimiento y sesgo que se produce desde los medios de comunicación. Y si sumamos los espacios para conciertos de otros géneros, nos percatamos de que en el rap no hay, los hacemos los propios raperos, sin sumar la actitud que la gente tiene hacía nosotros, todo esto habla de discriminación y de un estereotipo que señala y juzga sin conocer realmente todo lo que implica estar dentro del rap.
Una vez, a un profesor, mis compañeros le dijeron: “él es rapero” y por hacerse el gracioso, respondió: “ah, es ratero”. Para mí son comentarios fuera de lugar, porque yo estudio, trabajo y hago muchas cosas y trato de hacer todo bien y formalmente como para que me vean con este estereotipo.
Distanciamiento del rap y el freestyle
Para Eloy, el distanciamiento entre el rap es evidente, sin embargo, se ha dado un boom de gente que hace el estilo libre mientras que los raperos en Hidalgo son contados:
“El freestyle es todo un fenómeno y siento que igual ya se apartó mucho del género del rap como tal y ellos tienen su propio movimiento. Yo igual estuve metido en las batallas de freestyle y he estado en las nacionales, pero siento que creció tanto que se hizo tan masivo además de que hay freestylers que no hacen rap. El rapero hacía música y escribía sus letras, los freestylers improvisan y se insertan en géneros como el Ska, el Rock y otros…
Si quieres ver la entrevista completa, así como escuchar las canciones que Eloy preparó para su visita a Diario Plaza Juárez, búscanos en nuestras redes sociales y en el canal de YouTube Plaza Juárez TV.





