15.7 C
Hidalgo
sábado, febrero 28, 2026

El trabajo de una Asociación Civil no radica en “colgarse medallitas”: Rhesident Org

Más Leídas

VerSiones

No hay nada más frustrante que un proyecto que surge con la idea genuina de aportar a la comunidad, sea hurtado por algún funcionario público que busca quedar bien con su jefe, un perfil nefasto que se adueña de una idea, la intenta poner en marcha, pero se olvida del trabajo que requiere: los estudios correspondientes, las investigaciones previas, el trabajo con la población y demás factores necesarios para evitar que se convierta en política de un mandato o en dinero tirado a la basura, como ha sucedido durante décadas en diversas demarcaciones. 

Hoy los retos que enfrentan las asociaciones civiles van más allá de falta de apoyos o recursos gubernamentales, y aún más allá del padrinazgo que muchas asociaciones obtienen de perfiles que han logrado un puesto en la administración pública.

Cortesía

Sobre este tema, Diario Plaza Juárez entrevistó a Mafer Skewes, directora y fundadora de la Asociación Rhesident Org con sede en Pachuca, en la que ha desarrollado en compañía de un nutrido grupo de colaboradores, una serie de proyectos con los que buscan contribuir a la regeneración comunitaria en la entidad. 

Diario Plaza Juárez (DPJ): ¿Qué es Rhesident Org? 

Mafer Skewes (MS): Es una asociación de regeneración comunitaria multidisciplinaria enfocada en realizar trabajo social en las periferias o zonas afectadas por la urbanización desmesurada desde la cultura, el arte, el urbanismo y la sustentabilidad.

Actualmente tenemos un centro cultural y los años anteriores hemos estado trabajando en proyectos en diversas regiones de la ciudad. 

DPJ: Uno de sus proyectos más emblemáticos fue el denominado “Festín Barrial”, cuéntanos un poco sobre este. 

MS: Tuvimos un proyecto que se llamó “Festín Barrial” que fue en los barrios altos de Pachuca en donde lo que buscábamos era un poco salir del asistencialismo, que la gente dejara de extender las manos para recibir, sino que la población se involucre metiendo las manos a su territorio y con herramientas de arte, de cultura, así como de gestión cultural, y pudieran ellos y ellas decidir qué es lo que querían hacer en su espacio.

Sin embargo, comenzaron a meter manos (ajenas) en este y en lugar de trabajar en conjunto, en lugar de contribuir, pues se intentó imponer un proyecto similar que, en lugar de sumar, hizo que tanto los avances del nuestro como el nuevo se desmoronaran. 

DPJ: ¿Cómo perciben ustedes al asistencialismo? 

MS: El asistencialismo puede tener efectos negativos, porque los gobiernos llegan a imponer cosas que la comunidad no necesariamente necesita o quiere, el proyecto de “Festín Barrial” duró dos años, fue trabajo con la gente, conocer sus necesidades, trabajar con talleres y hacer trabajo colaborativo que permitiera que ellos mismos se apropiaran del proyecto. Por lo general un proyecto con visión asistencialista, no pregunta, impone y al imponer logra aceptación al entregar “algo a la gente”, pero esa aceptación nunca se convierte en apropiación, sin embargo, funciona porque el que impone es un funcionario público que entrega “resultados” pero que no transforma realmente el entorno ni a la realidad de sus habitantes. 

DPJ: ¿Cómo se logra el éxito en un proyecto?

MS: Por ejemplo, en el barrio “El Porvenir” invitamos a las infancias, hicimos talleres de dibujo, talleres de composición, talleres donde ellos y ellas aprendían los colores; cuando llegaban niños o niñas nuevas, ellos mismos les enseñaban cómo realizar el morado, cómo hacer el verde. El chiste no es llenar el barrio de murales, el chiste no es el mural, lo importante es el involucramiento social que genere tu actividad antes, durante y después de la actividad. El chiste no es que el barrio aparezca de color verde y amarillo de un solo lado y que del otro lado camines y tus casas sigan viéndose igual de grises. El chiste es el involucramiento que surge durante toda la actividad y toda la conexión con las vecinas y los vecinos que puedes generar.

Hay vecinos y vecinas que no se conocen entre ellos y que con estas actividades podían empezar a dialogar, a conocer sus problemas, a conocer sus necesidades, a saber cómo trabajar entre ellas para organizarse por un bien común. Entonces creo que cuando solamente te fijas en la meta de que se pinte y que bajemos un recurso y listo, pues entonces no estás haciendo gestión cultural ni involucramiento social, lo único que estás haciendo es otra vez buscar una medalla de “miren lo que hice yo como director” o yo como cierta persona que está en ese liderazgo, y te estás olvidando del punto focal de todo esto que es el involucramiento y la regeneración comunitaria.

DPJ: Háblame un poco más sobre eso de “colgarse medallitas”.

MS: Cuando se te pierde esta visión, pierdes la realidad, no tienes nada, porque lo único que buscas es tu reconocimiento y no realmente un cambio, una transformación en cómo la comunidad puede involucrarse y organizarse de mejor manera, ver que tu actividad puede generar diferentes dinámicas en el territorio. Entonces creo que ahí se pierde un poco el sentido de la actividad.

Un ejemplo claro y reciente es el del “Barrio Mágico”, hablamos con la gente, nos dijeron, “nadie nos preguntó si queríamos esto, nadie nos preguntó si queríamos que el barrio se convirtiera en mágico, nadie nos ha preguntado, no sabemos qué es lo que va a pasar después de esto”.  Ahí fue cuando nos dimos cuenta de que nuevamente había sido un proyecto impuesto por un liderazgo que buscaba reflectores, o como decimos nosotros: “colgarse una medalla”. 

Y esto pudo haber sido una buena política pública, pero la manera en la que se toman en cuenta, la forma en que se apropian de proyectos que elaboramos las asociaciones civiles, o cómo te ponen el pie, te dan información errónea o te hacen a un lado porque puedes brillar más que ellos, es un error reiterado en la administración pública. 

DPJ: Cuando se generan este tipo de conflictos contra liderazgos locales, ¿qué camino le queda a las asociaciones civiles? 

MS: Pues es difícil, es una pregunta compleja porque hay muchas asociaciones civiles que están muy bien paradas porque tienen relaciones con ciertas personas (funcionarios públicos). Cuando eres una asociación civil enfocada realmente en tu trabajo, lo que buscas es generar relaciones de colaboración, de cooperación y demás, pero tienes que luchar todo el tiempo con que el gobierno siempre va a querer llevarse como todo el crédito de tu trabajo. Y entonces, eso no a muchos les gusta, porque la chamba, la chinga en campo, la chinga con la gente te la llevas tú junto con tu equipo, junto con todos los que están realizando ese trabajo, y entonces es difícil llegar a ese punto medio de dónde está la cooperación y el trabajo en equipo que debería de hacerse porque estás ayudando un poco a que sus gobiernos sigan teniendo las metas que tienen. 

Entonces, es complicado generar una relación de trabajo colaborativo, porque la comunicación tiene que ser de ambas partes y, no muchas veces te reciben, no muchas veces reciben tus propuestas, no muchas veces tus propuestas se llevan a cabo como tienen que realizarse, no muchas veces quieren involucrar a la población; muchas veces quieren también imponer sus propias maneras y eso tampoco es muy bueno para la población, tiene que llegar un punto medio que tiene que trabajarse mutuamente.

Ahora, creo que las organizaciones estamos haciendo más redes entre nosotras, porque es la manera en la que puedes seguir trabajando por tus causas, buscando otras organizaciones que tengan una causa similar o que su objetivo sea similar al tuyo o que puedan complementar; es decir, lo que a una le falta, la otra lo puede proponer y pues generar ese ese vínculo.

El robo de proyectos, la utilización de asociaciones civiles para “colgarse medallitas”, que no son más que trabajo ajeno, ha sido una constante en la vida política de Hidalgo, incluso algunas han surgido de liderazgos partidistas en territorio para contribuir en el amasado de poder político; sin embargo, las asociaciones civiles que realizan trabajo serio, que buscan la transformación del entorno y la realidad de zonas con alta marginación en la entidad, continúan su camino, combatientes y sabedoras que los políticos van y vienen, mientras el trabajo y los resultados que se gestan en sus proyectos generan una satisfacción real para quienes tienen la vocación de ayudar, de cambiar la realidad, pero sobre todo de caminar con la gente por el bien común. 

No hay esperanza de que con los nuevos gobiernos vengan tiempos mejores, tampoco es garantía que quienes fueron activistas o trabajaron en una Asociación Civil mantengan una visión semejante cuando asumen un cargo público, por lo que las organizaciones de la sociedad civil que trabajan día con día, también tienen la satisfacción de ver caer a otras junto con las instituciones o partidos políticos con los que fueron creadas. 

Para ver la edición completa de VerSiones con Mafer Skewes,  titular  de Rhesident Org escanea el código QR o entra a nuestro canal de YouTube  Plaza Juárez TV.

Autor

- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img

Últimas noticias