RETRATOS HABLADOS
La estrategia es la misma, y con todo y la desesperación que provocan en automovilistas que pretenden llegar a su destino, mal harían las autoridades en ordenar un desalojo inmediato del bulevar Felipe Ángeles, porque sería caer justamente en el juego, que ansía sea lastimado un normalista, para arrancar la revolución de las revoluciones en tierras hidalguenses.
Es cierto que están en su derecho, eso nadie lo puede negar, pero luego de tantos años en que jamás fue aclarado el proceder de un Comité Estudiantil de la Escuela Normal Luis Villarreal, de “El Mexe”, cuando la crispación llevó a enfrentamientos siempre manipulados por políticos corruptos supuestamente de izquierda, y derivó en el cierre definitivo de la institución educativa, es difícil no pensar que la historia tienda a repetirse.
Porque entablar una plática con los dirigentes, que hoy ni siquiera se sabe quiénes pueden ser, resulta imposible hasta para el más avezado negociador, ya que no topa con razones sino con consignas, tan huecas como absurdas en los tiempos que vivimos.
No tienen voz los normalistas que en términos reales sí tienen interés en estudiar y ayudar a comunidades rurales de la entidad, porque los “líderes”, que abundan a granel, están ciertos que el tiempo no pasa y es posible enarbolar gritos con la frase de “Hasta la victoria, siempre”, o el muy socorrido, “Patria o Muerte, venceremos”.
Atrás de un interés cándido y hasta inocente de los jóvenes, siempre estará la sombra de personajes de plano siniestros, que probaron incluso ser alcaldes con resultados destrozos, y nulas investigaciones para que explicaran, por lo menos, qué hicieron con recursos económicos no aplicados en programas municipales.
Sin embargo, son justamente estos personajes, los que aprovecharán hasta el último momento la idea de que El Mexe, se mantenga como la opción radical de la izquierda, o lo que por ella entiendan, ya no solo de la entidad, sino del país.
Es imposible entablar diálogo alguno con quienes no quieren escuchar a nadie, como no sea el sentimiento del martirio impulsado por sus manejadores, que nunca dudarán en sacrificar a un manifestante, con tal de tener armas para incendiar el Estado.
Estamos ante una coyuntura plagada de radicalismos, donde se puede observar uno más de los muchos compromisos absurdos que hizo el ex presidente de la República, sin consultar a las autoridades estatales, sin evaluar nada, como no fuera su actitud de iluminado para decidir, si mediar de por medio nada más que el ansia de que todos lo idolatraran, y sin hacerse responsable de las consecuencias que hoy mismo se viven.
Pensar siquiera en sacrificar una Universidad Politécnica, como la que ya funciona en Francisco I. Madero, y decidir sacarlos de las instalaciones donde se imparten carreras profesionales, para congraciarse con los líderes de izquierda vetusta y anquilosada, sería el peor de los absurdos.
El hecho sin embargo es que este nuevo capítulo que impulsan políticos enquistados en Morena, con la utilización de jóvenes, y no tan jóvenes normalistas, puede complicarse, porque está amparado por cuadros de poder importantes, que van desde ex alcaldes que debieran ser investigados por corruptos, ex dirigentes del magisterio de la Coordinadora, delegados federales disfrazados de institucionales, y todos los que guardan un profundo rencor porque no fueron los elegidos. Vaya pues, ¿cómo serán, que ni el mismísimo ex presidente confió en ellos?
Por lo mientras se avecinan más movilizaciones, y si de repente hay una ola de secuestro de autobuses de líneas comerciales, que usarán para bloquear carreteras y seguir “la jornada combativa, con combativas acciones en combativos días”, es que la estrategia ya fue puesta en marcha.
Mil gracias, hasta mañana.



