El programa intervencion grafica llega al corazon de la huastecaht…

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    Otra adversidad que se vive en Tula, es la de que la plantilla de elementos no es suficiente para cubrir a las más de 50 comunidades que tiene el municipio

    La percepción de inseguridad entre los habitantes del municipio de Tula de Allende, es cada vez mayor, pues el territorio lo disputan grupos criminales que se dedican a la comercialización de drogas, a las ejecuciones y cobro de piso entre otros delitos más, además de que presuntamente las cifras oficiales no reflejan la magnitud del problema, por lo que reiteran que se necesita disponer una mayor atención al respecto.

    así mismo, se revela que no se conocen las cifras reales y que en esa demarcación Hidalgogoguense ya es cotidiaño ver acciones llenas de violencia, que han cobrado la vida de personas que al ser localizadas en lugares solitarios presentaron huellas de tortura, por lo que urgen que se realicen estudios e inversiones para fortalecer la seguridad en el municipio.

    Tambi n se acusa que el ex presidente municipal Manuel Hern ndez Badillo no invirti en seguridad, además de que dej perder el equipamiento que exist a en el C-2, lo que provoc que en la actualidad no se cuente con suficientes c maras de videovigilancia y la problem tica se recrudece en reas como las galeras de Retención Primaria, lo que permite que al interior se violenten los derechos humanos en agravio de los detenidos.

    Pese a que el municipio es la cabecera distrital y una de las tres zonas metropolitanas de Hidalgo, no se cuenta con c maras de seguridad en el C2, y es de los principales problemas que se denuncian, así como de otras deficiencias existen y que est n mermando la seguridad.

    Otra adversidad que se vive en Tula, es la de que la plantilla de elementos no es suficiente para cubrir a las más de 50 comunidades que tiene el municipio, ello sin contar con que se tienen muy pocas unidades m viles para realizar las labores de los elementos de la polic a municipal, así que eso les deja en desventaja en el combate contra la delincuencia.

    Habitantes de la Ciudad de los Atlantes, indican que actualmente se han acrecentado los cobros de piso que delincuentes de grupos delincuenciales exigen y en caso de no acceder a ello, se convierten en v ctimas de agresiones, amenazas y de ejecuciones, que la polic a no logra detener y mucho menos aclarar.

    De ello se sabe que estos cobros de piso los sufren los due os de carnicer as, pero la ma a tambi n obliga al sector restaurantero a comprar carne en un solo establecimiento.

    Indudablemente que ahora se tiene una percepción negativa de los elementos policiales, de quienes se relata que se encuentran coludidos con los grupos criminales que operan en la regi n de Tula.

    Prueba de ello, se record que elementos de la polic a local se han visto involucrados en hechos delictivos, incluso cuatro polic as fueron detenidos en semanas anteriores, además de otros más que fueron denunciados porque presuntamente dejaron ir a la persona que atropell al m dico Salvador Mayorga y del que se han negado que existan videos del hecho, aunque hay versiones que afirman que s existen.

    El cobro de piso en Tula ya se extendi hasta el municipio de Tepeji, un conflicto que tambi n viven los peque os y medianos criadores de cerdos de la regi n, que ahora se ven impedidos de poder comercializar libremente sus animales.

    La comisi n violenta de este delito presuntamente corre a cargo de un grupo delictivo que  visita tanto a los carniceros, como a los taqueros de la regi n, a quienes someten violentamente para obligarlos a realizar el pago de piso, bajo la consigna de que deben comprar la carne s lo en donde se les indique, ya que de lo contrario son presas agresiones.

    El problema, se denuncia que tambi n se ha extendido a los municipios de Tlaxcoapan, Tlahuelilpan e incluso en Tezontepec de Aldama, sin que las corporaciones policiales de la regi n puedan evitarlo.

    Es tanta la impunidad con la que operan los extorsionadores, que en caso de que se llegue a denunciar un caso, de inmediato proceden a agredir a sus v ctimas, a quienes el miedo los hace sus presas y a sabiendas de que hacerlo ser a a costa de su vida y de las de sus familiares, prefieren realizar el pago que se les exige y de plaño omiten hacer sus denuncias ante las autoridades.

    Finalmente, los sectores afectados solicitan el apoyo de las autoridades, para tratar de detener las extorsiones que no les permiten trabajar libremente y que en varios de los casos les ha dejado hasta la p rdida de la vida de los trabajadores y due os de establecimientos comerciales.

    S La inseguridad en Tula es cada vez mayor y maleantes hacen de las suyas impunemente publish

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