Un muñeco de trapo que representa la indiferencia, otro sobre el maltrato que viven los presos políticos en Venezuela y del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fueron incinerados en la tradicional Quema de Judas en el país, como parte de la Semana Santa.
En el sector del 23 de Enero, en el oeste de Caracas, un grupo de chavistas se concentró para quemar una figura que tenía una fotografía de Trump, así como una caricatura de la líder opositora venezolana María Corina Machado, con un diálogo en el que le pide no olvidar «bombardear Venezuela».
En un cartel, los oficialistas calificaron a Trump como un «pedófilo, asesino y ladrón».
«Donald Trump, quien pretende ser el dueño del mundo con sus bombas asesinas, bombardeó y mató a los pueblos progresistas», añadieron.
Además, recordaron que el pasado 3 de enero, «invadió, bombardeó y mató» a más de 100 personas en Venezuela, entre militares y civiles, en medio de un operativo militar que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, que enfrentan un juicio por delitos relacionados al narcoterrorismo en Nueva York.
“Hoy saquean las riquezas de nuestra patria, no quieren al pueblo, quieren nuestro petróleo», concluyeron




