Por: Alejandro Alemán
Ciudad de México.– En cumplimiento a la instrucción dictada un día antes por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (Segob), Félix Arturo Medina Padilla, se presentó hoy en la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional para exponer pormenores sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Aunque no se abordó el caso de la desaparición forzada de Rosendo Radilla Pacheco a manos del Ejército en Guerrero en 1975 y con condena de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, planteado por Diario Plaza Juárez el lunes pasado, la titular del Ejecutivo federal reiteró que el compromiso del Gobierno de México con la rendición de cuentas, la búsqueda de justicia y la atención a las víctimas sigue firme en todos los frentes institucionales.
Ante los cuestionamientos de los medios, el subsecretario Medina explicó que el relanzamiento de las pesquisas se sustenta en un reanálisis técnico y científico de miles de registros de llamadas telefónicas realizadas la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala.
Este análisis permitió ubicar a 17 nuevos objetivos —personas que no habían sido consideradas ni declaradas previamente—, cuyos nexos con integrantes de la delincuencia organizada condujeron a líneas de investigación inéditas.
Entre ellas destacó el aseguramiento de una funeraria cuyos propietarios administraban también los servicios del Servicio Médico Forense (Semefo) de Iguala, sitio donde se hallaron irregularidades graves, un horno crematorio clandestino, restos óseos y papelería oficial firmada en blanco.
La presidenta Sheinbaum resaltó el carácter científico de los hallazgos, como los movimientos de los teléfonos celulares de los estudiantes mediante el rastreo de códigos IMEI, lo que permitió ubicar dispositivos en manos de terceros y en áreas vinculadas con el juzgado de barandillas de Iguala.
A este despliegue se suman el análisis de videos institucionales y la localización de nuevos testigos clave, alcanzando un total de 30 personas recientemente detenidas por estas nuevas líneas metodológicas.


