LUZ DEL PENSAMIENTO
Tras superar el absurdo debate, donde se confunde al aspiracionismo con tener
aspiraciones o metas, quedan ciertos aspectos en el tintero. El aspiracionismo es una
contradicción entre lo que se vive y lo que se quiere
las condiciones de vida que se
poseen objetivamente y el nivel de vida o el puesto al que se aspira subjetivamente
,
teniendo en cuenta eso no ser
a raro que más de uno levante la ceja y se pregunte:
eso
no es causa suficiente para considerarse como alg
n tipo de desorden psicol
gico o algo
por el estilo?
Si se quisiera una salida f
cil y deshonesta se podría decir que s
, que hay algo como un
problema psicol
gico o un desorden cerebral en el aspiracionista y el conservador. Incluso
se podría citar al estudio sobre el cerebro y la ideolog
a de Diamantis Petropoulos, donde
este cuenta c
mo el cerebro de personas de
derecha
tiene mayor materia gris en la
am
gdala, lo que traducido podría significar que las personas de derecha tienen un
pensamiento en su mayor
a influenciado por emociones y procesos instintivos a diferencia
de las personas de izquierda. Otra
prueba
similar ser
a que desde el a
o de 2016, hasta
la fecha, muchos investigadores, como el psic
logo Kevin Dutton, han encontrado que el
perfil psicol
gico y los escaneos cerebrales de los CEO
y con ello personas con una
mentalidadíaspiracionista
son id
nticos a los de psic
patas diagnosticados. Este mismo
estudio resalta c
mo en el caso de ambos, aspiracionistas y psic
patas, hay rasgos
comunes como el egocentrismo, falta de empat
a y ausencia de remordimiento o culpa.
Esta ser
a una salida sencilla para decir que el aspiracionismo es un trastorno mental y
uno severamente grave para el cual deber
an crearse mecanismos p
blicos para tratar a
esta parte de la población o aislarlas en su debido caso. Ser
a una salida r
pida, pero
como he dicho en otras ocasiones: no puede haber soluciones f
ciles para problemas
dif
ciles. En este tipo de estudios se olvida el contexto, el cual es un molde para las
conductas, las hace tomar su forma. Por lo que no es que el aspiracionista tenga un
trastorno mental, el puesto de CEO o similares es lo psicop
tico, no el individuo que tiene
que comportarse de dicha forma.
Y en el caso de los
trabajos serios
sobre la actividad cerebral, nos encontramos con
tonter
as. Siempre hay que ser cautelosos cada que un supuesto estudio habla de cosas
que hace el cerebro o pasan en
l. En su libro La era del neuroTodo: Uso y abuso de las
neurociencias, Guillermo Nogueira habla de c
mo en la actualidad se le ha dado una
importancia sobrevalorada al cerebro y se ha usado como una explicación casi m
gica
para cualquier tipo de comportamiento, puesto que hay quienes al ver una imagen
cerebral se atreven a decir que ah
hay pensamientos, emociones o la personalidadad,
cuando solo es sangre. La derecha, el liberalismo y el conservadurismo no son un
rea en
el cerebro que toma colores bonitos en una resonancia magn
tica. S
, el cerebro es una
base importante de todo nuestro funcionamiento, pero solo es eso, una base, el sustrato
material del pensamiento, las emociones o ideolog
as, pero jamás la causa. PoRíotro lado,
la idea de que: razonamiento es igual inteligencia y emocionalidadía estupidez, es rid
cula.
Los seres humanos no nos quitamos las emociones para pensar, ni el razonamiento para sentir, trabajan ambas todo el tiempo con una separación bastante complicada de
dilucidar.
Entonces
si el aspiracionismo no es un trastorno mental qu
es? La respuesta la dio
hace casi 60 a
os el psic
logo alem
n Klaus Holzkamp. No podemos hablar de un
trastorno pues no tiene nada que ver con una cantidad de signos o s
ntomas, ni siquiera el
cerebro está inmiscuido. Lo que s
hay es un conflicto ps
quico. A diferencia de un
trastorno, este no es recurrente o a veces incurable, un conflicto ps
quico está en todos
lados: culpa por llegar tarde a una reuni
n, enojo por discutir con alguien, irritabilidad por
estar en el transporte p
blico. Lo especial de este conflicto ps
quico es que nos pone bajo
una ilusi
n, como dice Holzkamp, para el aspiracionismo se vive una
Autoenemistad
.
Esta es la creencia de que nos estamos autorrealizando, cuando solo seguimos una
jerarqu
a que nos obliga a someternos o a perjudicar a otros. Es por esto que el
aspiracionista, si de algo padece, es de autoenemistad, sin saberlo juega en su contra,
cree que trabajando horas extra, produciendo de más, tomando más trabajo del que
deber
a, desvel
ndose o poni
ndose la camiseta por la empresa está siguiendo sus
sue
os. En realidad, no lo hace, las condiciones est
n y ya. Su sobreesfuerzo no rendir
frutos en un juego ama
ado, pero el problema es cuando usa esta posición contra los
demás; cree que porque sufri
lo que sufri
debe tratar de la misma manera a quienes
trabajan para
l. Los sobreexplota, les quita descansos, los hace trabajar de más, les
grita, los hace menos y les pone trabas en su desarrollo laboral. El problema del
aspiracionismo es ese: cuando alguien tiene poder econ
mico o de liderazgo puede
replicar pr
cticas injustas porque parecen
normales
. Ese es el grave problema del
aspiracionismo. No solo normaliza las injusticias, las convierte en deseos, deseos que son
ajenos, pues ni el aspiracionista más convencido sabe qu
quiere, a veces metas como
una vida digna o c
moda puede confundirse con la idea de ser aspiracionista. En la
autoenemistad y el aspiracionismo se toma una salida f
cil a corto plazo, unirse a la
jerarqu
a explotando a los demás, una opci
pida con una mejora parcial en la calidad
de vida; aunque en realidad solo sea pasajera, pues el problema de ra
z siguen siendo las
mismas condiciones de vida a las que reh
ye intervenir el aspiracionista. Muchos
aspiracionistas puede que en realidad no deseen serlo y solo busquen una vida mejor que
no es incompatible con un ritmo más lento.
Muchas teor
as psicol
gicas hablan de determinaciones, y si bien es cierto que en nuestra
individualidad muchas cosasínos constituyen y no las podemos cambiar, como es el caso
de ciertas lesiones cerebrales. A veces esta concepción de determinaciones es algo
pesimista, pues mira a los seres humanos como seres pasivos e inamovibles, casi como
ap
ndices que solo saben reaccionar a lo exterior. Sin embargo, la teor
a de Holzkamp
escapa de estas perspectivas reduccionistas que ven a la humanidad como simples cajas
negras que responden. Holzkamp es enf
tico al decir que el ser humaño tiene capacidad
de acci
es esto un sin
nimo de libre albedRío? No precisamente. Holzkamp dice que
el ser humaño tiene una capacidad de acción seg
n lo que sus condiciones le permiten y
esta es una gran alternativa ante la visi
n del aspiracionismo y la de cierta inmovilidad
cr
tica. S
, el aspiracionista se autoenga
a, incluso como dice este mismo psic
logo:
experimenta una capacidad de acción restrictiva
, eso va de la maño de la
autoenemistad, es decir:
en el aspiracionismo el individuo usa su libertad en su contra,
pues o se explota a s
mismo o a los dem
. Pero el aspiracionista, como se mencion
r
pidamente arriba, no es el
nico con autoenemistad. Sobre todo, con temas de
movilidad social, ante la alternativa poco factible del aspiracionismo, algunos sujetos
toman en cuenta la cr
tica y la dificultad de la movilidad social con estas condiciones
econ
micas y caen en el extremo opuesto con resultados similares. Sufren una especiede
pesimismo cr
tico
donde como no es posible mejorar las condiciones con el
aspiracionismo, no lo es de ninguna manera.
Holzkamp recuerda la importancia del sentido de comunidad, si bien emprenderse,
trabajar horas extras y matarse por el trabajo no causa alg
n beneficio propio más que
para el empleador; arrojarse a la idea que no hay nada qu
hacer no más que solo
acostumbrarse a las injusticias, es autoenemistad, se hace da
o el individuo y a quienes
les devuelve esta perspectiva. Necesitamos hacer comunidad, plantearnos la idea de
apoyarnos entre nosotros y, sobre todo, ser activos y exigir condiciones de vida dignas.
Pues entre replicar la explotación o solo dejar que continu
no hay muchas diferencias.


