De oruga a mariposa: letras para la Democracia en voz de las mujeres

Más Leídas

Por el derecho a existir

Hay silencios que no son elección, sino consecuencia. Silencios impuestos por siglos de exclusión, por la falta de espacios, por la idea aprendida de que la voz de las mujeres vale menos, pesa menos o no cambia nada. Pero cuando una mujer escribe, algo cambia, la prisión se convierte en horizonte.

Escribir no es solo acomodar ideas en una hoja, es un acto profundamente político, es un gesto de valentía. Es mirarse a sí misma y decir: mis pensamientos importan. Es hacer realidad aquella frase que reza “lo personal es político”, porque cuando otras mujeres leen mis pensamientos y se encuentran en las palabras que compartí, sucede la magia. Por eso, impulsar a las mujeres a escribir representa más que la promoción de nuevos talentos, una necesidad democrática, para que las voces de las mujeres se mantengan en la memoria de los tiempos, para que el silencio no vuelva a ser la regla.

El Premio 17 de Octubre, en su Décima Cuarta Edición, vuelve a recordarnos algo esencial: la palabra de las mujeres hidalguenses es motor de cambio, semilla de incidencia y herramienta de justicia social. Desde 2013, este reconocimiento se ha conformado un espacio que invita a la reflexión, a mirar desde otros ángulos, ahora las adolescencias comparten este espacio y pueden participar mujeres desde los 15 años y en todas las etapas de la vida, la invitación es a mirar, describir y cuestionar el mundo que habitan.

Este año, el tema no podría ser más claro ni más urgente:
“Mujeres en la política: más que presencia, incidencia”.
Porque ya no basta con estar. Porque ocupar un espacio no siempre significa transformarlo. Porque la verdadera democracia exige que las voces femeninas incidan en las decisiones, en los presupuestos, en las leyes y en la vida cotidiana de miles de mujeres, que aún enfrentan pobreza, violencia, precariedad laboral y sobrecarga de cuidados.

El Premio 17 de Octubre no pide requisitos imposibles, ni trayectorias inalcanzables. Pide ideas, experiencias, argumentos, sensibilidad y compromiso. Reconoce que una adolescente tiene tanto que decir como una mujer adulta y que cada etapa de la vida, aporta una mirada única. Por eso sus categorías, Letras Jóvenes, Letras Contemporáneas y Letras con Trascendencia, no compiten entre sí, sino que dialogan desde la diversidad de percepciones y vivencias. Esta transformación del pensamiento nos remite la metamorfosis que experimentan las orugas en su proceso de conversión a mariposas, no visto desde la idea romántica de la evolución de la belleza, sino como un proceso de maduración, de progresión y de la importancia de atravesar por cada una de estas etapas.

Pero hay algo más que hace de esta convocatoria un acto de justicia: el reconocimiento económico al esfuerzo intelectual que realizan las mujeres. Durante mucho tiempo se nos pidió escribir “por amor al arte”, opinar sin paga, reflexionar sin respaldo, o parafraseando a Virginia Wolf, desde el anonimato. El Premio 17 de Octubre rompe con esta lógica. Aquí, pensar, investigar y escribir sí recibe una recompensa, un reconocimiento, pero también un estímulo económico tangible, porque el tiempo, el conocimiento y la experiencia de las mujeres tiene valor.

Diez mil pesos para un primer lugar no es solo un premio, es un mensaje claro. Es decirle a las mujeres que su voz vale, que su análisis contribuye al desarrollo social, que su palabra propone políticas públicas y transforma realidades.

Participar en esta convocatoria no implica ser experta en política, sino atreverse a pensar desde lo cotidiano, desde lo vivido, desde lo observado. Significa preguntarse qué ha cambiado realmente con la presencia de mujeres en cargos de decisión, qué nos falta, qué nos duele y qué nos urge. Es una invitación a escribir con honestidad, con pasión y con fuerza y con la certeza de que alguien leerá y tomará en serio nuestras palabras.

Hoy, el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo, abre nuevamente este espacio para que las mujeres escriban, propongan y dejen huella. Para reconocer el talento, apostar por la incidencia y democratizar la palabra voz escrita.

Quizá este sea el momento de dejar el miedo al margen, de confiar en lo que sabes, en lo que has vivido, en lo que tienes para decir. Porque cuando una mujer escribe, no solo participa: incide. Y cuando muchas mujeres se atreven a escribir, la historia, comienza a cambiar.

Autor

- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img

Últimas noticias