9.6 C
Hidalgo
jueves, enero 1, 2026

Cuando las cosas terminan

Más Leídas

Espejos de la realidad

(pieza para ser leída como columna, vista como exposición)
Título de la obra: Cuando las cosas terminan
Artista: Una persona que volvió a casa y descubrió que ya no era la misma.
Materiales encontrados:

  • Calabazas talladas
  • 95th/Dan Ryan
  • Sidra
  • 25% THC
  • Houston Street
  • Paulina Street
  • “Please remain seated”
  • Pierogi
  • Avena con fresas
  • Colágeno Hidrolizado
  • Orquídea Rosa 
  • Orquídea Blanca
  • Dos celulares con hotspot activado
  • Candiles prendidos con gas 
  • Little free library

Procedencia:
Chicago, Nueva York, Nueva Orleans y Washington DC

otoño-invierno de un año que ya no existe.


Descripción técnica

Estas palabras fueron usadas como objetos.
No se pronunciaban: se habitaban.

Al ser retiradas de su contexto pierden su función, pero adquieren otra:
se convierten en constancias, pequeñas pruebas de una existencia que se reorganizó durante unos meses,
de un lenguaje distinto que abrió un pasillo nuevo y luego se cerró


Ensayo para contextualizar la pieza

Volver a casa siempre desordena.
Una trae consigo un idioma que aquí nadie conoce,
y al abrir la maleta encuentra que está llena de objetos que no caben en el presente,
pero tampoco pertenecen al pasado.

Una forma rara de entender la soledad,
de pedir ayuda,
de aprender a sostenerse sin desaparecer.

Y cuando las cosas terminan —como terminan siempre—
lo único que sobrevive son estas palabras rotas,
estas coordenadas que ya no llevan a ninguna parte.


Advertencia al espectador/a

Deben saber que esta obra no intenta reconstruir nada.
No es nostalgia ni crónica;
es inventario.

Si algo sostiene es la sospecha de que, para entender lo que nos pasa, no necesitamos contar historias completas.
Un nombre de estación,
una frase en inglés,
un pan pronunciado con vergüenza,
un número que indica la potencia de algo.

Todo eso fue vida.


Nota final

Las obras más frágiles son aquellas hechas con palabras que ya no usamos.
Se quiebran si intentamos devolverles su significado anterior.
Por eso deben exhibirse así:
como reliquias de un tiempo breve,
como pruebas de que existió un yo que aprendió y después dejó de aprender,
como objetos que no saben del todo de dónde vienen
pero que insisten en decir:

“Estuviste aquí.”

Autor