25.6 C
Hidalgo
sábado, febrero 21, 2026

Bconmemoran el dia internacional de accion por la salud de la mujer…

Más Leídas

ESPEJOS DE LA REALIDAD

«A los dieciocho no se entiende nada. Se cree que se sabe, y por eso se vive con más intensidad que certeza»

Aprender a leerte, Valentina, ha sido un placer. Con todo lo que eso implica.
Cuando le ste mi diario rosa de peluche, con la princesa Aurora en la portada , me reclamaste lo poco que te mencionaba. tenía apenas diez a os cuando me enter de que mi hermana, la mayor, la que me dec princesita , iba a ser mam . No podía mencionarte. Para m , eso era admitir que alguien más ven a a ocupar el lugar que con tanto esmero hab a construido: con coreograf as de Britney Spears y ese griteRío que siempre me ha caracterizado.

Entonces llegaste. Y mi mundo se volte .
Una beb a la que hab a que cortarle los mamelucos porque su cabeza no cab a por donde deb a entrar. Una cunita transparente. Una sabanita rosa. Tus manitas enroscadas. El silencio. Qui n sabe qu cambi en m quiz el balonazo que me dieron en el recreo justo antes de que nacieras , pero el miedo a sentirme desplazada se me borr . Y apareci otra cosa: el amor. De ese que cuesta explicar.

Fuiste creciendo. A los siete ya sab as hacerte el desayuno. Lo que al principio era timidez para hablarle a los meseros se volvi seguridad. Te quedas viendo a las personas con una intensidad que a veces las hace desviar la mirada. Lees r pido. Lees todo. Lo que falta y lo que sobra. Tienes los ojos de tu abuelo: ojos que entienden sin que nadie diga nada.

Ahora, en unos días, vas a cumplir dieciocho.
La mayor a de edad, dicen. Como si eso trajera consigo el entendimiento, el rumbo, las respuestas. Pero no. A los dieciocho no se entiende nada. Se cree que se sabe, y por eso se vive con más intensidad que certeza.

Y yo, desde ac , sigo tratando de aprender a leerte.
Porque contigo nada es fijo. Hay ma anas en las que pareces transparente, f cil de entender. Luego pasa el día y algo en tu mirada cambia, y tengo que volver a empezar. Hablar contigo puede sentirse como caminar en terreno conocido o como entrar a un lugar nuevo con los ojos vendados.

Te leo, pero tambi n me equivoco. Me adelanto. Me salto cosas importantes. Me invento sentidos que no eran. A veces quiero ayudarte sin que me lo pidas. Otras, te entiendo aunque no digasínada. Estoy aprendiendo a dejar espacio. A no llenarte de palabras que no necesitas.

No s se espera a los dieciocho. A esa edad una puede querer escaparse de todo, o quedarse justo ah donde la quieren. Hoy no quiero darte consejos. Solo decirte algo que ojal no olvides: no te sientas obligada a tener todas las respuestas. El mundo ya hace suficiente presi n con eso. T siembra preguntas. Las tuyas. Cu dalas. Riega las que te emocionan, y tambi n las que te dan miedo. Y ve qu florece.

Y si un día no sabes c mo leerte porque pasa, y va a pasar , acu rdate que aqu estoy. Con este diario invisible donde te escribo y te leo, aunque no siempre sepa por d nde empezar.
Mientras tanto, voy a seguir ley ndote. Siempre.

Te amo, Valentina.

Feliz Cumplea os Valentina publish

Autor

Artículo anterior
Artículo siguiente
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img

Últimas noticias