El Ejército israelí bombardeó el pasado jueves la capital libanesa, Beirut, en una nueva escalada que pone en entredicho el alto el fuego y tras bombardear más de 135 «objetivos» en otros puntos del Líbano en las últimas 36 horas.
«Hace poco, las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron con precisión en Beirut», adelantó el Ejército en un comunicado, poco después de haber informado de ataques contra presuntos objetivos del grupo chií libanés Hizbulá en la ciudad de Tiro, el valle de la Bekaa y otras zonas del sur del Líbano.
Israel ha escalado en los últimos días su ofensiva bélica contra el Líbano, emitiendo órdenes de desplazamiento forzoso contra todo el sur del país y la urbe de Tiro donde continúan los ataques aéreos, pero no había bombardeado Beirut desde el pasado 6 de mayo.
Ese día, y pese a la entrada en vigor del actual alto el fuego la medianoche del 16 al 17 de abril -que sobre el papel sigue en vigor-, cazas israelíes atacaron una zona cercana a Haret Hreik, en los suburbios sur de Beirut conocidos como el Dahye. Al menos 16 personas murieron y decenas resultaron heridas.




