Propone PRI considerar a la fiesta brava como patrimonio  intangible del estado de Hidalgo 

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Marco Antonio Mendoza Bustamante, integrante del grupo legislativo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) subió al pleno una iniciativa con la que busca reformar la Ley de Cultura y Derechos Culturales del Estado de Hidalgo para declarar como patrimonio cultural inmaterial de Hidalgo a la fiesta brava, las peleas de gallos, el pulque, la barbacoa, el zacahuil, el ximbo, los tianguis tradicionales y la medicina tradicional.

En su argumentación, el diputado tricolor apuntó: “declarar el patrimonio cultural inmaterial es fundamental para salvaguardar tradiciones, conocimientos y expresiones vivas frente a la globalización. Esta acción asegura la identidad, cohesión social y transmisión generacional de saberes, promoviendo la diversidad cultural, el respeto mutuo y la protección legal ante el riesgo de desaparición”.

Por lo anterior señaló que con la propuesta se busca  “pagar la deuda social” que se tiene, ya que aseguró “representa el reconocimiento, salvaguarda y revalorización de los saberes, tradiciones y expresiones culturales de comunidades a menudo marginadas o indígenas que históricamente han sido ignoradas o invisibilizadas por el estado”.

Referente a la fiesta brava, el legislador consideró que forma parte del patrimonio cultural inmaterial en Hidalgo desde 2012 ”por su arraigo histórico, tradición social y valor económico. Declarada por el Congreso local, esta práctica se integra en ferias y fiestas patronales de más de 115 localidades, convirtiéndose en un ritual comunitario con raíces que se remontan a 1528”. 

Y enfatizó que dentro de las razones clave de este reconocimiento en la ley se encuentran: la antigüedad y tradición, la identidad comunitaria, la protección cultural, ya que el decreto de 2012 busca preservar la tauromaquia como un conjunto de conocimientos, tradiciones y actividades artísticas; así como el impacto económico “la cría del toro de Lidia y la celebración de las corridas generan empleos y actividad económica en la región”, explicó.

Asimismo reconoció que la Suprema Corte ha determinado que los estados no tienen facultad para blindar estas corridas como patrimonio, el decreto estatal de 2012 en Hidalgo marca la importancia cultural en la entidad “desde 2012 las corridas de toros en Hidalgo han sido consideradas como patrimonio cultural inmaterial por parte del Congreso local. La fiesta brava es una práctica que se remonta en el estado a 1528, cuando comenzó a efectuarse en Tepeapulco, mientras que en Pachuca se desarrolló en el extinto lienzo charro Nicolás Romero, que se encontraba detrás de la Basílica Menor de Guadalupe La Villita”.

Además, enfatizó que en la actualidad hay 39 municipios que cuentan con una plaza de toros, aunado que se contabilizaron 19 ganaderías dedicadas a la crianza de toros de Lidia, por lo que siempre ha estado relacionada con la cultura de la entidad con distintos artistas como Agustín Lara, Rafael Gascón y Abundio Martínez, “El Hidalguense”.

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