El Gobierno de México enviará el martes al Senado un “plan B” de reforma electoral enfocado en reducir privilegios, ajustar el gasto público y ampliar mecanismos de participación ciudadana, informó la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
La iniciativa surge después de que la reforma constitucional impulsada por la presidenta, Claudia Sheinbaum, fuera rechazada en la Cámara de Diputados al no alcanzar la mayoría calificada necesaria.
Rodríguez explicó que la nueva propuesta mantiene el eje central del proyecto original.
“La iniciativa presidencial de reforma constitucional que se presenta el día de hoy tiene como principio fundamental disminuir los privilegios, excesos, en el ejercicio de la función pública”, afirmó.
Añadió que el objetivo es aplicar la política de austeridad en el sistema electoral.
Entre las medidas planteadas destacó límites a los salarios de funcionarios electorales.
“Nadie podrá ganar más de lo que gana nuestra presidenta”, subrayó.
El plan también contempla ajustes en los gobiernos locales, como la reducción del número de regidores en los municipios.
“En el caso de los municipios, la reducción del número de regidurías será de siete hasta un máximo de 15”, explicó Rodríguez.




