IGUALDAD SUSTANTIVA, EMPODERAMIENTO EFECTIVO
El día mundial de concienciación sobre el autismo se conmemora el día 2 de abril; el Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno del neurodesarrollo, significando que hay distintos grados de severidad. Una de cada cien personas presenta este espectro según los últimos estudios.
El estudio “Impacto en la familia del diagnóstico de Trastorno del Espectro del Autismo en un hijo o hija” hizo una revisión sistémica y exhaustiva de 44 estudios, investigaciones académicas, tesis y literatura especializada publicados entre 2009 y 2023, utilizando bases de datos internacionales como PsycINFO, ERIC ProQuest, Psycarticles y Psicodoc, con el objetivo de entender a profundidad las necesidades y cambios que enfrentan las familias, especialmente las madres, tras el diagnóstico de TEA.
El documento expone cómo el diagnóstico de TEA en un hijo o hija afecta a toda la estructura familiar, poniendo especial énfasis en la influencia de las madres, los hallazgos indican que recibir un diagnóstico de autismo puede alterar significativamente la calidad de vida familiar, generando altos niveles de estrés y cambios importantes en las relaciones de pareja, entre padres e hijos y con los hermanos menores, se destaca que en muchos casos los padres abandonan a la familia para evadir la responsabilidad.
La carga emocional y práctica recae mayormente en las madres, quienes suelen asumir el rol principal en el cuidado y la gestión de las necesidades del menor con TEA, enfrentando mayores dificultades para mantener su estabilidad emocional, laboral y económica. Ellas enfrentan una serie de desafíos adicionales, ya que, en muchas familias, son quienes dedican la mayor parte del tiempo y recursos al cuidado de las personas con TEA, experimentando más estrés y afectaciones en su salud mental.
La revisión expresa también cómo la percepción y apoyo social, junto con estilos de crianza y recursos disponibles, influyen en la adaptación familiar, la presencia de TEA suele implicar cambios en los hábitos diarios, restricciones en la espontaneidad familiar y un incremento en los gastos económicos, afectando especialmente a las madres que deben equilibrar el cuidado con sus responsabilidades laborales y personales.
El papel de las madres en la gestión del diagnóstico y en la adaptación familiar es central, ya que su bienestar emocional y sus estrategias de afrontamiento son determinantes en la dinámica familiar; la revisión subraya la importancia de intervenciones que brinden apoyo emocional, información y capacitación a las madres, para que puedan manejar mejor tanto el impacto del diagnóstico como las demandas cotidianas del cuidado, la participación activa de las madres en estos procesos de apoyo es crucial para fortalecer la resiliencia familiar y mejorar la calidad de vida tanto de los hijos e hijas con TEA como de otros miembros de la familia.
Los niños, niñas y adolescentes con TEA a menudo enfrentan discriminación, violencia y acoso escolar en sus entornos educativos, la falta de comprensión y aceptación por parte de algunos estudiantes y docentes puede traducirse en burlas, exclusión, amenazas y agresiones físicas o verbales, lo que afecta profundamente su bienestar emocional y su desarrollo académico, esta situación genera un ambiente escolar hostil, dificultando su aprendizaje, socialización y desarrollo en igualdad de condiciones.
En síntesis, el profundo impacto del autismo en las madres y padres con la llegada de un hijo o hija con TEA, genera sentimientos de tristeza, miedo, impotencia y culpa, especialmente tras el diagnóstico, que suele ocurrir entre los 3 y 6 años, por lo que se requieren acciones coordinadas entre instituciones gubernamentales, privadas, y sociedad civil, para la creación de políticas públicas que ayuden a disminuir los niveles de violencia y acoso escolar en contra de las niñas, niños y adolescentes con autismo.




