Ante la difusión en redes sociales sobre la posible presencia de hidrocarburo en el canal de Tula, Hidalgo, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) activó su protocolo de atención y solicitó un informe a la Refinería Miguel Hidalgo de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El reporte de las áreas de Seguridad y Medio Ambiente de la refinería indica que no se registró ningún evento operativo fuera de lo común que pudiera haber generado descargas anómalas hacia el emisor central que desemboca en el río Tula.
Personal de la refinería llevó a cabo inspecciones tanto en su zona de descarga interna como en el punto mencionado en la denuncia pública. Las evidencias fotográficas mostraron que las descargas operan dentro de los límites establecidos, sin la detección de materiales o sustancias ajenas al agua tratada.
Es relevante considerar que el canal de Tula recibe descargas de diversos municipios de la región, lo que puede influir en la apariencia del agua. A pesar de la inexistencia de un evento propio, la refinería estableció un monitoreo adicional de sus descargas como medida preventiva y de seguimiento a la información difundida.




