CINE DE HOY
La guapa modista Ewa (Rotem Sela) se muda con su hijita a un vecindario de sobrevivientes del holocausto que dirigen una fábrica refresquera en crisis.
Las envidiosas vecinas comienzan a esparcir el rumor de que se trata de una colaboradora de los nazis en un campo de exterminio y exigen su expulsión Shalom (Lior Raz), el gerente de la fábrica y antiguo guerrillero decide protegerla, pues se ha enamorado de ella, pues su esposa (Netta Shpigelman) está enferma y resulta una carga.
Se trata de Soda, un melodrama de Erez Tadmor que forma parte del XXIII Festival Internacional de Cine Judío que se exhibe en la Cineteca Nacional y otras sedes capitalinas.
El guión del propio realizador y Schlomo Efrati maneja el asunto desde la óptica de la pequeña hija de Shalom, quien trata de mantener la estabilidad familiar a toda costa.
El director de Casamentera maneja temas como la amistad, el adulterio y la mentira de forma sobria e inteligente sin caer en condenas gratuitas ni chantajes sentimentales.
Soda resulta pues uno de los melodramas más interesantes de este Festival Judío, que apostó por la clandestinidad.




