13.1 C
Hidalgo
domingo, marzo 1, 2026

Cuidar las palabras es cuidarse a uno mismo

Más Leídas

ESPEJOS DE LA REALIDAD

¡Claro que sí! He incluido tus redes sociales y el correo al final, manteniendo el formato limpio para que se vea profesional y facilite que tus lectores te contacten o te sigan.

Aquí tienes la versión final lista para copiar y pegar en WordPress:


La mesura de las palabras: Un reflejo de nuestra realidad

Cuando participé en el programa Talentum Universidad en 2018, dentro de las dinámicas que se llevaban a cabo, los 60 estudiantes seleccionados asistíamos a clases y conferencias. Al final de una de estas, el ponente preguntó si teníamos alguna duda al respecto. Uno de mis compañeros se puso de pie y comenzó a dar un discurso largo y confuso antes de plantear su pregunta.

En ese momento, la Dra. Blanca Heredia Rubio, creadora del programa, tomó el micrófono y me dio uno de los consejos más importantes de mi vida: «Hay que aprender a cuidar las palabras. Hay que aprender a ser concisos y claros cuando hablamos. Úsenlas con mesura y úsenlas bien».

En esta época de candidaturas, es común utilizar la palabra como moneda de cambio. Sin embargo, las palabras vacías y las promesas huecas rara vez se traducen en acciones concretas. Los políticos, a menudo, se olvidan de que la confianza del público se construye a través de la transparencia y la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.

Es interesante observar cómo el lenguaje que empleamos puede moldear nuestra percepción del mundo y nuestras relaciones con los demás. Javier Sicilia, en su curso «La crisis del sentido», analiza la forma de hablar de los delincuentes, destacando que el 80 por ciento de su vocabulario está compuesto por palabras violentas. En sus palabras: «Con ese acervo no se puede nombrar a un mundo, ni sentir empatía con alguien». Esto es cierto: solo lo que nombramos existe, y al utilizar las palabras para mentir y engañar, las cosas dejan de tener sentido.

Esto no solo aplica en la política o en la violencia. Es crucial aprender a comunicarnos de manera efectiva en nuestra vida personal y representarnos a través del lenguaje. Debemos ser conscientes de no utilizar las palabras simplemente para adornar los oídos, sino para transmitir mensajes sinceros. Al fin y al cabo, nuestras palabras son un reflejo de nuestros pensamientos y valores.

A lo largo de mi vida, he visto de primera mano cómo el uso cuidadoso y consciente del lenguaje puede marcar una gran diferencia. En un mundo saturado de información y ruido, la capacidad de expresarnos con claridad y propósito se ha vuelto más valiosa que nunca. Las palabras que elegimos para describir nuestras experiencias, emociones y aspiraciones moldean nuestra propia comprensión de la realidad, así que más nos vale utilizarlas bien.


Correo: Marperzam60@gmail.com

IG: @marperzam

X: @marperzam

Autor

- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img

Últimas noticias