Al conmemorar el centenario de la Revolución Dule, la comarca ind gena de Guna Yala, situada en el Caribe de Panam , recuerda la relevancia de mantener viva la memoria de lo que fue un hito hist rico y un grito de resistencia al control colonial y al abuso del sistema dominante, levantamiento que sigue siendo un orgullo y una permanente reflexi n para la comunidad.
A pesar de que el tiempo -como dicen- lo cura todo, el pueblo Guna es consciente de que las heridas que dej esa violencia en 1925 «no deben cerrarse y estas deben servir como testimonio de su resistencia y sus victorias.
Flor P rez, docente y l der comunitaria, expres en una entrevista a EFE que «estas heridas siguen abiertas y seguir n abiertas, porque si las cerramos, es como cerrar un cap tulo y olvidar todo».
Su reflexi n sobre los actos conmemorativos de esta efem ride se centr en la importancia de recordar la manera c mo su pueblo «fue maltratado», evitar que se repita y estar preparados para enfrentar cualquier posible injusticia futura, a la maestra.
P rez tambi n subray la importancia de que las madres de lasínuevas generaciones de j venes gunasíno dejen que esta conciencia hist rica se pierda, ya que el pueblo sigue luchando por su inclusi n en la sociedad, en el sistema educativo y tambi n por su reconocimiento como pueblo dentro de Panam .
En Gardi Sugdub, una isla en el Caribe paname o que actualmente está amenazada por la subida del nivel del mar y el hacinamiento, las mujeres han tenido un papel clave en la defensa de sus l deres, como el cacique Olonibiginya, quien encabez la revolución de 1925, record la l der comunitaria.
«La mujer guna siempre ha sido de carácter fuerte, con gran influencia hist rica y actual en la comarca», dijo P rez, quien a que «las mujeres no son ni más ni menos que los hombres», sino que caminan al mismo paso.
En la Revolución Dule los ind genas se levantaron contra las autoridades paname as de la poca, que intentaban imponer por la fuerza su cultura occidental-espa ola, como el idioma, la religi n o las vestimentas. Esta insurrección contribuy a la creación de lo que actualmente se conoce como la comarca Guna Yala, que, hasta 1998, se llamásan Blas y Kuna Yala hasta 2010.
Los nuevos desaf os de los j venes
Los actos conmemorativos abrieron espacio para reflexionar sobre los desaf os actuales del pueblo Guna, a un siglo de habeRíobtenido la autonom a sobre sus territorios.
La preservación de sus tradiciones y el derecho a autogobernarse siguen siendo batallas esenciales, especialmente para los j venes como Alina V zquez, de 25 a os, quien está comprometida con la transmisi n de la cultura guna a las futuras generaciones.
V zquez, quien cursa estudios de Turismo Hist rico Cultural en la estatal Universidad de Panam , destac que la lucha no se detiene, y que más all de las amenazas de la globalización y el cambio clim tico, el principal reto de su pueblo es «seguir luchando por la preservación de nuestra cultura, nuestras ceremonias, nuestras pr cticas ancestrales y nuestra vestimenta».
Para la joven estudiante, esta lucha es «generacional» y no debe quedar reducida a una simple «celebración o acto folcl rico».
Alina V zquez tambi n subray la importancia de reconocer que el territorio de su pueblo «no es de todo el pa s (Panam ), es del pueblo Guna», y agreg con determinación que «es muy importante que la juventud siga defendi ndolo».
La mirada de un l der
A lo largo del siglo transcurrido desde la Revolución Dule, los gunasíno solo han logrado preservar su autonom a, sino que siguen luchando por su futuro, siempre recordando el sacrificio y la valent a de aquellos que lucharon por ellos.
Adriaño P rez, uno de los l deres de Guna Yala, expres que su pueblo es un ejemplo para otras comunidades ind genas en Panam y en el mundo que denfienden su territorio. Sin embargo, reconoci que, hoy en día, el mayor desaf o es «la conservación de la cultura y las costumbres».
«Mi objetivo ahora, en estos 100 a os de la revolución, es la conservación de la cultura y seguir practicando esos conocimientos ancestrales», dijo P rez, quien advirti que perder la espiritualidad y la cosmovisi n Guna podría llevar a que la historia del pueblo no se cuente adecuadamente.
Por ello, P rez se , que los l deres Gunas est n buscando formas de «integrar la educación occidental sin perder de vista sus ra ces y luchas hist ricas».
«La lucha sigue en la actualidad contra un mundo globalizado(…) solo nos queda saber hasta d nde queremos llegar y cu l ser nuestro objetivo», concluy este l der Guna Yala.
[ Los ind genas gunas contin an la lucha por su identidad tras cien a os de su revoluci publish


