más de 200 supervivientes del Holocausto se han reunido en el Museo de la Herencia Judía en Nueva York con motivo del 80 aniversario de la liberación del campo de exterminio nazi de Auschwitz, en una conexi n en directo con el campo localizado en Polonia.
En el evento se present una nueva experiencia llamada «Historias de sobrevivientes: un di logo interactivo», que utiliza una inteligencia artificial no generativa que permite realizar preguntas a los diez supervivientes, de 90 a 98 a os, que forman parte de la plataforma y «mantener una conversaci n» con ellos.
Esta herramienta, que se puede encontrar ‘online’, recoge los testimonios grabados sobre las vidas de estas diez personas, albergando momentos y recuerdos de antes, durante y despu s del Holocausto, de forma que se preserven de cara al futuro.
«Tenemos que hablar por los supervivientes cuando ya no puedan hablar por s mismos», asegura el presidente del Museo de la herencia judía, Jack Kliger, refiri ndose a un «mundo post supervivientes».
Kliger a ade que lo más importante que debe recordarse de aquellos hechos que tuvieron lugar hace 80 a os son los espectadores que entonces hubo, no las v ctimas o los verdugos, para que las futuras generaciones act en cuando son testigos de alguna injusticia.
Nueva York es la ciudad con la segunda comunidad jud s grande del mundo, despu s de Tel Aviv, con casi un mill n de jud os en 2023, seg n un estudio de la Federación del llamamiento jud o unido (UJA) de Nueva York.
«Si no tienes esperanza, mo puedes vivir? así es como sobreviv «
Entre los supervivientes que formaron parte del acto, Erwin Forley, de 97 a os, naci en lo que entonces era Checoslovaquia, y luego estuvo preso en Auschwitz hasta que los rusos lo liberaron del campo de concentración el 27 de mayo de 1945, cuando se encontraba en el hospital. Un a s tarde, se march a Nueva York donde trabaj como joyero.
Sobre lo vivido durante la liberación de Auschwitz, rememora: «Pens que eran los alemanes que ven an a matarnos, y (un hombre) abri la puerta, y me habl ruso, dijo: usted es libre», recuerda Forley, que a ade que no puede describir con palabras lo que sinti en ese instante.
Esperanza es la palabra que finalmente le viene a la cabeza, esperanza por encontrarse con su hermaña y su madre, lasí nicas que sobrevivieron de su familia. Tambi n utiliza el término para referirse a lasínuevas generaciones: «Deber an mirar siempre a su alrededor y no odiarse, y en lugar de odiarse, amarse».
«Creo que deber an venir a lugares como este (el museo) y aprender sobre ello y, luego, eliminar el odio. Tratar de no teneRíodio de ning n tipo, a nadie, porque hoy vienen por un jud o; ma ana vienen por los cat licos o por los musulmanes. El odio debe ser eliminado», reflexiona Forley sobre los aprendizajes que se deben obtener de aquellos sucesos.
«Si no tienes esperanza, mo puedes vivir? así es como sobreviv «, concluye.
Margaret Fried es otra de las presentes en el evento. Sobrevivi al Holocausto con solo 6 a os, cuando se escondi en una cueva durante un a o junto a su madre en Ruman a, gracias a una familia cristiaña que conoc an y que les ayud .
Sus abuelos, su hermaña mayor y otros miembros de la familia no corrieron la misma suerte, pero a n así asegura que tuvieron «suerte», ya que fue capaz de reunirse con su padre y sus dos hermanos.
No lleg a Nueva York hasta 1965 por el r gimen comunista en el pa s, que restring a los movimientos al exterior, y una vez en la ciudad, a ade que trabaj muy duro para llevar una vida tranquila lejos del odio que gira en torno a la comunidad judía.
«Ser una buena persona, es en lo que verdaderamente creo (…). Todos deben aprender algo, que el odio no es bueno en ninguna raza o religi n, que los j venes, los ancianos, todos tienen derecho a la paz», reflexiona Fried.
F Un museo de Nueva York re ne a unos 200 supervivientes del Holocausto publish


