Supervisan avances en remodelacion de la plaza juarezpost
RETRATOS HABLADOS
Cada vez más son más difuntos los que ocupan el espacio del directorio telef nico porque simplemente, estoy cierto que deben estar ah , por si en alg n momento logran marcarme y así saber que son ellos al otro lado no de la l nea, sino del universo que conocemos en tanto podemos conservar la calidad de quienes a n respiran, es decir vivos.
todavía puedo ver sus nombres, los n meros de su marcación, y en estos tiempos modernos aparecen en el whatsapp pero es dif cil abrir sus perfiles y quedarse a la espera de que en una de esas aparezcan en l . A ciencia cierta todavía no s lo que har cuando esa posibilidad se haga realidad; a lo mejor preguntar con manos temblorosas si les va bien all donde se encuentran, si todo result ser lo que esperaban o incluso mejor. Si extra an a quienes los extra an todavía despu s de tantos y tantos a os.
Siempre resulta más agradable y esperanzador esperar que contesten, que pongan caritas sonrientes plenas de gozo porque lo que parec a un viaje aterrador fue todo menos eso, es decir que empezaron a celebrar desde el momento en que fueron declarados difuntos; claro, no sin la pena de tener noticias de que hay mucho llanto a su recuerdo por parte de los que todavía no le entendemos bien a bien este salto monumental de la vida a la vida.
Con toda seguridad tendr que pasar mucho tiempo para que me atreva a escribirles, a lo mejor hasta hacerles una llamada telef nica, siempre con la esperanza de que contesten, porque algunos de ellos y ellas, se fueron justo cuando tenían una vida plena de proyectos y sue os por construir, de tal modo que seguramente podrían estar interesados en saber lo que sucedi despu s de tantos a os de que dejaron el mundo que conocemos.
Espero sinceramente que además de un espl ndido viaje, hoy mismo disfruten la nueva existencia, que seguramente tendr como punto de partida su estancia en este lado de las vidas pero más llena de magia, de todo lo que pensaron y juraron creer cuando viv an.
Cada uno de mis difuntos está lleno de vida, tanta que la contagian desde donde se encuentran; tanta como la maravillosa y nica sensación de mirar sus nombres y n meros en el directorio del celular y por alguna raz n estar seguro, absolutamente seguro, que siguen por ah nada más que no puedo mirarlos, porque el personaje del libro de aquel aviador y escritor franc s tenía raz n, cuando aseguraba que solo con el coraz n se puede ver bien, ya que lo esencial es invisible para los ojos.
En eso precisamente se asienta la fe, la posibilidad de creer sin ver, aunque s sentirlo en el coraz n.
Celebro por eso que muchas personas conserven el n mero telef nico de sus muertos queridos, y no por apat a para borrarlos, sino porque los esperan con el coraz n abierto a sus palabras, a lasínoticias que seguramente tendr n de ese otro mundo donde fueron a parar.
así que hago lo mismo, y hasta que el tiempo me traslade justo a ese listado telef nico de los que ya se fueron, conservar la esperanza alegre de que un día cualquier recibir la llamada, el mensaje de mi hermano, de amigos como Beto Herrera, de compa eras de la escuela que un día dijeron adi s, pero que est n aqu , en el coraz n del que habla El Principito, hasta la eternidad.
Mil gracias, hasta ma ana.
Correo: jeperalta@plazajuarez.mx
X: @JavierEPeralta
7 Lo esencial solo se puede ver con los ojos del coraz publish



