El papa Francisco agradeci
«de coraz
n» este domingo los cuidados que recibe de los m
dicos durante su hospitalización por sus problemas respiratorios y encomi
a quienes est
n cerca de los enfermos o «pasando un momento dif
cil».
«En mi prolongada hospitalización, tambi
n yo experimento el esmero en el servicio y la ternura en el cuidado, especialmente por parte de los m
dicos y de los operadores sanitarios, a quienes doy las gracias de coraz
n», dijo el pont
fice en un mensaje preparado para el
ángelus, pero difundido por escrito por la Santa Sede.
Y agreg
: «Mientras estoy aqu
, pienso en las muchas personas que, de diversos modos, est
n cerca de los enfermos y son para ellos un signo de la presencia del Se
or. Tenemos necesidad de esto, del ‘milagro de la ternura’ que acompa
a a quien está pasando un momento dif
cil, y lleva un poco de luz en la noche del dolor».
Asimismo agradeci
a quienes rezan por su recuperaci
n: »
Gracias de coraz
n a todos! Yo tambi
n rezo por vosotros», asegur
, para despu
s unirse «espiritualmente» desde el hospital con la Curia Romana, en ejercicios espirituales por la Cuaresma.
Francisco, de 88 a
os, permanece ingresado desde el 14 de febrero en el hospital Gemelli de Roma por una neumon
a bilateral y, desde entonces, no ha podido asomarse a la ventana del Palacio Apost
lico para el
ángelus ni presidir las misas o ritos de estas semanas.
El papa se limita a preparar las homil
as o catequesis, que despu
s son difundidas por escrito por el Vaticano.
Este domingo, por ejemplo, prepar
la homil
a para la misa por el Jubileo del Voluntariado, que ha reunido en Roma a miles de miembros de Protección Civil o cooperantes de todo el mundo por este A
o Santo y que estuvo presidida por el cardenal Michael Czerny.
Posteriormente, en su mensaje del
ángelus, el pont
fice argentino agradeci
a estos voluntarios por «la cercan
a y la ternura» con la que, sostuvo, cuidan de las personas en un mundo «demasiado supeditado a la l
gica del mercado».
«En nuestras sociedades, demasiado supeditadas a la l
gica del mercado, en las que todo corre el riesgo de quedar sujeto al criterio del inter
s y a la b
squeda del beneficio, el voluntariado es profec
a y signo de esperanza, porque testimonia el primado de la gratuidad, de la solidaridad y del servicio a los más necesitados», dijo.4
El Papa agradece los cuidados en su hospitalizaci
publish


