{"id":99922,"date":"2020-02-25T14:42:35","date_gmt":"2020-02-25T14:42:35","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2020\/02\/25\/oh-soledad\/"},"modified":"2020-02-25T14:42:35","modified_gmt":"2020-02-25T14:42:35","slug":"oh-soledad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/oh-soledad\/","title":{"rendered":"\u00a1Oh, soledad!"},"content":{"rendered":"<p>Letras y Memorias<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0\u201cEl hombre solitario es una bestia o un Dios\u201d. \u2028Arist\u00f3teles\u2028<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Hay ocasiones en que la mejor compa\u00f1\u00eda son apenas unos cuantos pensamientos y el humo nocivo del cigarro entrando al cuerpo. Hay ocasiones donde los largos pasillos del amarillo castillo, resultan la prisi\u00f3n perfecta para no pensar en la mort\u00edfera compa\u00f1\u00eda de seres que un d\u00eda aparecen y al siguiente se han esfumado ya.<\/p>\n<p>Con el peri\u00f3dico en mano, uno avanza con lentos pasos hacia los mutilados rosales y contempla la fuente viva, activa. La cabeza se sacude cuando unas cuantas aves se ba\u00f1an libres; y uno que se aferra a la soledad de las murallas, se asquea ante los cantos dulces de tan peculiares criaturas.<\/p>\n<p>Es el cielo azul y profundo, testigo de un hombre sentado que, leyendo en las p\u00e1ginas del diario, cree reconocer a los personajes explicados, y piensa que esa compa\u00f1\u00eda ef\u00edmera podr\u00e1 llenar huecos como si de un rompecabezas semiarmado se tratase esa lectura.<\/p>\n<p>La soledad bien puede ser dos cosas: una p\u00e1lida invitaci\u00f3n para tumbarse de cara al sol y esperar a que el tiempo pase y haga efecto en uno; o bien, un sue\u00f1o positivo en donde el esp\u00edritu vuelve al cuerpo despu\u00e9s de un viaje que le liber\u00f3 de penas y tragedias.<\/p>\n<p>En soledad, uno piensa con mayor claridad, o quiz\u00e1s uno se nubla conforme las horas sin compa\u00f1\u00eda avanzan. Es la soledad una moneda al aire, un juego de azar. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 de mostrarnos la ausencia de compa\u00f1\u00eda? Ni m\u00e1s ni menos que la lealtad de nuestros amados seres, ni m\u00e1s ni menos que el valor que ocupamos en las vidas de otras personas. Porque una cosa es extra\u00f1ar en la lejan\u00eda pasiva, y otra muy distinta es ni siquiera llenar la mente de recuerdos antes vividos.<\/p>\n<p>En soledad se aprende que el coraz\u00f3n puede equivocarse y a\u00fan as\u00ed seguir latiendo, mantener la existencia nuestra. Se aprende que hasta el m\u00e1s dulce vicio habr\u00e1 de cambiarse por un amargo veneno en otra vida.<\/p>\n<p>Con el cigarrillo consumi\u00e9ndose lentamente, y el batir de las alas de un colibr\u00ed, uno entiende que los pasos a veces se alejan del epicentro pac\u00edfico que tanto nos gustaba, y da por hecho que as\u00ed debe ser la vida misma: un camino que s\u00f3lo vale cuando los pasos lo recorren y cuando conquistamos nuevas cimas.<\/p>\n<p>Llegando ya al final de las p\u00e1ginas del peri\u00f3dico, una l\u00e1grima se atreve a recorrer el p\u00f3mulo y la mejilla despu\u00e9s, y en ese emotivo momento la \u00faltima bocanada dada al tabaco, tambi\u00e9n culmina; la soledad ha terminado porque llegaron espectros a este palacio m\u00edo.<\/p>\n<p>El bochornoso clima capitalino cierra las v\u00edas respiratorias y la desesperaci\u00f3n por un nuevo cigarro se dispersa entre el mismo humo de la bocanada final. La cristalina agua en la fuente seduce para meterse ah\u00ed hasta que la piel se arrugue y vuelen alto los sue\u00f1os, los anhelos de compa\u00f1\u00eda, las ganas de esas risas de quien escribe los mensajes que hacen sonar y sonar el tel\u00e9fono celular.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, cuando m\u00e1s solo se siente el cuerpo, la mente da golpes de autoridad para recordarme que esa soledad experimentada es tan subjetiva como la belleza en el arte o lo c\u00f3mico en las tragedias; as\u00ed, con la ir\u00f3nica compa\u00f1\u00eda de la soledad, uno retoma la monoton\u00eda y vuelve a su hogar s\u00f3lo para saberse \u00fatil, pero sobre todo, amado de verdad.<\/p>\n<p>\u00a1Hasta el pr\u00f3ximo martes!<\/p>\n<p>Postdata: Hay veces donde estar solo no es sin\u00f3nimo de abandono; hay veces donde la soledad significa estar mal acompa\u00f1ado.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Letras y Memorias \u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0\u201cEl hombre solitario es una bestia o un Dios\u201d. \u2028Arist\u00f3teles\u2028<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[73],"class_list":["post-99922","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra","tag-osmar-eslava"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99922","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99922"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99922\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99922"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99922"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99922"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}