{"id":99439,"date":"2020-02-17T12:33:16","date_gmt":"2020-02-17T12:33:16","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2020\/02\/17\/lecciones-de-los-maestros\/"},"modified":"2020-02-17T12:33:16","modified_gmt":"2020-02-17T12:33:16","slug":"lecciones-de-los-maestros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/lecciones-de-los-maestros\/","title":{"rendered":"Lecciones de los maestros"},"content":{"rendered":"<p>CONCIENCIA CIUDADANA <br \/>\u00a0\u201cUn buen profesor est\u00e1 siempre enfermo de esperanza\u201d.\u2028George Steiner, Una Lectura bien hecha<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Muri\u00f3\u00a0 Georges Steiner el pasado d\u00eda 4 de \u00e9ste mes. Steiner fue un profesor universitario de literatura, escritor, cr\u00edtico literario y fil\u00f3sofo cuyo libro \u201cLecciones de los maestros\u201d me atrap\u00f3 desde sus primeras l\u00edneas.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Un buen libro es as\u00ed,\u00a0 despierta en nosotros el deseo de seguir en contacto con \u00e9l, como si se tratara de un amor a primera vista; aunque\u00a0 su origen se encuentre en la mente y el coraz\u00f3n de quien lo redact\u00f3 con el deseo de que alguien lo llegue a encontrar, como lo hace un n\u00e1ufrago con un mensaje guardado en una botella arrojada al mar. <br \/>Un buen maestro desempe\u00f1a un papel semejante a un buen libro en su relaci\u00f3n con sus alumnos y a \u00e9ste tema dedica Steiner su Lecciones de los maestros donde, lejos de ocuparse en las\u00a0 normas pedag\u00f3gicas o instrumentos did\u00e1cticos que usualmente se destinan a la capacitaci\u00f3n de los mentores, recupera la memoria de los grandes educadores que en la historia han sido, no sin advertirnos la magnitud de su tarea y los obst\u00e1culos que enfrenta el verdadero maestro: <br \/>\u201cLa ense\u00f1anza aut\u00e9ntica puede ser una empresa terriblemente peligrosa. El Maestro vivo toma en sus manos lo m\u00e1s \u00edntimo de sus alumnos, la materia fr\u00e1gil e incendiaria de sus posibilidades. Accede a lo que concebimos como el alma y las ra\u00edces del ser, un acceso del cual la seducci\u00f3n er\u00f3tica es la versi\u00f3n menor, si bien metaf\u00f3rica. Ense\u00f1ar sin un grave temor, sin una atribulada reverencia por los riesgos que comporta, es una frivolidad. Hacerlo sin considerar cuales puedan ser las consecuencias individuales, es una ceguera. Educar es formar a los alumnos para la disconformidad. Es educar a los disc\u00edpulos para la marcha\u201d (pp. 101-102)\u00a0 <br \/>Esta perspectiva del maestro no es muy popular en nuestro tiempo y circunstancias, y quiz\u00e1 el significado que Steiner tiene de la educaci\u00f3n podr\u00edan dejar indiferentes a muchos de quienes se dedican a actualmente a ella, toda vez que\u00a0 en nuestros tiempos\u00a0 la val\u00eda de un maestro se eval\u00faa en t\u00e9rminos objetivos, tales como la posesi\u00f3n de un t\u00edtulo, las competencias de productividad y otros indicadores que legitiman el status de sus poseedores, sin necesidad de recurrir al reconocimiento de sus alumnos, el respeto social o la memoria de su legado\u00a0 a lo largo de sus a\u00f1os de servicio. <br \/>En cambio, para Steiner el valor de los maestros tiene que ver con el car\u00e1cter personal\u00edsimo de la obra realizada en sus alumnos, as\u00ed como la pasi\u00f3n y\u00a0 entrega\u00a0 puesta en su tarea y la ejemplaridad de su vida. La caracter\u00edstica fundamental del Maestro (as\u00ed, con may\u00fasculas) se encuentra en su entrega absoluta a la formaci\u00f3n de sus alumnos o como Steiner les llama, sus \u201cdisc\u00edpulos\u201d, t\u00e9rmino chocante para los tiempos\u00a0 actuales en los que el alumno ha tomado \u2013 seg\u00fan se afirma insistentemente-, el papel activo de su propia formaci\u00f3n, olvidando la importancia de la relaci\u00f3n personal con quien lo educa; ideal que constituy\u00f3 el n\u00facleo de la formaci\u00f3n humana\u00a0 en todas las culturas del pasado, en las que el alumno recorr\u00eda el largo camino del aprendizaje a la sombra protectora \u2013a veces benevolente, a veces tir\u00e1nica- de un gu\u00eda espiritual y moral.\u00a0 Pero\u00a0 no s\u00f3lo en tiempos remotos: <br \/>\u201cUlam rememora con turbulento gozo su aprendizaje en la Polonia posterior a la guerra. En aquella \u00e9poca en la que pocas naciones estaban a la altura de los matem\u00e1ticos y los l\u00f3gicos formales polacos. Lo que se deja ver en el relato de Ulam es la intimidad creativa entre profesor y alumno una vez que \u00e9ste ha dado muestras de ser realmente prometedor. \u2026Entre clase y clase, Ulam se aposentaba en los despachos de los profesores, absorbiendo, casi subliminalmente, sus abstrusas habilidades. El obsequio decisivo que un Maestro hace a un disc\u00edpulo es el de la conjetura, un problema, un teorema todav\u00eda no probado\u201d (Op. Cit., p.159) <br \/>Steiner se afan\u00f3 en relacionar la grandeza de los grandes maestros del pasado y el presente con\u00a0 el refinamiento de la civilizaci\u00f3n occidental a la que \u00e9l alaba por sus logros; pero aunque pongamos en duda tal preeminencia, es preciso reconocer que toda sociedad genera instituciones que permiten reproducir usos, virtudes, capacidades y capitales culturales que pueden conducirla al \u00e9xito o al fracaso y que, si\u00a0 la cultura occidental es lo que es, se lo debe en gran medida a la\u00a0 instituci\u00f3n magisterial -desde Plat\u00f3n hasta el propio Steiner-,\u00a0 que fue capaz\u00a0 transmitir y recrear su legado educativo y espiritual\u00a0 a trav\u00e9s de sus grandes gu\u00edas espirituales. Pero lo mismo sucede en Oriente o el centro de \u00c1frica, o en cualquier otro sitio donde\u00a0 el cuidado en la formaci\u00f3n de sus integrantes cuente con un lugar socialmente privilegiado. Queda\u00a0 por saber si\u00a0 sucede lo mismo en nuestro propio medio, a fin de valorar el \u00e9xito o fracaso de nuestra educaci\u00f3n, en la que a\u00fan hoy en d\u00eda, la sabidur\u00eda del\u00a0 maestro es tan desde\u00f1ada. <br \/>La \u00e9poca actual, nos dice, Steiner, es adicta a la irreverencia. La admiraci\u00f3n que antes despertaban los Maestros ha quedado anticuada. Nuestros \u00eddolos son de barro, y as\u00ed nos gusta que sean; mientras que la sabidur\u00eda provoca risa. La democracia pol\u00edtica se traslada al campo del intelecto ciegamente,\u00a0 rechazando\u00a0 la verdad de la aristocracia del conocimiento.\u00a0 En un medio as\u00ed, \u00bfes posible pensar a\u00fan que la funci\u00f3n magisterial tenga futuro? Steiner es, melanc\u00f3licamente optimista. Tal vez eso no sea posible, nos dice, pero es preciso que as\u00ed sea. <br \/>El amor er\u00f3tico al saber, la libido sciendi, el deseo de conocer, el ansia de comprender, est\u00e1 grabada en el coraz\u00f3n de los mejores hombres y mujeres. Tambi\u00e9n lo est\u00e1 la vocaci\u00f3n de ense\u00f1ar. \u201cDespertar en otros seres humanos poderes, sue\u00f1os que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de los nuestros, introducir en otros el amor por lo que nosotros amamos; hace de nuestro presente interior el futuro de ellos: \u00e9sta es una triple aventura que no se parece a ninguna otra\u201d. <br \/>Y RECUERDEN QUE VIVOS SE LOS LLEVARON Y VIVOS LOS QUEREMOS CON NOSOTROS. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CONCIENCIA CIUDADANA \u00a0\u201cUn buen profesor est\u00e1 siempre enfermo de esperanza\u201d.\u2028George Steiner, Una Lectura bien hecha<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-99439","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miguel-angel-serna"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99439","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99439"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99439\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}