{"id":98670,"date":"2020-02-04T15:02:35","date_gmt":"2020-02-04T15:02:35","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2020\/02\/04\/gracias-colibri\/"},"modified":"2020-04-14T19:42:24","modified_gmt":"2020-04-14T19:42:24","slug":"gracias-colibri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/gracias-colibri\/","title":{"rendered":"Gracias, colibr\u00ed"},"content":{"rendered":"<p>Letras y Memorias<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0La casualidades llegan de la nada, se convierten en destino, y se afianzan en forma de un camino compartido\u2028<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Hubo una vez que un jard\u00edn ordinario se torn\u00f3 en el espacio m\u00e1s m\u00e1gico de cualquier punto del universo. Aquella fuente que sigilosa cuidaba de los rosales, fue testigo de una llegada c\u00e1lida y radiante, de unas alas bellas y de la tranquilidad que s\u00f3lo se equipara a ese punto en que la tormenta ha cedido ante el cielo renovado.<br \/>Hace tiempo, por azares causados gracias a la mano noble del destino, apareci\u00f3 en mis murallas amarillas un bello colibr\u00ed de enorme mirada dulce y de plumaje precioso; llevaba en el color de su piel toda la gama del planeta y con sus delicados pero certeros movimientos, logr\u00f3 captar la atenci\u00f3n de la ciudad entera, de toda la Tierra en realidad.<br \/>A m\u00ed, un humano ordinario, me alcanz\u00f3 la maravilla que representaba el colibr\u00ed, se volvi\u00f3 esa hermosa y delicada ave, mi mejor amiga cuando los cigarrillos se adher\u00edan a mis manos y cuando el caf\u00e9 era apenas suficiente en una noche medianamente estrellada. Mi hermoso colibr\u00ed me mostr\u00f3 que el mundo fuera del castillo en que me resguardo por las tardes, pod\u00eda ser una nueva oportunidad de vivir y experimentar todo lo que uno no hab\u00eda vivido antes.<br \/>Cuenta una leyenda maya, que cuando un colibr\u00ed nos visita a nosotros los mortales, es para entregar buenas nuevas sobre un ser amado. En este caso particular, ese colibr\u00ed lleg\u00f3 para convertirse en el ser amado y en el ave redentora de los d\u00edas malos.<br \/>Bastaba apenas un veloz aleteo para sentir la paz buscada al dormir. Bastaba mirarle fijamente para entender que las leyendas mayas a veces cambian en su narrativa y crean nuevos cuentos que se vuelven reales, tan palpables como el aire mismo o tan perceptibles como el abrazo divino de mi adorada ave.<br \/>Era abril, nunca la primavera me hab\u00eda sentado tan bien. A decir verdad, nunca una casualidad lo hab\u00eda hecho; o quiz\u00e1 no fue algo al azar sino, aquel momento definitivo y necesario entre las penas surgidas en lapsos pasados, esos espacios temporales donde la existencia cobraba factura entre costillas adoloridas y rodillas raspadas, cuyas memorias brillantes llevaban al hombre a enternecerse cuando ve\u00eda de frente unos bellos ojos que le transportaban al cielo con apenas un par de parpadeos, o aleteos de colibr\u00ed.<br \/>El colibr\u00ed fue pues, una suerte de confidente, una luminaria en el espacio trasero de la oficina que tanto disfruto compartir; fue la chispa que encendi\u00f3 una vida mon\u00f3tona y gris. El colibr\u00ed me hizo preguntas y yo las respond\u00ed, le cont\u00e9 historias y la dulce ave se maravill\u00f3 con ellas. Juntos fuimos recorriendo calles y recordando memorias. Ella \u2013el ave-, me habl\u00f3 de tormentas conquistadas con el fulgor de sus alas y yo -el mortal-, le platiqu\u00e9 de poemas y haza\u00f1as de ni\u00f1o.<br \/>En todo ese tiempo compartido con mi adorada ave, jam\u00e1s hubo un momento en que por la mente m\u00eda, no deseara ser tan libre y eterno, porque incluso cuando los huesos dolieran y los climas pesaran, la magia del colibr\u00ed no iba a terminar.<br \/>Del colibr\u00ed yo aprend\u00ed a enfocar cada rinc\u00f3n y conoc\u00ed el secreto para detener el tiempo cuando no quer\u00eda que este avanzara, aprend\u00ed a respirar amor y a exhalar paz y comprensi\u00f3n. Uno nunca deja de aprender y, en este caso, no termino de entender c\u00f3mo es que obra el universo para que se nos presente aquello que necesitamos, as\u00ed sea una fugaz compa\u00f1\u00eda o una permanente y reluciente nueva vida.<br \/>Hoy salgo a la fuente y me siento en esa banca, tomo un cigarrillo y lo enciendo al comp\u00e1s del chiflido del viento, al tempo de los zapatos imitando m\u00fasica fascinante. Miro al frente y ah\u00ed est\u00e1 ella, observando mi alma, alma con la que conecto su majestuosidad.<br \/>El cigarro se consume lento y el viento despeina los cabellos, y de los labios salen palabras que s\u00f3lo el colibr\u00ed sabe interpretar y que s\u00f3lo la preciosa ave, ha de recordar; del canto dulce de ella, emana todo lo que este mortal quiere escuchar.<br \/>Las personas suelen creer que en determinado punto de la vida, se ha visto y experimentado de todo, que el mundo luce peque\u00f1o y es hora de alcanzar nuevos rumbos m\u00e1s all\u00e1 de nuestras estrellas, pero con el colibr\u00ed no ocurri\u00f3 as\u00ed; su aparici\u00f3n en mi rutina me confirm\u00f3 que este planeta siempre ser\u00e1 un espacio peque\u00f1o cuando alguien abre sus vastas alas y te resguarda en ellas. Los mundos no bastar\u00e1n siempre que de la nada aparezca alguien que en un par de d\u00edas de convertir\u00e1 en tu todo.<br \/>Y as\u00ed avanzan las manecillas, y as\u00ed transcurren los d\u00edas. Conmigo escribiendo y pensando, extra\u00f1ando y a\u00f1orando, y con el colibr\u00ed llegando cuando las jornadas son m\u00e1s largas, anunciando que el mundo est\u00e1 bien, que todo est\u00e1 de maravilla, y que ella nunca se cansar\u00e1 de alegrarme el d\u00eda y volar cerquita m\u00edo.<\/p>\n<p>\u00a1Hasta el pr\u00f3ximo martes! <br \/>Mi Twitter: @SoyOsmarEslava<br \/>Postdata: \u201cNo importa lo que la vida haga de nosotros, yo contigo, y t\u00fa conmigo\u2026 siempre, por siempre\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Letras y Memorias \u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0La casualidades llegan de la nada, se convierten en destino, y se afianzan en forma de un camino compartido\u2028<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42,84],"tags":[73],"class_list":["post-98670","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra","category-osmar-eslava-marquez","tag-osmar-eslava"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98670","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=98670"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98670\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=98670"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=98670"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=98670"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}