{"id":97971,"date":"2020-01-21T13:44:18","date_gmt":"2020-01-21T13:44:18","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2020\/01\/21\/todo-lo-que-se-pueda-comprar\/"},"modified":"2020-04-14T19:42:25","modified_gmt":"2020-04-14T19:42:25","slug":"todo-lo-que-se-pueda-comprar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/todo-lo-que-se-pueda-comprar\/","title":{"rendered":"\u00a1Todo lo que se pueda comprar!"},"content":{"rendered":"<p>Letras y Memorias<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Mandado, ch\u00e1charas, garnachas y ropa; eso es andar de norte a sur en un tianguis mexicano\u2028<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Muy temprano comienza la rutina. A una calle larga y extensa arriban camionetas, los espacios se asignan y se tienden lonas y s\u00e1banas para exponer los productos que llevar\u00e1n dinero a casa.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana en casa comienza con la higiene; se lavan las caras y los dientes son cepillados, ropa c\u00f3moda acompa\u00f1a al cuerpo y sobre esta, se agrega una chamarra amplia que habr\u00e1 de proteger nuestra fragilidad del fr\u00edo y la insinuaci\u00f3n de llovizna que amenaza proveniente del cielo aplomado. <\/p>\n<p>La frialdad invernal de Pachuca recibe a los compradores, agobia a algunos comerciantes que apenas lucen un delgado su\u00e9ter y el mandil amoldado a las barrigas. Todos convergen en ese largo e interminable espacio de pavimento que expone cualquier cosa que el imaginario piense: reliquias, libros, zapatos nuevos y usados, juguetes de anta\u00f1o y discos con mil canciones \u201csabrosonas\u201d; m\u00e1s adelante tenemos los b\u00e1sicos del hogar.<\/p>\n<p>Relucen los jitomates rojos y la fruta de temporada, vegetales y tub\u00e9rculos con sus precios se\u00f1alados, hacen pensar a la ama de casa o al cliente en general, que habr\u00e1n de comprar con los billetes en mano. No faltan tampoco quienes aprovechan esa verbena para curar la resaca y comprar unos cuantos tacos de barbacoa y un buen plato de consom\u00e9, para los m\u00e1s austeros est\u00e1n disponibles los sopes y quesadillas, las enchiladas caseras o cuanta garnacha se imagine uno.<\/p>\n<p>Esos son los tianguis de esta capital, nada diferentes a los que encontramos en otros puntos del estado o del pa\u00eds. Mientras en los primeros metros del recorrido suenan canciones de Shakira que le canta al amor con su \u201cAntolog\u00eda\u201d, m\u00e1s adelante la banda norte\u00f1a aturde con sus trompetas y acordeones. As\u00ed de cambiantes son los ritmos y las personas detr\u00e1s de las verduras.<\/p>\n<p>Cambiantes como el clima, porque cuando m\u00e1s g\u00e9lido es el viento, de la nada aparece una breve resolana que abochorna a quienes usamos las chamarras enormes, y cuando estamos a punto de despojarnos de ella, de nuevo la ventisca y una brisa suave atacan a los compradores.<\/p>\n<p>El tianguis se llena de gritos conforme se va llenando de gente. Los comerciantes ofrecen una oferta mejor que la del puesto de junto y con ello acarrean gente a sus arcas. Si bien subi\u00f3 el salario m\u00ednimo por obra y gracia de los Dioses, tambi\u00e9n se han encarecido los productos a comprar. El jitomate de a 20 pesos por kilo, los limones oscilan entre los 14 y 18 pesos, la carne tambi\u00e9n subi\u00f3 de precio como si en lugar de adquirir chuletas, uno comprara arrachera o alguno de esos cortes suculentos que hacen salivar a quien les escribe.<br \/>Y entonces aparece la magia de quienes administran el hogar. Con el dinero en los monederos hacen magia para surtir las despensas. Nada se escapa. En los costales son guardados el frijol y las lentejas, algo de az\u00facar para endulzar la vida y tambi\u00e9n un poco de pan para romper el ayuno en cuanto se vuelva a casa. <\/p>\n<p>Otra bolsa amplia es ocupada para que el poco jitomate que el dinero pudo comprar, ah\u00ed se guardan tambi\u00e9n los limones y unas naranjas que resultaron una ganga. Un poco de br\u00f3coli ameniza ese costal y con eso, se han cubierto los grupos alimentarios b\u00e1sicos. <\/p>\n<p>La carne tambi\u00e9n tiene su lugar, y con gran esfuerzo se adquieren bisteces y unas piezas de pollo, esta semana no habr\u00e1 longaniza ni chuletas, pero en sustituci\u00f3n, hay mucho queso y dem\u00e1s l\u00e1cteos.<\/p>\n<p>Con los hombros cansados por el peso de las compras, avanza de regreso la familia y, en el camino de vuelta, prestan m\u00e1s detalle a los amigos que venden antig\u00fcedades o cosas de segunda mano. Hay pel\u00edculas pirata al m\u00f3dico precio de cinco pesos, incluso hay quienes venden cintas en VHS y cassettes. Todo un viaje al pasado resulta ese regreso. A uno le dan ganas de completar las colecciones fallidas de monitos de Dragon Ball o de hacerse con sandalias en vista de que las nuestras ya se han desgastado y\/o roto.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s la m\u00fasica nos acompa\u00f1a en la traves\u00eda. Un poco de pop en un lado, m\u00e1s banda en otro, reggaeton sonando duro y maciso y hasta algo de hard rock ochentero. Todos esos sonidos se mezclan con los cada vez menos ruidosos gritos de los comerciantes. La jornada comenz\u00f3 temprano y para cierta hora del d\u00eda ya se ha agotado la voz.<\/p>\n<p>Con las lonas coloridas e improvisadas, se resguardan todos del fr\u00edo pachuque\u00f1o en aqu\u00e9l domingo de enero. Y a\u00fan m\u00e1s colorido resulta el que las verduras que parec\u00edan acabarse, se hayan renovado y con eso, la paleta de tonos se haya ampliado frente a los ojos.<\/p>\n<p>As\u00ed es como uno reconoce y conoce lo que hay en el estado y en M\u00e9xico, gracias a esos mercados ambulantes que lidian con los perros callejeros y con la basura que algunos dejan tirada bajo sus tablones. Batalla la gente con lo vol\u00e1til de los precios y con el apachurramiento de cuerpos cargados con v\u00edveres al circular en tan concurridas calles. Ese es el modus vivendi de muchos, y as\u00ed ha sido desde tiempos ancestrales, y as\u00ed ser\u00e1 en los a\u00f1os venideros.<\/p>\n<p>\u00a1Hasta el pr\u00f3ximo martes!<\/p>\n<p>Postdata: Puede que a\u00fan falte mucho para descubrir en estos lugares, puede que haya historias que deban ser contadas de cabo a rabo, pero ya habr\u00e1 m\u00e1s oportunidades para rendir un homenaje a los rostros an\u00f3nimos.<\/p>\n<p>Mi Twitter: @SoyOsmarEslava<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Letras y Memorias \u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Mandado, ch\u00e1charas, garnachas y ropa; eso es andar de norte a sur en un tianguis mexicano\u2028<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42,84],"tags":[73],"class_list":["post-97971","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra","category-osmar-eslava-marquez","tag-osmar-eslava"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/97971","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=97971"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/97971\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=97971"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=97971"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=97971"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}