{"id":97913,"date":"2020-01-19T15:52:36","date_gmt":"2020-01-19T15:52:36","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2020\/01\/19\/bibliomania-la-enfermedad-del-libro-que-surgio-en-europa-en-el-siglo-xix\/"},"modified":"2020-01-19T15:52:36","modified_gmt":"2020-01-19T15:52:36","slug":"bibliomania-la-enfermedad-del-libro-que-surgio-en-europa-en-el-siglo-xix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/bibliomania-la-enfermedad-del-libro-que-surgio-en-europa-en-el-siglo-xix\/","title":{"rendered":"Biblioman\u00eda, la &#8220;enfermedad del libro&#8221; que surgi\u00f3 en Europa en el siglo XIX"},"content":{"rendered":"<p>Parte 1 de 2 <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0La condici\u00f3n nunca fue clasificada m\u00e9dicamente. Pero comenz\u00f3 a ser denominada como &#8220;enfermedad&#8221; a partir del juicio de un bibliotecario que rob\u00f3 miles de libros\u2028<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>En 1869, el te\u00f3logo b\u00e1varo Alois Pichler fue nombrado &#8220;bibliotecario extraordinario&#8221; en la Biblioteca P\u00fablica Imperial en San Petersburgo, Rusia, una posici\u00f3n prestigiosa acompa\u00f1ada de un no menos importante salario. Pero no fue ese importante puesto el que llev\u00f3 a Pichler a la fama, sino su enfermiza obsesi\u00f3n por los libros. Meses despu\u00e9s de llegar a San Petersburgo, otros empleados de la Biblioteca constataron que un n\u00famero importante de libros hab\u00eda desaparecido de su colecci\u00f3n y notaron tambi\u00e9n un comportamiento extra\u00f1o en Pichler. En 1871, m\u00e1s de 4 mil 500 t\u00edtulos que faltaban de la Biblioteca fueron hallados bajo su posesi\u00f3n, lo que desencaden\u00f3 su arresto y exilio en Siberia. Pichler tiene la distinci\u00f3n de haber cometido el mayor robo de libros registrado en una biblioteca europea, escribi\u00f3 Mary Stuart en su art\u00edculo &#8220;The Crime of Dr. Pichler: A Scholar Biblioklept in Imperial Russia and His European Predecessors&#8221;, publicado en la revista Libraries &amp; Culture. Seg\u00fan Stuart, durante el juicio, su defensa trat\u00f3 de mitigar la pena alegando que el te\u00f3logo padec\u00eda una &#8220;condici\u00f3n mental peculiar, una man\u00eda no en el sentido legal o m\u00e9dico, sino en el sentido ordinario de una pasi\u00f3n violenta, irresistible e inconquistable&#8221;. Es decir, Pichler era una v\u00edctima de la &#8220;biblioman\u00eda&#8221;, una condici\u00f3n que en la Europa del siglo XIX se consideraba una temida enfermedad. <br \/>Quienes la sufr\u00edan eran principalmente hombres de clase alta que sufr\u00edan un frenes\u00ed por\u2026 los libros. A priori, adquirir libros no parece tan malo, pero en la \u00e9poca se consideraba que la biblioman\u00eda llevaba a sus v\u00edctimas a la perdici\u00f3n, invadidas por un oscuro deseo de poseerlos, particularmente aquellos ejemplares \u00fanicos, como las primeras ediciones y las copias ilustradas. Muchos de los que padecieron esta &#8220;neurosis&#8221; gastaron aut\u00e9nticas fortunas tratando de perseguir su obsesi\u00f3n.<br \/>Un oscuro deseo <br \/>En el siglo XIX, el reverendo ingl\u00e9s Thomas Frognall Dibdin explor\u00f3 esta &#8220;neurosis&#8221;, que \u00e9l mismo sufr\u00eda, en su libro &#8220;Biblioman\u00eda&#8221; o &#8220;La locura del libro: un romance bibliogr\u00e1fico&#8221;. En &#8220;Bibliomania&#8221; Dibdin describe usando incluso un lenguaje m\u00e9dico, aunque la condici\u00f3n nunca fue clasificada m\u00e9dicamente-, los s\u00edntomas de la biblioman\u00eda. Entre ellos se encuentra un furor desmesurado por buscar primeras ediciones o ediciones limitadas, libros de ciertos tama\u00f1os o impresos de cierta manera.<br \/>De hecho, Dibdin se\u00f1ala ocho tipos particulares de libros con los que los coleccionistas estaban obsesionados: primeras ediciones, ediciones aut\u00e9nticas, libros impresos en letra g\u00f3tica, grandes copias en papel, libros con bordes sin cortar, copias ilustradas; copias \u00fanicas con encuadernaci\u00f3n marroqu\u00ed o forro de seda, y copias impresas en vitela.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parte 1 de 2 \u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0La condici\u00f3n nunca fue clasificada m\u00e9dicamente. 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