{"id":93281,"date":"2019-10-28T14:46:08","date_gmt":"2019-10-28T14:46:08","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/10\/28\/amores-castos\/"},"modified":"2020-04-14T20:24:32","modified_gmt":"2020-04-14T20:24:32","slug":"amores-castos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/amores-castos\/","title":{"rendered":"Amores castos"},"content":{"rendered":"<p>DE CUERPO ENTERO<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Amelia tiene 76 a\u00f1os y desde hace m\u00e1s de 20 qued\u00f3 viuda, sus hijos emigraron a los Estados Unidos y casi nunca tiene noticias\u2026\u00a0\u2028<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>El incienso envolv\u00eda el ambiente, llegaba a todas partes y siempre hac\u00eda sentir un entusiasmo redoblado por la devoci\u00f3n, y por mirar con firmeza los ojos con bondad del viejo y gran crucifijo de la parroquia. Amelia era la primera en llegar y la \u00faltima en abandonar el recinto; todo mundo sab\u00eda que la misa empezar\u00eda pronto cuando ve\u00edan que Amelia, con su caminar cansino, cruzaba el parque, siempre con la mirada al piso y un chal azul daban la impresi\u00f3n de que siempre estuviera rezando.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0No se podr\u00eda imaginar la misa de siete de noche sin la presencia en primera fila de Meli, es por eso que hoy que el incienso invade por todas partes, as\u00ed como su voz de soprano al cantar del credo, ha provocado que las decenas de parroquianos asistentes vuelvan la vista azorados porque sienten que algo est\u00e1 cambiando. <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Amelia hoy no ha podido cantar como siempre, aunque se ha esforzado con la fuerza que da el alma; siente que solo le sale un hilito de sonido, que cuando m\u00e1s insiste m\u00e1s le provoca un terrible miedo, por percibir que dejar\u00e1 de ser la Melita que todos asisten y consienten si su voz se va, seguro su vida lo har\u00e1 a corto plazo.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Amelia tiene 76 a\u00f1os y desde hace m\u00e1s de 20 qued\u00f3 viuda, sus hijos emigraron a los Estados Unidos y casi nunca tiene noticias, le han platicado que el menor ahora mismo se encuentra alistado en el ej\u00e9rcito americano en mares muy lejanos, y aunque no deja de encomendarlo a la Virgen de Guadalupe, muy en el fondo se siente preocupada porque a veces ya casi ni se acuerda de \u00e9l. Melita solo tiene cabeza para pensar en su voz que se est\u00e1 acabando, y en esa terrible culpa que le arranca en pedazos su coraz\u00f3n enamorado.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Don Norberto no solo ha sabido pasar desapercibido en las misas de siete, sino que as\u00ed tambi\u00e9n, se puede decir que lo ha hecho en toda su vida. Si hubiera una forma de ejemplificar la rutina, los d\u00edas y los meses de Norberto lo plasmar\u00edan con excelente maestr\u00eda. Su mujer lo ignora, sus hijos lo detestan, y el mismo pueblo nunca lo ha tomado en cuenta; muchas veces \u00e9l ha so\u00f1ado con una comisi\u00f3n que el Sr. Cura le indique para la Semana Santa, pero como si no existiera lo brinca, para recaer nuevamente en los mismos de cada a\u00f1o. Norberto disfruta mucho de la voz chillona de Amelia, y desde que se dio cuenta que sus sonoros cantos se rompen antes de salir, ha sufrido una culpa que quiere destruir.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a1Es por mi culpa!, se dice sin reparo.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Un domingo caluroso del mes de mayo, cuando el verde de los campos se descompone en diversos tonos, cuando las lluvias sorprenden con peque\u00f1os r\u00edos que cruzan las calles, cuando el canto de cientos de p\u00e1jaros cruza los cielos con rumbos alocados, Amelia vivi\u00f3 una gran experiencia de amor. Casi por casualidad al salir de la iglesia que estaba preparando para el rosario del mes de Mar\u00eda, se encontr\u00f3 de frente a Norberto; como todos, quiso pasarlo de frente, pero con esa fuerza que da el coraz\u00f3n por las hormonas dormidas de hace tiempo, descubri\u00f3 a un hombre que le pareci\u00f3 atractivo, y aunque al caminar usaba un bast\u00f3n casi tan viejo como el campanario del templo, no pudo evitar empezar a hablar y a escucharlo con tanta atenci\u00f3n que hubo un momento que sinti\u00f3 que la luz de la tarde le penetraba por los poros, ahora abiertos por el amor.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Desde entonces, por esas casualidades provocadas en forma \u201cindecorosa\u201d, todos los d\u00edas se deten\u00eda un poco para platicar, para recordar esos viejos tiempos del pueblo, las vidas de sus hijos y el clima caliente de la tarde. Justo cuando los arreglos del templo se acentuaron por ser el d\u00eda \u00faltimo del mes de mayo, y cuando la iglesia tendr\u00eda que adornarse con claveles blancos y rosas de un rojo encendido, y cuando el incienso con su olor penetrante invad\u00eda sacudiendo las fuerzas de las entra\u00f1as, Norberto atrap\u00f3 a Amelia y sin darle tiempo la bes\u00f3 en la boca, la estrech\u00f3 tan fuerte que tuvo miedo de romperle alguna costilla, y muy suavemente le acarici\u00f3 el cuerpo.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Justo en el mismo lugar donde todas las tardes canta Melita, se acurruc\u00f3 con Norberto disfrutando y sintiendo como hac\u00eda muchos a\u00f1os no hab\u00eda vivido jam\u00e1s. Sus suspiros se mezclaban con el incienso travieso que no se iba, y el miedo de inicio se convirti\u00f3 en pasi\u00f3n que justamente ahora se podr\u00eda decir, solo Dios ve\u00eda.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Desde entonces han buscado otros espacios para sus cuitas de amor, y al no poder y no encontrar, solo el templo los ha recibido con bondad y con decoro.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Desde entonces Amalia es dichosa, su caminar se ha vuelto m\u00e1s en\u00e9rgico, y aunque sigue con la vista al piso, irradia felicidad y dicha. Sin embargo, ambos han cre\u00eddo que Dios no est\u00e1 a gusto porque su voz se le ha ido, y cuando intenta cantar como un jilguero, solo un hilito de voz se le escurre por el templo, y aunque Norberto se sienta muy lejos por la culpa, ambos asumen que son sus pecados los que le cortaron para siempre su linda voz.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Amalia no volvi\u00f3 a cantar, y aunque sufre por una culpa que no logra destruir, solo espera las tardes de la misa de siete y del rosario que invariablemente encabeza, buscando acomedida ser la \u00faltima en dejar el tiemplo. A cada momento siente muy cerca los ruidos tormentosos del coraz\u00f3n de Norberto y cuando la pasi\u00f3n se enciende, ha descubierto que la voz le regresa con intensidad redoblada.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed son los caminos amorosos de Dios.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DE CUERPO ENTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Amelia tiene 76 a\u00f1os y desde hace m\u00e1s de 20 qued\u00f3 viuda, sus hijos emigraron a los Estados Unidos y casi nunca tiene noticias\u2026\u00a0\u2028<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82,42],"tags":[68],"class_list":["post-93281","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-dr-antonio-peralta-sanchez","category-nuestrapalabra","tag-doctor-peralta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/93281","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=93281"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/93281\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=93281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=93281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=93281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}