{"id":92506,"date":"2019-10-14T11:59:32","date_gmt":"2019-10-14T11:59:32","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/10\/14\/la-belleza\/"},"modified":"2019-10-14T11:59:32","modified_gmt":"2019-10-14T11:59:32","slug":"la-belleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/la-belleza\/","title":{"rendered":"La Belleza"},"content":{"rendered":"<p>FAMILIA POL\u00cdTICA<\/p>\n<p>\u201cEducar es dar al cuerpo y al alma,<br \/>toda la belleza y perfecci\u00f3n posibles\u201d. <br \/>PLAT\u00d3N.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u201cHace milenios que los fil\u00f3sofos, los poetas, los escultores, los pintores, los sacerdotes y los padrotes, se interrogan sobre el tema de la belleza\u201d. Con estas palabras inicia Ikram Antaki un min\u00fasculo tratado en relaci\u00f3n con el tema de este art\u00edculo.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Un libro, por olvidado que parezca, guarda sorpresas que pueden impresionar al m\u00e1s templado de los esp\u00edritus. Hablar de la belleza es hablar de los valores y meterse a este acertijo, es involucrarse en pol\u00e9micas como: \u00bfLas categor\u00edas axiol\u00f3gicas en general y la belleza en particular, existen objetivamente? \u00bfEl humano las crea de manera subjetiva?&#8230; Millones de p\u00e1ginas se han escrito al respecto y seguramente otras m\u00e1s se escribir\u00e1n. No es el caso.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0La escritora siria, mi Gur\u00fa durante a\u00f1os; en El Banquete de Plat\u00f3n (colecci\u00f3n Grandes Temas), aborda de manera ligera y m\u00e1s bien mundana, aspectos desconocidos; modas colectivas e individuales que, gracias a su tiempo y bajo el influjo permanente de femenina coqueter\u00eda, adoptaron en su \u00e9poca algunas celebridades y otras no tan c\u00e9lebres, que compartieron el martirio de confiar su belleza a los usos y costumbres.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Con el siguiente mini relato, rompe la Maestra Ikram un viejo paradigma protagonizado en las F\u00e1bulas de Esopo, por seres humanos y animales: \u201cHab\u00eda una vez un sapo guapo, que vio a una hermosa princesa: pelo dorado, ojos de oc\u00e9ano\u2026 pasear a orillas de su lago: -Besa mi pie y ser\u00e1s feliz, dijo la princesa al sapo; \u00e9ste le crey\u00f3; control\u00f3 su repugnancia y bes\u00f3 su pie. Entonces, ella se transform\u00f3 en una impresionante sapita; surgi\u00f3 el amor, se casaron y tuvieron muchos sapitos\u201d.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Este cuento muestra la extrema relatividad de la belleza. La autora contin\u00faa dando consejos a las mujeres, productos de su amplia cultura y conocimiento del mundo; dice, por ejemplo: \u201cTomen unos pedazos de fierro podrido, cali\u00e9ntenlos al rojo vivo, p\u00f3nganlos en un ba\u00f1o de vinagre, d\u00e9jenlos ah\u00ed durante una semana, luego apliquen la sustancia en capas sobre los dientes; as\u00ed presentar\u00e1n a su amado una boca negra y olorosa que lo har\u00e1 treparse hasta el cielo\u201d. Esta receta de infalible seducci\u00f3n, utilizaron las japonesas durante mil a\u00f1os.<br \/>Las mujeres europeas en El Renacimiento no soportaban ser delgadas; dejar que se adivinaran los huesos por debajo de la ropa, era algo vergonzoso; en aquella \u00e9poca se apreciaban las carnes; com\u00edan cinco veces al d\u00eda un pur\u00e9 de ara\u00f1as para engordar r\u00e1pido; los sirvientes ten\u00edan que aplastar a los insectos vivos (fresquesitos) ante los ojos de las bellas. Los Massa de Chad (una tribu africana muy atrasada) piensan que ser bello es ser puro y gordo, por ello se dedican a realizar grandes org\u00edas de leche de sorgo. Los Moussey, pueblo vecino, piensan que es necesario limarse los dientes para ser hermosos. <br \/>En un gran salto hist\u00f3rico, Ikram se refiere a Jean Liebault (m\u00e9dico parisino del Siglo XVI) quien dice en su libro La verdadera e ingenua belleza de la mujer en el Siglo XVI: \u201cLos ojos deben ser saltones, la boca aplastada, las mejillas rollizas, la barbilla corta y adelantada, tan grasa y carnosa que descienda hasta el pecho, como una segunda barbilla\u2026 Hace dos siglos Claudia Shiffer, Sof\u00eda Loren, Claudia Cardinale, Brigitte Bardot y otras, hubieran sido grotescas. La belleza es un asunto de tiempo y espacio. Los senos grandes se ponen de moda en los tiempos turbios; el pelo corto en los periodos feministas de la guerra. Lo interesante es c\u00f3mo se difunde el modelo. Nada es espont\u00e1neo, todo obedece a un sistema normativo. No se puede predecir en qu\u00e9 tiempo la sociedad exaltar\u00e1 la diferencia (alg\u00fan d\u00eda se hablar\u00e1 de las feas, diciendo que tienen una belleza rara). Por lo pronto, a nadie le importa una belleza oculta; o se ve y se admira, o no existe.<br \/>La normatividad de la belleza es un asunto antiguo: las mujeres se encerraban en sus cors\u00e9s hasta perder la respiraci\u00f3n, se trepaban sobre tacones de ocho cent\u00edmetros, cargaban faldas de cinco metros de ancho; viv\u00edan aplastadas bajo peinados parecidos a grandes edificios, devoradas por pulgas y piojos. Se pintaban de blanco, rojo, negro, azul, hasta perder los dientes y la salud. Las coquetas del Siglo XVIII parecieron alcanzar las cumbres de lo inveros\u00edmil.<br \/>En el a\u00f1o 58 de nuestra era, la insaciable seductora Poppea, luchaba desesperadamente para conquistar la cama de Ner\u00f3n. Aunque ten\u00eda una belleza diab\u00f3lica, deb\u00eda sufrir: \u201c\u00a1Mis cacas de liebre! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n mis cacas de liebre?\u201d, gritaba con la cara cubierta de una cataplasma de cebada hervida y aceite de olivo, se zambull\u00eda en un ba\u00f1o de leche tibia de burra; mientras una esclava le tra\u00eda las nueve cacas en una copa de oro; Poppea las tragaba una a una; era una receta infalible para conservar los senos firmes; luego le blanqueaban el cutis con un extracto de caca de cocodrilo. Le pintaban las cejas con un tinte negro hecho de huevos de hormiga machacados con moscas muertas; los p\u00e1rpados se sombreaban con antimonio y los p\u00f3mulos se enrojec\u00edan con una base de azufre y de mercurio. Despu\u00e9s le cepillaban los dientes con un polvo de piedra p\u00f3mez diluido en la orina de un adolescente. En sus oraciones rogaba: \u201cQuieran los dioses que yo muera antes de llegar a vieja\u201d. Tal vez los dioses la escucharan, pero Ner\u00f3n la mat\u00f3 con una patada en el vientre, cuando apenas ten\u00eda 25 a\u00f1os.<br \/>Las bellas fueron verdaderamente audaces. Se dice que Aspasia, la c\u00e9lebre hetaira que Taylor Caldwell inmortalizara en su novela Gloria y Esplendor, amante de Pericles; rellenaba sus arrugas con un pegamento elaborado con pescado. Cleopatra se blanqueaba con gis, mientras que Agn\u00e9s Soret, aplicaba sobre sus mejillas la carne caliente de una paloma reci\u00e9n degollada.<br \/>Las peores torturas se justificaban: carbonato de plomo para la tez; plombagina para oscurecer los ojos; minio para enrojecer las mejillas, etc\u00e9tera. En ello, las mujeres dejaban sus dientes, su piel, su vida\u2026 mol\u00edan caquita dwe rata, tragaban mezclas innobles y ol\u00edan a rayos.<br \/>En el siglo XVIII, la moda de pintarse lleg\u00f3 al paroxismo: rostro blanco, venas azules, mejillas escarlatas y algunos lunares (los llamaban moscas). Hubo que esperar la revoluci\u00f3n de 1789 para que desapareciera el rojo y triunfara la palidez. A fines del siglo XIX, la burgues\u00eda se ahogaba en nubes de polvo, los colores estaban reservados para las cortesanas.<br \/>En 1931, apareci\u00f3 una peque\u00f1a cajita circular y azul: la crema Nivea. Este simple hecho cambi\u00f3 radicalmente los paradigmas de las mujeres para seguir su af\u00e1n de belleza y marc\u00f3 el inicio de la cosmetolog\u00eda contempor\u00e1nea.<br \/>A\u00fan as\u00ed, los fil\u00f3sofos, los poetas, los escultores, los pintores, los sacerdotes, los padrotes y los tratantes de blancas, se siguen interrogando sobre el tema de la belleza femenina. \u00a1Claro!, para vivir de ella.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FAMILIA POL\u00cdTICA \u201cEducar es dar al cuerpo y al alma,toda la belleza y perfecci\u00f3n posibles\u201d. 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