{"id":9116,"date":"2015-08-07T14:53:18","date_gmt":"2015-08-07T14:53:18","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2015\/08\/07\/la-transmigracion-del-sueno\/"},"modified":"2015-08-07T14:53:18","modified_gmt":"2015-08-07T14:53:18","slug":"la-transmigracion-del-sueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/la-transmigracion-del-sueno\/","title":{"rendered":"La transmigraci\u00f3n del sue\u00f1o\u00a0"},"content":{"rendered":"<p>CALLEJ\u00d3N DE SOMBREREROS<\/p>\n<p><em>Desde noviembre de 1934, Thomas Mann public\u00f3 por entregas su diario de viaje en el peri\u00f3dico Neue Z\u00fcrcher Zeitung de Suiza, donde viv\u00eda exiliado, con el t\u00edtulo de Traves\u00eda mar\u00edtima con Don Quijote.\u00a0<\/em><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p> A pesar de haber padecido una enfermedad reum\u00e1tica de la que no se repuso del todo, Johann Ludwig Tieck no dejaba de moverse, de recorrer ciudades, de crear novelas y cuentos inquietantes, de indagar en la cultura popular alemana, de concebir obras de teatro, pero, sobre todo, era un lector compulsivo, lo cual derivaba con frecuencia en un deseo por traducir los libros que admiraba.\u00a0<\/p>\n<p>Desde su ni\u00f1ez, viv\u00eda del teatro y de la ficci\u00f3n de los libros. Hab\u00eda demostrado ser un actor h\u00e1bil, efectivo e ingenioso para improvisar, con una figura esbelta, rasgos nobles y expresivos, una voz sonora y flexible, lo cual acaso contribuy\u00f3 para que se convirtiera en un conferencista reconocido. En \u201cEl alma rom\u00e1ntica y el sue\u00f1o\u201d, Albert B\u00e9guin advert\u00eda que desconoc\u00eda la realidad del mundo exterior. \u201cTodo se transforma\u201d, sosten\u00eda Tieck, \u201cnada permanece; si somos, es s\u00f3lo porque cambiamos de manera constante, y no podemos comprender c\u00f3mo una existencia inmutable podr\u00eda seguir llam\u00e1ndose existencia\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>Entre los libros que imaginaba, hab\u00eda una biblioteca que hab\u00eda imaginado, quiz\u00e1 en Toledo, un hombre imaginario: Cide Hamete Benengeli. En esa biblioteca entre \u201cLos cuatro de Amadis de Gaula\u201d, el \u201cAmadis de Grecia\u201d, \u201cDon Olivante de Laura\u201d, \u201cEl Caballero de la Cruz\u201d, \u201cEspejo de caballer\u00edas\u201d y otros libros de caballer\u00eda, se hallaba \u201cLa Galatea\u201d, un libro de Miguel de Cervantes, al que el cura de alg\u00fan lugar de La Mancha considera \u201cm\u00e1s versado en desdichas que en versos, su libro tiene algo de buena invenci\u00f3n; propone algo, y no concluye nada: es menester esperar la segunda parte que promete; quiz\u00e1 con la enmienda alcanzar\u00e1 del todo la misericordia que ahora se le niega\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>El libro en el que est\u00e1 contenida esa biblioteca resulta mucho menos le\u00eddo de lo que suele sospecharse; se le conoce com\u00fanmente como el Quijote y Ludwig Tieck lo ley\u00f3 en el Gymnasium, el bachillerato alem\u00e1n, en la traducci\u00f3n abreviada de Bertuch.<\/p>\n<p>En la Universidad de G\u00f6ttingen, donde empieza a escribir su novela \u201cHistoria del se\u00f1or William Lovell\u201d, emprendi\u00f3 el aprendizaje del espa\u00f1ol para poder leerlo en el original. En Jena, dedic\u00f3 tres a\u00f1os, de 1798 a 1801, a traducir ese libro por el que profesaba algo parecido a una devoci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cTodav\u00eda no dominaba el espa\u00f1ol\u201d, refiere Marianne Oeste de Bopp, \u201clo que caus\u00f3 varios errores de interpretaci\u00f3n, pero por su talento innato para traducir, fiel al sentido, al tono y al ambiente, su seguridad genial y sublime gracia del idioma, logr\u00f3 una obra maestra de la literatura de traducciones al alem\u00e1n, que tanto debe al romanticismo\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>Cuatro tomitos encuadernados en tela color naranja de una edici\u00f3n de la traducci\u00f3n del Quijote de Tieck fueron elegidos por Thomas Mann para que lo acompa\u00f1aran como lectura durante su primer viaje trasatl\u00e1ntico de nueve o diez d\u00edas, en mayo de 1934, en el barco de bandera holandesa Volendam desde Bolougne-Maritime a Nueva Amsterdam.<\/p>\n<p>Ignoraba las razones por las cuales suele creerse que las lecturas de viaje importan un g\u00e9nero con reminiscencias de inferioridad. La llamada lectura de entretenimiento le parec\u00eda tediosa y no entend\u00eda el m\u00f3vil por el cual \u201cprecisamente en una ocasi\u00f3n tan seriamente festiva como la que representa un viaje, habr\u00eda que rebajarse de la propias costumbres intelectuales y entregarse a la zafiedad\u201d.<\/p>\n<p>Sosten\u00eda que le ten\u00eda respeto a su empresa, por lo que \u201ces justo y adecuado que respete la lectura que ha de acompa\u00f1arnos. El Quijote es un libro universal. Es precisamente lo apropiado para un viaje as\u00ed. Escribirlo fue una audaz aventura, y la aventura receptiva que significa leerlo es pareja a las circunstancias\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>Como su traductor Ludwig Tieck, Don Quijote es esencialmente un lector; son sus lecturas las que propician su empresa ilusoria que termina por convertirlo en el personaje de un libro que asimismo lee. El lector Thomas Mann cre\u00eda que las circunstancias en las que se ensaya una lectura tambi\u00e9n la conforman. El diario de su lectura del Quijote se entrecruza con el devenir cotidiano de la traves\u00eda en un barco con no muchos pasajeros, con pensamientos repentinos y fugaces, con ideas derivadas libremente de esa lectura.\u00a0<\/p>\n<p>Desde noviembre de 1934, Thomas Mann public\u00f3 por entregas su diario de viaje en el peri\u00f3dico <em>Neue Z\u00fcrcher Zeitung<\/em> de Suiza, donde viv\u00eda exiliado, con el t\u00edtulo de <em>Traves\u00eda mar\u00edtima con Don Quijote<\/em>. Sin embargo, Erwin Koppen descubri\u00f3 que ese diario ten\u00eda algo de ap\u00f3crifo, pues en los diarios de Mann que se editaron en 1977 se anota que hab\u00eda le\u00eddo el Quijote en marzo, un par de meses antes de su viaje a los Estados Unidos, durante el cual la lectura de Cervantes s\u00f3lo lo acompa\u00f1\u00f3 los primeros tres d\u00edas porque despu\u00e9s se dedic\u00f3 a la de <em>Agathon<\/em> de Wieland y a la de <em>Asno de oro<\/em> de Apuleyo.<\/p>\n<p>Puede inferirse que el \u00faltimo sue\u00f1o que tuvo a bordo del Volendam quiz\u00e1 tambi\u00e9n importa un ardid literario: \u201cHe so\u00f1ado con Don Quijote; era \u00e9l en persona, y yo hablaba con \u00e9l. Lo mismo que la realidad al present\u00e1rsenos, se distingue, sin duda, de la representaci\u00f3n que de ella nos hab\u00edamos hecho, Don Quijote ten\u00eda otro aspecto que el de las ilustraciones. Llevaba un bigote grueso y enmara\u00f1ado, una frente amplia y huida, y, bajo cejas asimismo enmara\u00f1adas, unos ojos grises, casi ciegos. No se llamaba el Caballero de los Leones, sino Zaratustra\u201d.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CALLEJ\u00d3N DE SOMBREREROS Desde noviembre de 1934, Thomas Mann public\u00f3 por entregas su diario de viaje en el peri\u00f3dico Neue Z\u00fcrcher Zeitung de Suiza, donde viv\u00eda exiliado, con el t\u00edtulo de Traves\u00eda mar\u00edtima con Don Quijote.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-9116","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9116","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9116"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9116\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9116"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9116"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9116"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}