{"id":90659,"date":"2019-09-10T12:25:25","date_gmt":"2019-09-10T12:25:25","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/09\/10\/conciencia-ciudadana-12\/"},"modified":"2019-09-10T12:25:25","modified_gmt":"2019-09-10T12:25:25","slug":"conciencia-ciudadana-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/conciencia-ciudadana-12\/","title":{"rendered":"CONCIENCIA CIUDADANA"},"content":{"rendered":"<p>La olvidada gesta de septiembre<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Lleg\u00f3 Septiembre y con \u00e9l las fiestas patrias, primeras del gobierno de la Cuarta Transformaci\u00f3n tanto en Palacio Nacional, como en los de estados y municipios que encabeza MORENA y sus partidos aliados. <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0En esa t\u00f3nica, los hechos hist\u00f3ricos que conformaron nuestra nacionalidad deben ser repensados y reflexionados m\u00e1s que como an\u00e9cdotas del pasado, como capital cultural que permita tomar sentido lo mismo de nuestras\u00a0 capacidades y virtudes, que de nuestras debilidades y defectos. El Presidente de la Rep\u00fablica, suele repetir que \u201cquien no conoce la historia est\u00e1 condenado a repetirla\u201d, axioma que esta Conciencia Ciudadana ha sostenido durante a\u00f1os ante sus lectores con la esperanza razonable de contribuir no s\u00f3lo a su ilustraci\u00f3n, sino a la toma de conciencia que ha de acompa\u00f1ar a todo mexicano amante de su patria. <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Pero si la ciudadan\u00eda tiene que revalorar su pasado descubriendo episodios y significados hasta ahora olvidados por\u00a0 la memoria colectiva; los encargados de promoverlo \u2013pienso en la SEP, y\u00a0 diversas agencias culturales, algunas por fortuna a cargo de intelectuales como Paco Ignacio Taibo II, apasionado lector y divulgador de nuestra historia nacional- tienen no s\u00f3lo la oportunidad, sino la obligaci\u00f3n de abrir las puertas del pasado canceladas\u00a0 por ignorancia, desidia o malicia de sus antecesores. <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Mucho hay a\u00fan que decir del Mes Patrio en la historia; pero por hoy,\u00a0 s\u00f3lo comentaremos un episodio preciso acontecido durante la etapa final de la invasi\u00f3n norteamericana a M\u00e9xico de 1847. Tras las grandes batallas\u00a0 que abrieron el paso a los invasores hacia el centro del pa\u00eds; el Valle de M\u00e9xico fue el \u00faltimo objetivo a conquistar,\u00a0 lo que aconteci\u00f3 -de acuerdo a la leyenda- con la ca\u00edda del Castillo de Chapultepec; por lo que la mayor\u00eda de los mexicanos lo consideran como el episodio final de esa guerra.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Sin embargo, la defensa de la Ciudad de M\u00e9xico no concluy\u00f3 con esa acci\u00f3n. La madrugada del 14 de septiembre de ese a\u00f1o, cuando Chapultepec\u00a0 ya hab\u00eda ca\u00eddo en manos gringas;\u00a0\u00a0 Antonio L\u00f3pez de Santa Anna y el ej\u00e9rcito, abandonaron en secreto la Capital, tomando camino hacia Quer\u00e9taro.\u00a0 Por eso fue una sorpresa que al despertar del mismo d\u00eda, la poblaci\u00f3n se encontrara de manos a boca con el ej\u00e9rcito norteamericano en pleno centro de la Ciudad de M\u00e9xico. <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Y es que el Dictador y algunos \u201cnotables\u201d, hab\u00edan acordado con el jefe invasor (general W. Scott),\u00a0 dejar entrar a los estadounidenses a cambio de respetar y evitar el saqueo a sus negocios sin dar aviso alguno a la poblaci\u00f3n. Los habitantes de la Ciudad -que seg\u00fan los cronistas de la \u00e9poca-, hasta entonces \u201chab\u00eda dado muestras de indolencia\u201d (*) no pudieron resistir\u00a0 que sus invasores marchasen por sus calles; comenzando a provocar a los soldados yanquis quienes, seguramente supon\u00edan ser bien recibidos por la poblaci\u00f3n civil.\u00a0 No se sabe d\u00f3nde y en qu\u00e9 momento, pero de alg\u00fan lugar sali\u00f3 un disparo, respondido por una lluvia de balas, convirtiendo al centro de la Ciudad en un improvisado campo de batalla entre quienes sent\u00edan ofensiva e insoportable la presencia de los extranjeros y los iracundos invasores\u00a0 que respondieron los insultos y las pedradas\u00a0 con ca\u00f1onazos e incendios. <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Pero la furia de la Ciudad era imparable, y crec\u00eda conforme las huestes gringas se adentraban en sus calles. Algunos soldados mexicanos que a\u00fan vagaban por el valle humeante, se unieron a los civiles en las trincheras y callejones de los barrios y pueblos como San L\u00e1zaro, San Pablo, la Palma, el Carmen, La Candelaria de los Patos y otros lugares donde se combati\u00f3 d\u00eda y noche. As\u00ed\u00a0 lo relatan quienes lo vieron: \u201cMultitud de v\u00edctimas en todo aquel d\u00eda regaron con su sangre las calles y plazas de la ciudad. Doloroso es decir que aquel esfuerzo generoso del pueblo bajo, fue en general censurado con acrimonia por la clase privilegiada de la fortuna, que ve\u00eda con indiferencia la humillaci\u00f3n de la patria, con tal de conservar sus intereses y su comodidad\u201d (*) <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Con la madrugada del d\u00eda 15, la ira popular despert\u00f3 con la misma fiereza con que los invasores intentaron sofocarla durante la noche; repiti\u00e9ndose las escenas del d\u00eda anterior por todos lados de la Ciudad de los Palacios. Una esperanza abrigaban los chilangos: que Santa Anna comprendiera que el ej\u00e9rcito norteamericano estaba atrapado y podr\u00eda ser contenido y hasta derrotado si los soldados mexicanos que se retiraban a Quer\u00e9taro regresaban a combatirlos. Pero todo fue en vano, el dictador vacil\u00f3 y jam\u00e1s dio la orden\u00a0 de dar marcha atr\u00e1s al ej\u00e9rcito. En cambio, las guardias nacionales (compuestas de civiles voluntarios) no lo acataron, tratando de organizar la ca\u00f3tica defensa sin lograrlo. Y mientras que la autoridad municipal solicitaba a los invasores respetar a los pobladores pac\u00edficos, aquellos exig\u00edan la rendici\u00f3n incondicional para dar garant\u00edas. Peor a\u00fan,\u00a0 excarcelando delincuentes, el ej\u00e9rcito invasor utiliz\u00f3 sus servicios para mapear los barrios populares a fin de ubicar o asesinar a sus defensores. Finalmente, ante la falta de apoyo de Santa Anna, la rebeli\u00f3n fue diluy\u00e9ndose los siguientes d\u00edas, hasta que los norteamericanos lograron sofocarla, con una cauda incalculable de muertes y p\u00e9rdidas materiales. <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00bfSe sabe todo esto? S\u00ed, por supuesto; pero no se quiere recordar, no se guarda memoria ni se quiere explicar c\u00f3mo fue que el pueblo llano de la Ciudad de M\u00e9xico tuvo m\u00e1s dignidad y decisi\u00f3n que las \u201cinstituciones de estado\u201d: el dictador, los pol\u00edticos y los generales as\u00ed como los burgueses que se rindieron ante el invasor antes que verse afectados en sus propiedades. En conclusi\u00f3n, puede afirmarse que no fueron los militares ni las clases privilegiadas; sino\u00a0 el pueblo llano de la capital de la rep\u00fablica, quien ese Septiembre dio una lecci\u00f3n imperecedera de dignidad, valent\u00eda y capacidad al enfrentar a un ej\u00e9rcito invasor al que mantuvo en jaque y quiz\u00e1 hasta pudo haber doblegado si hubiera recibido la ayuda necesaria. <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0La heroica defensa popular de la ciudad de M\u00e9xico del 14, 15 y 16 de septiembre de 1847 es y ser\u00e1, s\u00e9pase o no, qui\u00e9rase o no, un episodio hist\u00f3rico de proporciones may\u00fasculas que constituye un eslab\u00f3n determinante en las luchas del pueblo mexicano por su independencia y soberan\u00eda, dando paso a la maduraci\u00f3n de las ideas progresistas que culminar\u00edan con las reformas liberales de la siguiente d\u00e9cada y que, por tal raz\u00f3n merece ser conmemorado por el pueblo mexicano y el gobierno de la Cuarta Transformaci\u00f3n, quien ha manifestado su voluntad por\u00a0 revalorar los hechos de de nuestro pasado. \u00a1Honor y gloria al heroico pueblo defensor de la ciudad de M\u00e9xico en 1847!<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Exhortamos al gobierno de la 4T incluya \u00e9ste gran episodio\u00a0 nacional en las conmemoraciones de las fiestas patrias de aqu\u00ed en adelante.<\/p>\n<p>(*) Para los testimonios de la \u00e9poca, nos apoyamos en el libro Apuntes para la historia de la guerra entre M\u00e9xico y los Estados Unidos, Siglo XXI editores, edici\u00f3n facsimilar a la de 1848, reeditada en 1970.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La olvidada gesta de septiembre<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-90659","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miguel-angel-serna"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90659","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90659"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90659\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90659"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90659"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90659"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}