{"id":90140,"date":"2019-09-02T12:03:56","date_gmt":"2019-09-02T12:03:56","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/09\/02\/fiestas-y-tradiciones-normalistas\/"},"modified":"2019-09-02T12:03:56","modified_gmt":"2019-09-02T12:03:56","slug":"fiestas-y-tradiciones-normalistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/fiestas-y-tradiciones-normalistas\/","title":{"rendered":"Fiestas y tradiciones normalistas"},"content":{"rendered":"<p>FAMILIA POL\u00cdTICA<\/p>\n<p>\u201cLa misma noche que hace <br \/>blanquear los mismos \u00e1rboles\u2026<br \/>Nosotros, los de entonces, <br \/>ya no somos los mismos\u201d<br \/>Pablo Neruda.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Dicen los especialistas en Psicolog\u00eda, que la personalidad es gen\u00e9rica y evolutiva; gen\u00e9rica porque todos tenemos una; evolutiva, porque diariamente aprendemos algo nuevo, as\u00ed tengamos cien a\u00f1os de edad.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Recientemente recib\u00ed una invitaci\u00f3n para la presentaci\u00f3n del libro, cuyo t\u00edtulo corresponde al de este art\u00edculo, del Grupo Renovador Normalista. Son destacados miembros de \u00e9l, mis maestros y amigos Bonfilio Salazar Mendoza y Jaime Flores Z\u00fa\u00f1iga. Tan significativo acto se celebr\u00f3 en las impresionantes instalaciones de la Feria Universitaria del Libro, el pasado s\u00e1bado 24, con nutrida asistencia de profesores, egresados de diferentes normales, docentes en activo, jubilados y estudiantes de perfil heterog\u00e9neo. El Doctor Gonzalo Aquiles Serna Alc\u00e1ntara moder\u00f3 los trabajos y tuvimos el privilegio de comentar, la Profra. Rosa Mar\u00eda Flores Pelcastre y quien esto escribe.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Abrir las evocadoras p\u00e1ginas del precioso texto que se integra por testimonios, fotograf\u00edas, cr\u00f3nicas, an\u00e9cdotas y todo cuanto imaginarse pueda, en relaci\u00f3n con decenas de generaciones que compartimos un origen y un perfil, cuyo eje central es la vieja casona de Mina, sin desconocer otros espacios en otros tiempos.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0La vida nos da sorpresas, como dijera el cl\u00e1sico. As\u00ed, el eternamente joven Bonfilio Salazar me sorprendi\u00f3, cuando en las p\u00e1ginas de su amorosa creaci\u00f3n, me presumi\u00f3 las letras de los primeros sonetos que mi pluma dio a luz y que, para m\u00ed, a trav\u00e9s de los a\u00f1os, siguen siendo fuentes de contradictorios sentimientos. Me explico:<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Al a\u00f1o siguiente de mi egreso, el inolvidable Gaudencio Morales, me pidi\u00f3 que dijera el florilegio a Elva Rosalba I. Autosuficiente, pagado de m\u00ed mismo (lo confieso con rubor), contest\u00e9 al viejo Maestro: -Con mucho gusto, Licenciado; lo quiere usted en verso o en prosa -\u00bfLo puedes hacer en verso? Pregunt\u00f3. -\u00a1Claro! \u00bfQu\u00e9 forma po\u00e9tica le gusta? -El Soneto, contest\u00f3 sin titubear; -Creo que con doce ser\u00eda suficiente\u2026 <br \/>Hasta entonces comenc\u00e9 a darme cuenta del tama\u00f1o que ten\u00eda el compromiso adquirido; yo no sab\u00eda con claridad lo que era un soneto.\u00a0 Despu\u00e9s de leer, leer y leer; me puse a escribir, escribir y escribir\u2026 Cuando present\u00e9 el resultado al Director, me dijo: -Me parece muy buen trabajo, pero yo no s\u00e9 de esto, mu\u00e9stralo a mi amigo, el Profesor y Licenciado Jes\u00fas \u00c1ngeles Contreras; es un laureado poeta, muy versado en estas artes. <br \/>Ni tardo ni perezoso busqu\u00e9 al Maestro, quien me pareci\u00f3 impresionante: gigantesco, enorme, elegante\u2026 Despu\u00e9s de leer mis sonetos, me dijo m\u00e1s o menos lo siguiente: -\u00a1Esto no es suyo, compa\u00f1ero! Salvo muy peque\u00f1os detalles, su m\u00e9trica y su rima son perfectas; acusan marcada influencia de los poetas novohispanos del siglo XVIII \u00bfQu\u00e9 preparaci\u00f3n tiene? \u00bfCu\u00e1nto tiempo tard\u00f3 en escribirlos? -Acabo de salir de La Normal, tengo primer a\u00f1o de Literatura en la Normal Superior y empec\u00e9 a redactar el martes (era viernes). -\u00a1Lo dicho! continu\u00f3 con energ\u00eda: Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n tard\u00f3 ocho a\u00f1os para componer los siete sonetos de su Idilio Salvaje, y usted me dice que escribi\u00f3 doce en cuatro d\u00edas. Los versos no son suyos, a menos que nos encontremos en presencia de un genio.<br \/>-Licenciado, le dije, mi condici\u00f3n \u00e9tica me impide ser plagiario; puedo mostrarle paso a paso c\u00f3mo nacieron mis versos; es m\u00e1s, ponga un tema y deme media hora para hacer uno. -\u00a1Tr\u00e1igame sus notas! dijo. Lo hice, y se dio cuenta de que sus dos juicios estaban equivocados: no soy plagiario, mucho menos, genio.<br \/>Lleg\u00f3 el d\u00eda en que deb\u00eda ofrecer el florilegio. Con mal\u00e9vola influencia, mi amigo Jaime Ibarra Chavarr\u00eda (quien recientemente pas\u00f3 a ocupar su columna en el Eterno Oriente), me dijo minutos antes: \u201cT\u00f3mate una ginebrita, para darte valor\u201d. As\u00ed lo hice, fueron dos. Al subir al escenario, yo, que me hab\u00eda aprendido de memoria las letras de los doce sonetos, aparec\u00ed en la tribuna con la mente absolutamente en blanco. Ni una palabra sal\u00eda de mi boca, totalmente desconectada de mi cerebro atrofiado por el p\u00e1nico. La providencial presencia de la Profra. Elisa Aguado, con mi texto en la mano, salv\u00f3 la situaci\u00f3n. Ya no le\u00ed; mi memoria se restableci\u00f3; la seguridad me dio fuerzas para seguir adelante. En el libro est\u00e1, con caracteres de imprenta, aquel testimonio de mis primeras letras que propiciaron el elogio del gran poeta y mi rotundo fracaso como declamador e int\u00e9rprete de m\u00ed mismo.<br \/>S\u00e9 que hablar en primera persona es una majader\u00eda; siempre que me encuentro en una situaci\u00f3n similar, alego en mi descargo la afirmaci\u00f3n de Don Miguel de Unamuno: \u201cHablo de m\u00ed porque soy el hombre que tengo m\u00e1s a la mano\u201d.<br \/>Todo lo anterior tuve que decirlo al comentar las \u201cFiestas y Tradiciones Normalistas\u201d. El libro, como ya dije, est\u00e1 formado por vivencias personales; apreciaciones y sentimientos que la tradici\u00f3n imprimi\u00f3 en la memoria colectiva. Entre el p\u00fablico estaba una colecci\u00f3n de mujeres normalistas que, en su tiempo, tuvieron el privilegio de portar sobre su pecho la emblem\u00e1tica flor que las identificaba como las m\u00e1s bellas entre las bellas y soberanas entre sus iguales. Todos \u00e9ramos s\u00fabditos simb\u00f3licos bajo el cobijo de la estrella roja de cinco puntas, con una \u201cN\u201d blanca en medio. \u00a1Oh, nuestra amada Normal! No egresamos como eruditos, ni expertos en el conocimiento de las Ciencias de la Educaci\u00f3n; tampoco tuvimos a nuestro alcance las m\u00e1ximas teor\u00edas pedag\u00f3gicas del siglo; eso s\u00ed, fuimos axiol\u00f3gicamente formados en los principios de la escuela rural mexicana, dentro de un patriotismo que hoy parece anacr\u00f3nico.<br \/>Cerca de trescientas p\u00e1ginas guardan m\u00faltiples nombres y recuerdos. As\u00ed, por ejemplo, se sabe que la institucionalizaci\u00f3n del s\u00edmbolo Flor Normalista, se debe a la iniciativa de Jes\u00fas \u00c1ngeles Contreras, Isaac Pi\u00f1a P\u00e9rez y Benito Garc\u00eda Torres; los tres, sensibles poetas; siempre rom\u00e1nticos, adoradores de la belleza femenina. En cada una se honra a la mujer mexicana; en ninguna envejecen los arquetipos: el pasado, el presente y el futuro de la educaci\u00f3n en M\u00e9xico se reflejan en los bellos ojos de las maestras y en la personalidad de quienes tuvimos el privilegio de abrevar en las mismas aguas.<br \/>Efectivamente, pienso con Neruda que \u201cNosotros, los de entonces, ya no somos los mismos\u201d aunque, reflexiono: \u00a1No!, no somos los mismos, somos m\u00e1s viejos, pero mejores porque no nos fuimos de La Normal, ella viene con nosotros; no est\u00e1 en una chamarra o en una camiseta; es parte de nuestra piel; es un eterno tatuaje espiritual.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FAMILIA POL\u00cdTICA \u201cLa misma noche que hace blanquear los mismos \u00e1rboles\u2026Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos\u201dPablo Neruda.<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-90140","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90140","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90140"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90140\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90140"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90140"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90140"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}