{"id":88057,"date":"2019-07-30T04:48:09","date_gmt":"2019-07-30T04:48:09","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/07\/30\/laguna-de-voces-540\/"},"modified":"2019-07-30T04:48:09","modified_gmt":"2019-07-30T04:48:09","slug":"laguna-de-voces-540","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/laguna-de-voces-540\/","title":{"rendered":"LAGUNA DE VOCES"},"content":{"rendered":"<p>* Vida m\u00e1s all\u00e1 de la redacci\u00f3n<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1nto tiempo de su vida es el que una persona debe dedicar a trabajar, y cu\u00e1nto a disfrutarla sin las prisas de los horarios, la preocupaci\u00f3n de los dineros, la afici\u00f3n a sentirse indispensable e irremplazable en una oficina que seguir\u00e1 ah\u00ed, justo donde la dejamos, luego que pasen los primeros cinco a\u00f1os de nuestra ausencia?<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Tuve mi primer trabajo a los 18 a\u00f1os como corrector de galeras (las de ese entonces) en un peri\u00f3dico de la ciudad de M\u00e9xico. Desde entonces a la fecha han pasado 38 a\u00f1os, \u00a138 a\u00f1os! Y caigo en la sorpresa de que a los 57 cumplidos, enfilado rumbo a los 58, siempre hab\u00eda tenido por afici\u00f3n, y seguramente por gusto, vivir en la redacci\u00f3n del diario en que laborara.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Resultaba una costumbre quedarme pr\u00e1cticamente solo, para estar al pendiente de la edici\u00f3n o bien como reportero de guardia, atento a que sonara el tel\u00e9fono para ser el primero en llegar a cubrir la nota que ning\u00fan otro tendr\u00eda, pero que regularmente ten\u00edan, incluso sin ir al lugar del accidente, que es lo m\u00e1s frecuente suceda en las madrugadas.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Sin embargo estar en la mesa de redacci\u00f3n, donde se decide el titular que llevar\u00e1 el peri\u00f3dico a la ma\u00f1ana siguiente, es uno de los gustos que pocos se pueden dar, pero que a la postre acaba por convertirse en una obsesi\u00f3n por ver, antes que nadie, el rostro del que apenas est\u00e1 por nacer, y habr\u00e1 de morir apenas pasadas unas horas.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Descansar una vez a la semana, y por supuesto ni s\u00e1bado ni domingo, se convirti\u00f3 en una rutina, aceptada -ya casado- por la esposa y los hijos, y fundamentalmente por uno mismo. Como reportero el asunto era diferente, porque se pod\u00edan adelantar o guardar notas de lunes a viernes, y simplemente mandarla temprano para llevar una vida normal, como los dem\u00e1s cristianos.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Estar en la mesa de redacci\u00f3n es otro asunto, y m\u00e1s vale resignarse con gusto, porque llegar los s\u00e1bados o domingos para intentar un cierre mete\u00f3rico, es tan absurdo como irresponsable. Se haga lo que se haga, la salida siempre ser\u00e1 despu\u00e9s de la medianoche, para encontrar a toda la familia dormida, lista para empezar una nueva semana, en tanto que la de uno nunca termina.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Pero es un trabajo que gusta, que permite llevar el pulso de la informaci\u00f3n, sentirla, sopesarla, distribuirla en las p\u00e1ginas, con encabezados que se repiten una y otra vez, hasta que uno finalmente gusta.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Sin duda la vida se va m\u00e1s r\u00e1pido en una mesa de redacci\u00f3n. Sin fines de semana reales, los d\u00edas son igual de vertiginosos que la vida del peri\u00f3dico. No duran, se esfuman.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Por eso la pregunta del principio. Porque so\u00f1ar con dejar el \u00faltimo aliento y suspiro en la oficina suena bonito, casi heroico, pero francamente tenebroso. Se corre el riesgo de parecer un vampiro, con la piel casi transparente por vivir entre las sombras de la oficina, am\u00e9n de ser el eterno protagonista de una soledad absoluta.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0No s\u00e9 usted, pero se me antoja que m\u00e1s all\u00e1 de las paredes de una oficina donde he vivido los \u00faltimos a\u00f1os debe existir algo, y creo que es la vida, la que pasa cotidianamente en las notas que leo y releo para cabecear, pero en las que no estoy, nunca estoy, porque escondido entre humo de cigarro y prisa, dudo mucho pueda crear una historia donde sea, finalmente, protagonista, y no m\u00e1s espectador.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Eso creo.<\/p>\n<p>Mil gracias, hasta ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>jeperalta@plazajuarez.mx\/historico\/historico<br \/>twitter: @JavierEPeralta<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* Vida m\u00e1s all\u00e1 de la redacci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-88057","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88057","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88057"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88057\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}