{"id":87886,"date":"2019-07-27T14:03:57","date_gmt":"2019-07-27T14:03:57","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/07\/27\/no-todo-esta-perdido-2\/"},"modified":"2019-07-27T14:03:57","modified_gmt":"2019-07-27T14:03:57","slug":"no-todo-esta-perdido-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/no-todo-esta-perdido-2\/","title":{"rendered":"No todo est\u00e1 perdido"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p>Con el 50% de las c\u00e1rceles autogobernadas (CNDH), y la realidad del hacinamiento, sobrepoblaci\u00f3n, abandono, falta de protocolos, carencia de personal de custodia, bajo presupuesto y nulas pol\u00edticas de reinserci\u00f3n social, hablar de un sistema penitenciario que funcione, tanto para v\u00edctimas como victimarios, suena ut\u00f3pico.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Si a ello sumamos el abandono de las autoridades, la ausencia de leyes y protocolos, la falta de preparaci\u00f3n del personal a cargo y de voluntad de la clase pol\u00edtica que asigna o retira presupuesto seg\u00fan lo definan las coyunturas pol\u00edticas, dif\u00edcilmente el coctel puede ser menos esperanzador. Las c\u00e1rceles en nuestro pa\u00eds viven en la orfandad. Pocos se ocupan, a pocos interesa ocuparse.<\/p>\n<p>Las prisiones son &#8220;universidades del crimen&#8221;, dice el lugar com\u00fan. Y s\u00ed, casi siempre es as\u00ed. Pero a\u00fan en condiciones adversas, es posible encontrar tierra f\u00e9rtil para la reinserci\u00f3n. Cuando parece que todo est\u00e1 echado a perder, florece la oportunidad de hacer un alto y ver que s\u00ed es posible trabajar desde dentro y transformar con ello el panorama de inseguridad que carcome a nuestro pa\u00eds, el cual est\u00e1 anclado a lo que ocurre tras las rejas.<\/p>\n<p>&#8220;Vengo de una familia de colombianos sumamente humilde. Nac\u00ed en una familia de campesinos que viv\u00edan al d\u00eda. Los lujos nunca fueron una opci\u00f3n para m\u00ed, ni para nadie en mi familia. Soy un hombre de trabajo y las condiciones de pobreza me hicieron huir. No me justifico. Soy culpable de todo de lo que se me acusa y m\u00e1s, no me lo tomes a mal. Fui un paramilitar en Colombia y m\u00e1s all\u00e1 de la lucha, eso implica drogas, asesinatos, corrupci\u00f3n y muchas cosas malas&#8221;.<\/p>\n<p>Quien me narra su historia es Fabi\u00e1n. Vive en la c\u00e1rcel municipal de Canc\u00fan, Quintana Roo. Un penal conocido por albergar a miembros de los Zetas donde predomina el autogobierno. Tiene 38 a\u00f1os de edad y en comparaci\u00f3n con muchos otros internos que ah\u00ed viven, hay una paz que se siente cuando \u00e9l est\u00e1 cerca.<\/p>\n<p>&#8220;Empec\u00e9 a trabajar en una refaccionaria de coches. Ah\u00ed conoc\u00ed a un miembro del &#8216;C\u00e1rtel Del Valle&#8217;. Era el jefe de seguridad Orlando Enau, alias &#8216;Hombre del overol&#8217; o, para aquellos que vieron la famosa serie del &#8216;C\u00e1rtel de los Sapos&#8217;, &#8216;El Cabo&#8217;. Me considero un hombre sociable, r\u00e1pidamente me involucr\u00e9 con \u00e9l y comenc\u00e9 a participar en la log\u00edstica para enviar dinero a M\u00e9xico&#8221;, relata.<\/p>\n<p>&#8220;A mis 25 a\u00f1os, llegu\u00e9 a coordinar las rutas del Caribe y Pac\u00edfico hacia M\u00e9xico metiendo hasta 1,400 kilogramos de coca\u00edna. Imag\u00ednate que a los 30 a\u00f1os logr\u00e9 ser jefe de log\u00edstica. En el mundo del narcotr\u00e1fico, la honestidad y responsabilidad te hacen crecer.<\/p>\n<p>&#8220;Me sent\u00eda due\u00f1o del mundo, de las personas y del destino. En el mundo del narco, te sabes due\u00f1o de las historias de las personas porque tienes el poder para terminarlas y definirlas. Cuando est\u00e1s en el narco te crees invencible. Pero mientras te crees due\u00f1o de la tierra y el cielo, realmente solo eres due\u00f1o de tu propio infierno&#8221;, contin\u00faa.<\/p>\n<p>Incre\u00edble, pero cierto: una de las c\u00e1rceles peor evaluadas por la CNDH reinsert\u00f3 a un hombre cuyos delitos no pueden contarse con una mano. &#8220;Yo en la c\u00e1rcel vine a conocer la libertad&#8221;, me dice. &#8220;La estad\u00eda aqu\u00ed ha sido lo mejor que me ha pasado. Es la experiencia m\u00e1s bonita de mi vida porque me cambi\u00f3. Me encontr\u00e9 a m\u00ed mismo y conoc\u00ed a Dios. Puedo decir que encontr\u00e9 la felicidad. Cuando salga de aqu\u00ed quisiera trabajar con j\u00f3venes presas del narco y del crimen a que abran los ojos y cambien sus vidas antes de que sea tarde&#8221;, se\u00f1ala enf\u00e1tico. Luce convencido de cada una de sus palabras.<\/p>\n<p>Un hombre que envi\u00f3 cientos de kilos de coca, que portaba armas largas y consumi\u00f3 cuanta droga se le atravesaba en el camino, rompi\u00f3 esa inercia. &#8220;El dinero compra y corrompe todo. La libertad es sagrada. La vida me ha ense\u00f1ado a ser responsable de mis propias decisiones y que los errores traen consecuencias. El dinero es una satisfacci\u00f3n r\u00e1pida que no vale la pena. Si el narco fuera f\u00e1cil, todo el mundo lo har\u00eda. No lo es. Es sufrimiento y un riesgo todo el tiempo que te lleva al infierno&#8221;, concluye.<\/p>\n<p>En nuestro pa\u00eds, salvo casos aislados, no hay pol\u00edticas de reinserci\u00f3n social. Las autoridades parecen no notar que lo que ocurre en las c\u00e1rceles es reflejo de lo que sucede en las calles. Si mir\u00e1ramos m\u00e1s lo que sucede tras las rejas, la realidad de la inseguridad que descompone nuestro pa\u00eds, ser\u00eda otra. No todo est\u00e1 perdido, cierto. Pero en lugar de casos aislados, que m\u00e1s bien muestran esfuerzos personales, tendr\u00edamos que hablar de pol\u00edticas p\u00fablicas profundas para que los casos de reinserci\u00f3n exitosa fueran la regla y no la excepci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Con el 50% de las c\u00e1rceles autogobernadas (CNDH), y la realidad del hacinamiento, sobrepoblaci\u00f3n, abandono, falta de protocolos, carencia de personal de custodia, bajo presupuesto y nulas pol\u00edticas de reinserci\u00f3n social, hablar de un sistema penitenciario que funcione, tanto para v\u00edctimas como victimarios, suena ut\u00f3pico.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-87886","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87886","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87886"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87886\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87886"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87886"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87886"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}