{"id":87539,"date":"2019-07-15T14:45:55","date_gmt":"2019-07-15T14:45:55","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/07\/15\/familia-politica-9\/"},"modified":"2019-07-15T14:45:55","modified_gmt":"2019-07-15T14:45:55","slug":"familia-politica-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/familia-politica-9\/","title":{"rendered":"FAMILIA POL\u00cdTICA"},"content":{"rendered":"<div class=\"itemIntroText\">\n<p>Seguridad P\u00fablica (Las percepciones insignificantes)<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0\u201cEn este lugar maldito<\/p>\n<p>donde impera la tristeza<\/p>\n<p>no se castiga el delito,<\/p>\n<p>se castiga la pobreza\u201d.<\/p>\n<p>An\u00f3nimo (en la pared de una celda).<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div class=\"itemFullText\">\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos peque\u00f1os conflictos se suscitan en los estratos m\u00e1s desvalidos de la poblaci\u00f3n, desde el punto de vista econ\u00f3mico, social y cultural? \u00bfCu\u00e1ntos actos de violencia son tan solo estad\u00edsticas en los escritorios de las autoridades responsables de la prevenci\u00f3n, procuraci\u00f3n y administraci\u00f3n de justicia? \u00bfCu\u00e1ntos problemas colectivos se generan como irrelevantes \u201cchismes\u201d intrafamiliares o intercomunales, por falta de atenci\u00f3n oportuna?&#8230;<\/p>\n<p>Los grandes escenarios de violencia, el amarillismo publicitario, los distractores y cortinas de humo que se forman en torno a la percepci\u00f3n de autoridades y opini\u00f3n p\u00fablica, generalmente logran esconder, o por lo menos disimular transitoriamente, las diarias vivencias de hombres y mujeres que sobreviven en asentamientos que, de la noche a la ma\u00f1ana, surgen sin que la tenencia de su tierra est\u00e9 legalmente formalizada. Migraci\u00f3n dom\u00e9stica perpetua del campo a la ciudad de grupos principalmente ind\u00edgenas, bajo cuya influencia se transforman tierras, de ancestrales magueyales, en paisajes con precarias viviendas construidas con los m\u00e1s inveros\u00edmiles materiales, comunicadas por veredas bajo el sol calcinante o el lodazal intransitable, seg\u00fan la \u00e9poca del a\u00f1o.\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, en condiciones infrahumanas sobreviven familias, algunas casi monoling\u00fces y analfabetas, que dentro de su miseria no est\u00e1n exentas de caer en odios, rencores y todas aquellas figuras que est\u00e1n en el amplio cat\u00e1logo de las bajas pasiones.<\/p>\n<p>No se debe olvidar que la paz social es la suma de sensaciones y percepciones de seguridad que, en su entorno, deben tener de manera individual, familiar y comunal, los mexicanos que viven bajo la protecci\u00f3n de la Constituci\u00f3n General de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>En este universo, una trabajadora dom\u00e9stica (llam\u00e9mosle Mar\u00eda), arrib\u00f3 hace algunos a\u00f1os desde la sierra Otom\u00ed-Tepehua, junto con su pareja del mismo origen. Ya procrearon dos generaciones m\u00e1s. Su familia colateral, compuesta por varios miembros, comparti\u00f3 en su momento el \u00e9xodo; tambi\u00e9n, el crecimiento vertical y horizontal de su prole, as\u00ed como la multiplicaci\u00f3n por afinidad, paisanaje y amistad. Poco a poco los jacales tambi\u00e9n crecieron en proporci\u00f3n geom\u00e9trica y sus habitantes, fatalmente se ven inmersos en rencillas que pretenden resolver a su manera: a golpes o con armas blancas, bajo el influjo del pulque y\/o del aguardiente.\u00a0<\/p>\n<p>Hace escasos d\u00edas, fue noticia que, entre los magueyes se localiz\u00f3 el cad\u00e1ver de una ni\u00f1a, violada de manera absurda por un abuelo borracho e ignorante.<\/p>\n<p>Mar\u00eda, por alg\u00fan motivo (irrelevante para los fines de este escrito), un d\u00eda sufri\u00f3 una violenta agresi\u00f3n f\u00edsica por parte de una prima de su pareja, la cual se distingue por su rijosidad y vocaci\u00f3n para el conflicto. Casi en el centro de la cinta asf\u00e1ltica, sobre la carretera federal, la fiera mujer golpe\u00f3 a su rival; para fortuna de ambas, no pas\u00f3 ning\u00fan veh\u00edculo con las altas velocidades que en ese tramo suelen alcanzarse.\u00a0<\/p>\n<p>Dolida, humillada, desvalida, la d\u00f3cil ind\u00edgena lleg\u00f3 hasta mi puerta para pedir, de manera conmovedora: \u201cAy\u00fadame por favor, me golpe\u00f3 y lo seguir\u00e1 haciendo; dice esa mujer que no le importa con qui\u00e9n me queje, que no tiene miedo al juez, ni a la polic\u00eda, ni a nadie. Que todos los d\u00edas me va a pegar\u201d. Debo anotar que la ausencia de respeto a la autoridad es aut\u00e9ntica. La figura policial se advierte lejana, casi irreal. En esos lugares impera la ley de la selva. El viernes, la agresora, acompa\u00f1ada por cuatro esbirros alcoholizados, hostig\u00f3 toda la tarde a Mar\u00eda, frente a su casa; afortunadamente escuch\u00f3 y sigui\u00f3 los consejos de no caer en provocaciones. Al otro d\u00eda llegaron dos patrullas, realizaron un breve recorrido y la sangre no lleg\u00f3 al r\u00edo, hasta ahora.<\/p>\n<p>En estas condiciones, ratifiqu\u00e9 mi convicci\u00f3n de que la seguridad p\u00fablica no debe admitir filias ni fobias de car\u00e1cter partidista, religioso, \u00e9tnico o ling\u00fc\u00edstico; tambi\u00e9n redescubr\u00ed que, bajo ciertas circunstancias, la percepci\u00f3n de seguridad es m\u00e1s de forma que de fondo. Que tiene m\u00e1s eficacia inmediata la presencia policial en el lugar del potencial conflicto, que la promesa de levantar un acta ante la autoridad competente o que un m\u00e9dico legista d\u00e9 fe de lesiones que no ponen en peligro la vida y tardan en sanar menos de quince d\u00edas.<\/p>\n<p>La presunta valent\u00eda de ciertos agresores se desvanece ante la presencia real de una patrulla con las torretas encendidas y de unos elementos que, respetuosamente, pero con energ\u00eda, saben imponer el orden como fundamento de la tranquilidad y de la paz, en peque\u00f1as y olvidadas comunidades.\u00a0<\/p>\n<p>Sirvan estas l\u00edneas para reconocer a la Secretar\u00eda de Seguridad P\u00fablica Municipal y a los mandos competentes para solucionar este tipo de conflictos que, aparentemente insignificantes, pueden ser la semilla que engendre problemas de mayor magnitud. Reconozco la celeridad de su respuesta y la eficacia de sus resultados.\u00a0<\/p>\n<p>Gracias Rafa, gracias Isabel.<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seguridad P\u00fablica (Las percepciones insignificantes)<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[],"class_list":["post-87539","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-prisciliano-gutierrez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87539","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87539"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87539\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87539"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87539"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87539"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}