{"id":8296,"date":"2015-07-19T05:00:00","date_gmt":"2015-07-19T05:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2015\/07\/19\/el-tunel-del-nino-bueno-2\/"},"modified":"2015-07-19T05:00:00","modified_gmt":"2015-07-19T05:00:00","slug":"el-tunel-del-nino-bueno-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/el-tunel-del-nino-bueno-2\/","title":{"rendered":"El t\u00fanel del ni\u00f1o bueno"},"content":{"rendered":"<p>HOMO POLITICUS<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Erase una vez un ni\u00f1o bueno que se portaba bien y que no le hac\u00eda nada a nadie, todo el mundo lo quer\u00eda, y su ama de llaves, sab\u00eda que el ni\u00f1o con unos amiguitos constru\u00eda un t\u00fanel para resguardase, lo mismo de los mirones que de aquellos que no entend\u00edan su sensibilidad y nobleza.<\/p>\n<p>El mayordomo y el chofer eran amigos del ni\u00f1o, pr\u00e1cticamente los ten\u00eda comprados, al igual que al ama de llaves, quiz\u00e1 por la ternura de sus ojos, quiz\u00e1 porque hab\u00eda roto su chochinito y les hab\u00eda compartido una de las monedas que atesoraba. El t\u00fanel del ni\u00f1o guardaba un triciclo, que uno de sus amigos lo hab\u00eda adaptado para que encima de unos rieles corriera a gran velocidad, el ni\u00f1o ya lo hab\u00eda probado y funcionaba como b\u00f3lido de F\u00f3rmula 1, ese triciclo era muy querido por el ni\u00f1o, porque aseguraba que cuando se sub\u00eda a \u00e9l, alcanzaba la libertad.<\/p>\n<p>Al ni\u00f1o no le gustaba la disciplina del mundo real, era dura, estricta y de doble moral. El ni\u00f1o se percataba que pese a que los adultos censuraban el mundo de las golosinas como la blanca, la consum\u00edan tanto como los ni\u00f1os, pero como causaba adicci\u00f3n y engordaba, los adultos la censuraban y a escondidas la consum\u00edan y degustaban.<\/p>\n<p>En ese mundo, el ni\u00f1o viv\u00eda inc\u00f3modo, deseaba crearse un mundo donde el pusiera las reglas del juego y lo hab\u00eda logrado, atr\u00e1s del t\u00fanel hab\u00eda todo un mundo que era suyo, en el cual dictaba leyes y compart\u00eda sus golosinas, mientras que los adultos ignoraban la existencia del t\u00fanel. En ese mundo que los adultos combat\u00edan, la fantas\u00eda, el \u00e9xtasis y las risotadas se desbordaban, la alegr\u00eda se desbordaba. Empero, en los entretelones del mundo adulto, se consum\u00edan las golosinas que ante su abuso, le provocaban a adultos y ni\u00f1os diabetes, una enfermedad que los consum\u00eda r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o termin\u00f3 con ayuda de sus amigos el t\u00fanel. El t\u00fanel hab\u00eda sido dirigido hacia una casa abandonada, en construcci\u00f3n donde no se asomaban ni los perros, era un lugar l\u00fagubre, su obra negra y sus sombras, la convert\u00eda en el lugar id\u00f3neo para escapar, para acceder a la libertad.<\/p>\n<p>Un d\u00eda antes del escape, el ni\u00f1o le dio las ultimas monedas del cochinito al ama de llaves y al mayordomo para que no alertaran a los adultos que se encontraban entretenidos platicando en la gran casona; uno de los adultos comentaba: nuestros jefes en estos momentos surcan en su avi\u00f3n el espacio, llegar\u00e1n al pa\u00eds del vino y la pasteler\u00eda fina, \u00a1qu\u00e9 envidia!, advirti\u00f3 uno de ellos.<\/p>\n<p>Mientras se prolongaba la tertulia en la gran casona hasta altas horas de la madrugada, el ni\u00f1o se introdujo al t\u00fanel, se subi\u00f3 en el triciclo y lo condujo a toda velocidad al final del t\u00fanel, sali\u00f3 hacia la casa fantasma y se perdi\u00f3 en la oscuridad.<\/p>\n<p>Nunca se supo m\u00e1s del ni\u00f1o, pese a que los adultos lo buscaron y lo buscaron, incluso, ofrecieron una recompensa para quienes dieran informes de su paradero, mientras los vecinos de los adultos cuchicheaban, \u201cdeber\u00edan renunciar\u201d, como los due\u00f1os de la casona son incompetentes; mientras tanto, el ni\u00f1o estaba en un lugar paradisiaco, donde las olas del mar y las palmeras pedas de sol entrecruzan las brisas que el oc\u00e9ano impele.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o al ver la inmensidad del mar dijo a sus amigos: nunca me obligaran a volver a la gran casona, de la venta de las golosinas vivir\u00e9 por siempre y a ustedes les pido mi custodia y, color\u00edn colorado, este cuento se ha acabado.<\/p>\n<p>Fin<\/p>\n<p>Nota. Cualquier semejanza de este cuento con la realidad, es una lamentable coincidencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HOMO POLITICUS<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-8296","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8296"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8296\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}