{"id":81955,"date":"2019-04-16T13:41:22","date_gmt":"2019-04-16T13:41:22","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/04\/16\/fallecer-por-muertes-evitables\/"},"modified":"2019-04-16T13:41:22","modified_gmt":"2019-04-16T13:41:22","slug":"fallecer-por-muertes-evitables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/fallecer-por-muertes-evitables\/","title":{"rendered":"Fallecer por muertes evitables"},"content":{"rendered":"<p>OPINI\u00d3N<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Morir por comer poco y mal, o en exceso y mal, para luego fenecer por hambre o complicaciones del sobrepeso son dos extremos que abrasan a la condici\u00f3n humana desde hace d\u00e9cadas\u2028<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Las polarizaciones son consustanciales al ser humano. Conductas aprendidas en casa y escuela, retos sociales, bretes \u00e9ticos y posiciones frente a la vida, dividen a la poblaci\u00f3n. Morir por comer poco y mal, o en exceso y mal, para luego fenecer por hambre o complicaciones del sobrepeso son dos extremos que abrasan a la condici\u00f3n humana desde hace d\u00e9cadas. Bretes pol\u00edticos y societarios han incrementado la visibilidad del mal comer. Bretes infinitos y complejos: de las personas obesas que pululan en centros comerciales a las fotos de los infantes desnutridos en Yemen o Bangladesh el punto de comuni\u00f3n entre ambos extremos es el ser humano.<br \/>Morir y enfermar por excesos alimenticios o fenecer por carencias de nutrientes es paradoja y realidad del ya caminado siglo XXI. De acuerdo a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura el n\u00famero de personas subalimentadas en el mundo ha aumentado: mientras que en 2016 eran alrededor de 804 millones, en 2017 la cifra rond\u00f3 los 821, i.e., 11% de la poblaci\u00f3n mundial.<br \/>El incremento no es azaroso. Destacan conflictos armados, desaceleraci\u00f3n econ\u00f3mica y el imparable da\u00f1o secundario por cambios clim\u00e1ticos. Hace pocos d\u00edas la prensa advert\u00eda sobre los tr\u00e1gicos sucesos en Bangladesh: el \u00e9xodo obligado de la comunidad rohiny\u00e1 de Myanmar hacia Bangaldesh devino deforestaci\u00f3n, desaparici\u00f3n de colinas verdes y de campos de cultivo de arroz. Los rohyny\u00e1 instalaron sus campamentos en esas \u00e1reas. Am\u00e9n de la desaparici\u00f3n de sembrad\u00edos y bosques, la quema de madera, sumada a la deforestaci\u00f3n, empeor\u00f3 la calidad del aire. El n\u00famero de desastres relacionados con el cambio clim\u00e1tico, que incluyen temperaturas extremas, sequ\u00edas, inundaciones y tormentas, se ha duplicado desde principios de la d\u00e9cada de 1990.<br \/>Salvo por los trumpianos de Trump, imposible negar las consecuencias devastadoras del cambio clim\u00e1tico sobre la Tierra. Vivimos en el Antropoceno, i.e., el impacto global de las actividades humanas sobre los ecosistemas terrestres -p\u00e9rdida de \u00e1reas de cultivo, disminuci\u00f3n de la producci\u00f3n de alimentos-. Comparto, entre una mir\u00edada de datos alarmantes, una cita de Learning to die in the Anthropocene. Reflections on the end of a Civilization -&#8220;Aprendiendo a morir en el Antropoceno. Reflexiones sobre el final de una civilizaci\u00f3n&#8221;-, de Roy Scranton. Los datos son demoledores: &#8220;Cambios extremos en el clima producir\u00e1n inundaciones, aumento de la temperatura y sequ\u00edas, fen\u00f3menos que disminuir\u00e1n la producci\u00f3n de alimentos y debilitar\u00e1n la estabilidad de algunos pa\u00edses con el consiguiente incremento en el n\u00famero de migraciones, en la desobediencia civil y en el vandalismo&#8221;.<br \/>La inseguridad alimentaria ha aumentado. A los n\u00fameros se\u00f1alados en el segundo p\u00e1rrafo, agrego otros ejemplos: Subalimentaci\u00f3n en el mundo 14%, en \u00c1frica 21%, en Am\u00e9rica Latina y Caribe 9%; el n\u00famero de ni\u00f1os con retraso en el crecimiento, a pesar de haber disminuido de 165 millones en 2012 a 150 millones en 2017, es grosero; una de cada tres mujeres en edad reproductiva padece anemia; 7% de los ni\u00f1os en el mundo sufren emaciaci\u00f3n -peso bajo para la estatura-, fen\u00f3meno asociado con aumento en la mortalidad: en 2013 murieron 875,000 ni\u00f1os por este motivo; ni\u00f1os obesos en 2017: 6% de la poblaci\u00f3n. Adultos obesos en el mismo a\u00f1o: 13%; el 5% de ni\u00f1os menores de 5 a\u00f1os tienen sobrepeso (50 millones); 13% de la poblaci\u00f3n en pa\u00edses en desarrollo presenta desnutrici\u00f3n; la nutrici\u00f3n deficiente es la causa de casi la mitad (45%) de las muertes en ni\u00f1os menores de cinco -fallecen 13 millones cada a\u00f1o-; 66 millones de ni\u00f1os en edad escolar primaria asisten a clases con hambre&#8230; y. y\u2026<br \/>Los costos de la inseguridad alimentaria son enormes: aumenta el estr\u00e9s, la ansiedad y la depresi\u00f3n. Quienes tienen unas monedas, consumen, para saciar el hambre, alimentos hipercal\u00f3ricos por ser m\u00e1s econ\u00f3micos -o menos caros-. Ese fen\u00f3meno ha generado un nuevo problema, la coexistencia de subalimentaci\u00f3n y sobrepeso, una suerte de &#8220;doble carga&#8221;, creo, imposible de sortear.<br \/>Mucho se ha escrito sobre la alimentaci\u00f3n como derecho humano. Los expertos tambi\u00e9n han mostrado que el mundo cuenta con suficientes alimentos para nutrir, por ahora, a toda la poblaci\u00f3n -falta saber las consecuencias del Antropoceno-.<br \/>Las dietas inadecuadas, por su pobre contenido o por su exceso son causas de millones de muertes. Eso lo explica una investigaci\u00f3n reciente publicada en &#8220;The Lancet&#8221;, revista m\u00e9dica brit\u00e1nica. Sobre ese embrollo escribir\u00e9 la pr\u00f3xima semana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>OPINI\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Morir por comer poco y mal, o en exceso y mal, para luego fenecer por hambre o complicaciones del sobrepeso son dos extremos que abrasan a la condici\u00f3n humana desde hace d\u00e9cadas\u2028<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-81955","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81955","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81955"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81955\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81955"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81955"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81955"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}