{"id":81735,"date":"2019-04-12T04:23:46","date_gmt":"2019-04-12T04:23:46","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/04\/12\/un-infierno-bonito-1240\/"},"modified":"2019-04-12T04:23:46","modified_gmt":"2019-04-12T04:23:46","slug":"un-infierno-bonito-1240","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/un-infierno-bonito-1240\/","title":{"rendered":"Un Infierno Bonito"},"content":{"rendered":"<p>LA TAMALERA<\/p>\n<p>A la se\u00f1ora Antonia le hab\u00eda ido como en feria con su marido, don Fortino, quien desert\u00f3 de su hogar porque ya no pudo mantener a sus hijos, dej\u00e1ndola endrogada con la renta, los abonos de las camas.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>A pesar de eso, a la se\u00f1ora se le iba en sonre\u00edr; era muy amable con sus clientes al despachar los tamales, que muchas veces le sal\u00edan pintos porque la hac\u00edan enojar sus muchachos.<br \/>-\u00a1Buenos d\u00edas, To\u00f1ita! Deme por favor tres tamales verdes y uno de rajas. \u00bfNo le ha ca\u00eddo agua?<br \/>-Ya tiene d\u00edas. Esos mendigos de Caasim la cobran; dicen que hicieron un corte de agua, pero lo hab\u00edan de hacer en casa de su madre.<br \/>La se\u00f1ora To\u00f1a era una chaparrita gorda; cuando ten\u00eda muchos clientes se ve\u00eda muy chistosa mene\u00e1ndose para todos lados, para despachar, sin despegar los pies del suelo.<br \/>-Aqu\u00ed los tiene, Julita, envueltos en el peri\u00f3dico de hoy para que se entere de los chismes mientras se los come.<br \/>A do\u00f1a To\u00f1a, diariamente se le ve\u00eda por las ma\u00f1anas y las tardes sentada junto al bote de los tamales; cuando vend\u00eda poco, a sus hijos se los daba con caf\u00e9, y hab\u00eda veces que les daba tres veces tamales al d\u00eda, y algunos protestaban:<br \/>-\u00a1No quiero tamales, mam\u00e1, desde ayer tengo chorrillo; me sacaron de la escuela porque me gan\u00f3 en el sal\u00f3n en los pantalones.<br \/>-Pues los tienes que comer a huevo, la pobreza en que vivimos nos hace que les aplique la Ley de Herodes.<br \/>Do\u00f1a To\u00f1a siempre esperaba a su cliente, un se\u00f1or bajito de estatura, con las piernas arqueadas, con ojos azules, piel blanca y de pelo rubio, descendiente de espa\u00f1oles; no ten\u00eda familia, viv\u00eda al final de la calle de Bravo; hablaba espa\u00f1olado, y caminaba muy despacito; como estaba muy flaco, ten\u00eda miedo de que se le quebraran las patas:<br \/>-Buenos, To\u00f1ita. \u00bfC\u00f3mo le amaneci\u00f3?<br \/>-Buenos d\u00edas, don Gervasio, \u00bfqu\u00e9 pas\u00f3 con usted, lo estuve esperando para sus tamales y nunca lleg\u00f3? Y como no vino se los di a mi gato; estaban muy picosos, como a usted le gustan, que \u00e9l sacaba la lengua.<br \/>-\u00a1Ay, To\u00f1ita! Disc\u00falpeme, pero con estos fr\u00edos que hacen me dio una reuma, que no pude levantarme.<br \/>Don Gervasio mov\u00eda la pierna estir\u00e1ndola y encogi\u00e9ndola, al tiempo que se agarraba la rodilla.<br \/>-Tenga mucho cuidado, don Gervasio, en este pueblo minero ya no se sabe cu\u00e1ndo va a hacer fr\u00edo o llueve.<br \/>-\u00bfY la nena?<br \/>-Se fue a la escuela, ella es muy estudiosa.<br \/>Al referirse a la nena, don Gervasio preguntaba por Margarita, la hija m\u00e1s grande de do\u00f1a To\u00f1a; ten\u00eda 15 a\u00f1os, y estaba muy desarrollada; le gustaba mucho al se\u00f1or.<br \/>-\u00bfCu\u00e1ntos tamalitos se va a llevar, don Gervasio?<br \/>-Deme tres verdes y tres de jitomate.<br \/>Cerca de donde don Gervasio compraba los tamales, varios muchachos del barrio jugaban una cascarita; pateaban la pelota con mucha fuerza, como si estuvieran en un campo de futbol, sin ver a qui\u00e9n le pegaban. Do\u00f1a To\u00f1a le envolv\u00eda los tamales a don Gervasio, cuando lleg\u00f3 un chute; la pelota fue derechito a la cabeza del viejo, que lo tumb\u00f3 hacia atr\u00e1s, parando las patas, y su cabeza son\u00f3 a bote viejo. Como estaba de espaldas, no se pudo parar; del madrazo, volaron los tamales. Do\u00f1a To\u00f1a rega\u00f1\u00f3 a los muchachos:<br \/>-Chachos cabrones, ya tiraron a don Gervasio; s\u00e1quense a jugar a otra parte.<br \/>La se\u00f1ora To\u00f1a no sab\u00eda si juntar los tamales o ayudar a levantar al viejo; lo jal\u00f3 al viejito tom\u00e1ndolo de los hombros, junt\u00f3 los tamales, se los envolvi\u00f3 con todo y tierra, y se los puso abajo del brazo; el se\u00f1or se recarg\u00f3 en la pared, atarantado del golpe, mov\u00eda la cabeza de un lado, a otro veces miraba para todos lados y se agarraba de la pared, mirando para todos lados.<br \/>Do\u00f1a To\u00f1a le pregunt\u00f3:<br \/>-\u00bfSe siente bien, se\u00f1or, le voy a traer una silla, porque lo veo atarantado, y se vaya a dar un madrazo.<br \/>-Muchas gracias, se\u00f1ora To\u00f1a, pero me mejor toc\u00f3 retirada, si no estos g\u00fceyes me vayan a desarmar de un pinche pelotazo.<br \/>En el barrio se comentaba que don Gervasio era enhebre de raza espa\u00f1ol, muy rico, en su casa guardaba un tesoro de monedas de oro, pero no se atrev\u00edan a robarlo porque en su vivienda ten\u00eda varios perros bravos.<br \/>Esos comentarios eran tan ciertos, que dec\u00edan que cuando se fueron los espa\u00f1oles de M\u00e9xico se les olvid\u00f3 llev\u00e1rselo. Don Gervasio vest\u00eda ropa cara, botines de gamuza, pantalones de charro y chamarra de cuero; debido a los rumores, a do\u00f1a To\u00f1a se le hab\u00eda metido en la cabeza casar a su hija con el se\u00f1or, y un d\u00eda le pregunt\u00f3:<br \/>-\u00bfNo te gustar\u00eda casarte, Margarita?<br \/>-Claro que s\u00ed, mam\u00e1, dime qui\u00e9n quieres que sea tu yerno.<br \/>-Don Gervasio.<br \/>-No mames, jefa, \u00bfqu\u00e9 te pasa?<br \/>-Ese se\u00f1or tiene mucho dinero, y as\u00ed saldr\u00edamos de pobres; yo ya no vender\u00eda tamales; c\u00e1sate con \u00e9l, hija; te quiere, diario pregunta por ti, y diario te deja pagados dos tamales.<br \/>-No la amueles, jefa, no me casar\u00eda con \u00e9l ni por todo el oro del mundo.<br \/>-Ya no vivir\u00edamos en ese cochino barrio, tus hermanos estar\u00edan en una escuela particular.<br \/>-Ya no la riegues, jefa, ni lo pienses; c\u00f3mo cu\u00e1ntos a\u00f1os crees que tenga, yo le calculo unos 88, si ya va rumbo al pante\u00f3n.<br \/>-No la chingues, hija\u2026 tiene 89.<br \/>-Y ya, por favor, mam\u00e1, si quieres seguir platicando conmigo, c\u00e1mbiale de tema, y si te interesa, c\u00e1sate t\u00fa mejor con \u00e9l.<br \/>Do\u00f1a To\u00f1a hizo el coraje de su vida; su hija, la nena, la dej\u00f3 hablando sola como loca. Al otro dia, por la ma\u00f1ana, el viejo fue por sus tamales:<br \/>-Buenos d\u00edas, To\u00f1ita.<br \/>-Buenos d\u00edas, se\u00f1or Gervasio; \u00bfle doy lo mismo de siempre?<br \/>-Lo mismo, To\u00f1ita; hace unos tamales tan exquisitos que me comer\u00eda todo el bote.<br \/>-\u00a1Ah qu\u00e9 don Gervasio, siempre tan galante!<br \/>-\u00bfPor d\u00f3nde anda la nena?<br \/>-Se fue a la escuela. <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0-Caray, siempre me gana, por mas que le hago por despertar temprano, no puedo, abro un ojo y cierro el otro, y al fin de cuentas me quedo dormido.\u2028<br \/>-Hab\u00eda de buscar una compa\u00f1era, don Gervasio, que le caliente los huesos; se me hace que en la noche no ha de poder dormir de fr\u00edo.<br \/>-Le atin\u00f3 usted, To\u00f1ita; el fr\u00edo me hace temblar como chihuahue\u00f1o, y no se me calientan las patas; precisamente usted le dio al clavo, ando en busca de una jovencita, y ya tiene tiempo que le ando echando el ojo, y as\u00ed que aprovecho el momento para pedirle la mano.<br \/>A do\u00f1a To\u00f1a se le rodaron las l\u00e1grimas de la emoci\u00f3n, y se puso muy nerviosa:<br \/>-Para m\u00ed es un verdadero gusto, se\u00f1or, yo misma le voy a echar la mano para que Margarita le corresponda.<br \/>-Ustedes, a mi lado vivir\u00edan como unas reinas.<br \/>Pasaron los d\u00edas, y don Gervasio no se present\u00f3 a comprar sus tamales, lo que preocupo a do\u00f1a To\u00f1a. Hasta que, un d\u00eda, le lleg\u00f3 una noticia:<br \/>-\u00a1To\u00f1ita, To\u00f1ita! \u00bfYa supo la noticia?<br \/>-\u00a1No! \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3?<br \/>-Se muri\u00f3 don Gervasio.<br \/>-No la chingue. \u00bfCu\u00e1ndo fue?<br \/>-A de haber sido hace algunos d\u00edas porque la gente dec\u00eda que de su casa sal\u00eda un olor a perro muerto; llamaron a la polic\u00eda, lleg\u00f3, abrieron y ah\u00ed estaba el cad\u00e1ver del se\u00f1or; nosotras vimos que los polic\u00edas sacaron unos ba\u00fales llenos de monedas.<br \/>Do\u00f1a To\u00f1a se puso negra de coraje, y se jalaba las gre\u00f1as y lloraba amargamente, pensando en el dinero que se le hab\u00eda ido de las manos.<br \/>-Escuincla pendeja; ahorita ser\u00edamos ricos.<br \/>Pas\u00f3 el tiempo. La se\u00f1ora busc\u00f3 la manera de dejar ese trabajo de vender tamales, y se junt\u00f3 con don Goyo, que le andaba haciendo la ronda y presum\u00eda de tener dinero. A poco tiempo de vivir juntos, ella se dio cuenta que Goyo era flojo y no le gustaba trabajar. As\u00ed que do\u00f1a To\u00f1a, la tamalera del barrio, tuvo que vender m\u00e1s tamales para mantenerlo. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA TAMALERA A la se\u00f1ora Antonia le hab\u00eda ido como en feria con su marido, don Fortino, quien desert\u00f3 de su hogar porque ya no pudo mantener a sus hijos, dej\u00e1ndola endrogada con la renta, los abonos de las camas.<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[43],"tags":[],"class_list":["post-81735","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-un-infierno-bonito"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81735","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81735"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81735\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81735"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81735"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81735"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}