{"id":81614,"date":"2019-04-09T14:04:55","date_gmt":"2019-04-09T14:04:55","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/04\/09\/la-tragedia-no-es-nuestro-destino-2\/"},"modified":"2019-04-09T14:04:55","modified_gmt":"2019-04-09T14:04:55","slug":"la-tragedia-no-es-nuestro-destino-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/la-tragedia-no-es-nuestro-destino-2\/","title":{"rendered":"La tragedia no es nuestro destino"},"content":{"rendered":"<p>CONCIENCIA CIUDADANA <\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>La historia nacional contiene hechos poco conocidos por las j\u00f3venes generaciones, ignorantes en gran medida de los sucesos que conformaron a M\u00e9xico, que intencionalmente fueron eliminados de los planes de estudio no s\u00f3lo de la ense\u00f1anza b\u00e1sica y la media superior sino, por incre\u00edble que parezca, hasta de las carreras profesionales destinadas a la administraci\u00f3n p\u00fablica y la pol\u00edtica profesional. <br \/>Uno de esos episodios es el conocido como \u201cLa decena tr\u00e1gica\u201d, acaecido durante la Revoluci\u00f3n Mexicana y que hoy ronda la mente de algunos a quienes empieza a preocuparnos la similitud del escenario pol\u00edtico actual con ese episodio de la Revoluci\u00f3n Mexicana. <br \/>Para entender la semejanza de ambos escenarios, tenemos primero que explicarnos por qu\u00e9 a un hecho hist\u00f3rico se le puede calificar como tragedia. Una tragedia es un g\u00e9nero dram\u00e1tico que presenta, con estilo ilustrativo y ejemplar, acontecimientos remotos cuyos personajes se mueven en una atm\u00f3sfera circular de la que nada ni nadie puede evadirse; en la que la suerte de cada uno de ellos est\u00e1 decidida por el Destino -que en la Grecia cl\u00e1sica se conoc\u00eda como una divinidad, la Moira-; cuya balanza \u00a0se inclina hacia uno u otro lado sin darles a los hombres la menor posibilidad\u00a0 de desviar por su cuenta la fortuna que les ha tocado en suerte. \u00a0<br \/>As\u00ed pues, la historia se puede leer como una tragedia cuando los actores de un acontecimiento asumen un papel que les ha impuesto el destino o las circunstancias, siendo incapaces de evitar que sus augurios se cumplan. Incluso el pueblo interviene como un espectador situado en el foro a la manera de un \u201ccoro\u201d, sin poder alguno para influir en la soluci\u00f3n de los acontecimientos y condenado a implorar a los personajes prudencia, sensatez o misericordia. <br \/>Con estos elementos es posible entender por qu\u00e9 la Decena Tr\u00e1gica de 1913, donde fueron asesinados el presidente Francisco I. Madero y el vicepresidente Jos\u00e9 Mar\u00eda Pino Su\u00e1rez por el chacal Victoriano Huerta resulta tan actual, vigente y aleccionadora para los mexicanos actuales. <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Por eso es que hoy, al igual que entonces, el enfrentamiento entre las fuerzas decididas a romper con la maldici\u00f3n del pasado y las que se resisten a permitirlo a cualquier costo, parece anunciar la posibilidad de una \u00a0\u00a0\u00a0tragedia nacional similar a la que en aquel lejano a\u00f1o dio paso a la etapa m\u00e1s violenta de nuestra historia. <br \/>Madero triunfante, se levant\u00f3 entonces como el l\u00edder del cambio y el adalid de la democracia que llega al poder por una reacci\u00f3n c\u00edvica decidida a derrotar las fuerzas que le oprimen material y espiritualmente. Su triunfo levanta entusiasmo y confianza en las masas convertidas en electores, pero las oligarqu\u00edas de la dictadura se resisten a aceptar la derrota con odio y amargura, dos poderosas fuerzas que alimentan su sed de venganza y la ilusi\u00f3n de recuperar el poder que creen suyo por derecho propio. \u00a0<br \/>Hay condiciones que le permiten alimentar sus prop\u00f3sitos: el movimiento popular ha triunfado electoralmente, m\u00e1s no pol\u00edticamente, pues el poco tiempo que llev\u00f3 a Madero organizar la insurrecci\u00f3n y derrocar al dictador D\u00edaz no dio oportunidad a los rebeldes para desarticular la vieja maquinaria dictatorial; debilidad aprovechada por los pol\u00edticos del viejo r\u00e9gimen para incrustarse en ministerios, magistraturas, legislaturas, mandos del ej\u00e9rcito y la alta burocracia. Madero, el dem\u00f3crata y conciliador, se ve rodeado entonces por personeros del pasado que mediatizan sus esfuerzos de cambio y obstaculizan las demandas de sus seguidores. <br \/>Fraguando su regreso al poder desde el interior del gobierno maderista, los pol\u00edticos del pasado porfirista encontraron un aliado inestimable en la prensa venal, nacida al amparo de la dictadura, a quien queman incienso a cambio de jugosas prebendas y millonarios negocios. Tras el destierro de su patrocinador, la prensa es m\u00e1s libre que nunca, pero su envilecimiento innato le impide respetar al gobernante democr\u00e1tico que nunca la acall\u00f3 ni la compr\u00f3; pero que tal vez por eso mismo, se convirti\u00f3 en el blanco favorito de sus invectivas. <br \/>No faltaron tampoco los intelectuales y literatos de gran renombre dispuestos a participar en el frente anti maderista; aportando su fama acad\u00e9mica y literaria al gran prop\u00f3sito de desacreditar a Madero ante el incipiente sector ilustrado formado por peque\u00f1os empresarios, profesionistas exitosos, empleados diligentes o hacendados y familias \u201cbien\u201d durante la \u201cpaz porfiriana\u201d, \u00a0persuadi\u00e9ndoles a considerar a\u00a0 Madero\u00a0 como un ser min\u00fasculo, torpe e inepto;\u00a0 incapaz de conducir al pa\u00eds con la mano dura con la que el viejo dictado hizo obedecerse. \u00a0<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0Madero no quiso, tal vez porque ponder\u00f3 con raz\u00f3n que romper con los vicios del pasado e inaugurar un pa\u00eds moderno llevar\u00eda a un rompimiento social sangriento, no hacer uso de la fuerza ni la corrupci\u00f3n para imponer su mandato. Por eso prefiri\u00f3 perdonar a las fuerzas econ\u00f3micas y pol\u00edticas del pasado y mediatizar las urgentes demandas sociales que le exig\u00edan sus seguidores, no porque desearan sabotear a su propio gobierno; sino porque entend\u00edan que si no lograban alcanzar sus reivindicaciones con Madero, dif\u00edcilmente podr\u00edan esperar una nueva oportunidad para alcanzarlas. \u00a0<br \/>Como en una tragedia cl\u00e1sica, el resultado fue el esperado: la combinaci\u00f3n entre el activismo de las clases privilegiadas saboteando desde arriba la gobernabilidad \u00a0junto a la desmovilizaci\u00f3n de\u00a0 las mayor\u00edas armadas con las que el presidente logr\u00f3 terminar con la dictadura y\u00a0 la mediatizaci\u00f3n (\u201cidiotizaci\u00f3n\u201d es otro t\u00e9rmino apropiado) de las clases medias oportunistas con \u00a0la\u00a0 guerra sucia\u00a0 de los medios de comunicaci\u00f3n- la llamada entonces\u00a0 \u201cprensa fif\u00ed\u201d-,\u00a0 al servicio de la oligarqu\u00eda porfirista,\u00a0 am\u00e9n de otros grupos de influencia\u00a0 y\u00a0 la participaci\u00f3n activa del embajador norteamericano Henry Lane Wilson en el derrocamiento y el asesinato de Madero \u00a0durante la Decena Tr\u00e1gica de 1913, contribuyeron al\u00a0 derrumbe del primer gran intento\u00a0 hist\u00f3rico de\u00a0 transici\u00f3n pac\u00edfica de poderes en M\u00e9xico, inoculando en el pueblo mexicano un escepticismo generalizado en el poder de su voto, que solo hasta 2018 pudo ser vencido de manera\u00a0 contundente. \u00a0<br \/>Con todo, la pol\u00edtica no debe reeditar los errores del pasado, porque gracias a la historia, tiene la posibilidad de comprender las causas que los provocaron y superarlos inteligentemente. El destino al que se la tiene condenado por las fuerzas hegem\u00f3nicas del pasado no puede determinar el futuro si la conciencia ciudadana es capaz de comprender la trampa que se le tiende respondiendo con atenci\u00f3n, inteligencia y valor a los retos que le salen al paso. Si no olvida su pasado, la naci\u00f3n mexicana sabr\u00e1 superar los retos del presente sin tragedias de por medio. <br \/>Y RECUERDEN SIEMPRE EXIGIR QUE \u201cVIVOS SE LOS LLEVARON Y VIVOS LOS QUEREMOS YA CON NOSOTROS A TODOS ELLOS\u201d. \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CONCIENCIA CIUDADANA<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-81614","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miguel-angel-serna"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81614","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81614"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81614\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}