{"id":81496,"date":"2019-04-07T14:44:14","date_gmt":"2019-04-07T14:44:14","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/04\/07\/ella-inspiro-la-primera-pelicula-sonora\/"},"modified":"2019-04-07T14:44:14","modified_gmt":"2019-04-07T14:44:14","slug":"ella-inspiro-la-primera-pelicula-sonora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/ella-inspiro-la-primera-pelicula-sonora\/","title":{"rendered":"Ella inspir\u00f3 la primera pel\u00edcula sonora"},"content":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Hace m\u00e1s de 100 a\u00f1os una mujer campesina de Chimalistac se convirti\u00f3 en palabras. Se llamaba Emeteria, pero su amigo, el escritor mexicano Federico Gamboa, la llamaba &#8220;Santa&#8221; porque ese era el nombre con el cual la transform\u00f3 en la protagonista de una de sus novelas.<br \/>En el libro &#8220;Santa&#8221;, publicado en 1903, la hero\u00edna es una joven de rostro parecido a las &#8220;v\u00edrgenes y santas de las iglesias&#8221;, con cabello de &#8220;charcos de tintas&#8221;, piel de &#8220;duraznos melocotones&#8221; y &#8220;ojos de venada, negros\u2026 como almendras&#8221;.<br \/>Ella se enamora de Marcelino, un oficial reci\u00e9n llegado a aquel pueblo. Despu\u00e9s de tener relaciones sexuales, \u00e9l la abandona, ella es desterrada por su familia y se va a la Ciudad de M\u00e9xico a trabajar en un prost\u00edbulo. Seg\u00fan Adriana Sandoval, investigadora del Centro de Estudios Literarios (UNAM), es la versi\u00f3n santurrona y porfiriana de lo que puede pasar a las j\u00f3venes que aceptan a seductores antes de casarse.<br \/>Desde su publicaci\u00f3n la novela fue popular. En las casas donde hab\u00eda un ejemplar \u00e9ste se manten\u00eda alejado de las personas j\u00f3venes. Era la primera vez que una prostituta era el centro de la historia; adem\u00e1s, tocaba temas pol\u00e9micos: la primera menstruaci\u00f3n, el aborto y un amor l\u00e9sbico. Fue adaptada cuatro veces al cine, varias veces a la radio y al teatro.<br \/>&#8220;Santa&#8221; no s\u00f3lo marc\u00f3 los a\u00f1os de Emeteria, quien constantemente reprochaba a Federico por haberla retratado en la imaginaci\u00f3n con esa mala vida. Tambi\u00e9n fue la primera pel\u00edcula sonora mexicana con la actuaci\u00f3n de Lupita Tovar y la m\u00fasica de Agust\u00edn Lara.<br \/>Adem\u00e1s, Gamboa captur\u00f3 para la eternidad de las letras ese laber\u00edntico pueblo encallejonado. Hoy es una colonia de la alcald\u00eda \u00c1lvaro Obreg\u00f3n cercana al Metro Quevedo, pero en ese entonces no entend\u00eda de m\u00e1s l\u00edmites que los naturales: estaba oculto y protegido entre un pedregal de lava (recuerdo de la erupci\u00f3n del volc\u00e1n Xitle) y el R\u00edo Magdalena, cuyo rumor ahora se escucha en las coladeras\u2026 son gritos de aguas negras.<br \/>Los amorosos de Chimalistac<br \/>Dos enamorados pasearon un domingo en la d\u00e9cada de los 20 por Chimalistac para reconstruir, a su modo, algunas escenas de &#8220;Santa&#8221;. Caminaron por el puente donde la hero\u00edna vio aplastarse la promesa de su amante una \u00faltima cabalgata. Ah\u00ed la pareja se jur\u00f3 amor en memoria de aquella lugare\u00f1a abandonada.<br \/>El periodista Jacobo Dalevuelta presenci\u00f3 este ritual cerca de la presa, medio escondido en la hojarasca, &#8220;o\u00ed tambi\u00e9n el eco inquietante del beso&#8221;, escribi\u00f3. Los novios compraron flores y las llevaron ante un sepulcro an\u00f3nimo donde la gente afirmaba que reposaban los restos de &#8220;Santa&#8221;.<br \/>El cementerio llevaba varios a\u00f1os clausurado, se abr\u00eda s\u00f3lo en noviembre, seg\u00fan el investigador Francisco Fern\u00e1ndez del Castillo. Los muertos se arrullaban con el susurro de la cascada.<br \/>Chimalistac convoca a los amorosos. En los 50 por ah\u00ed tambi\u00e9n pasearon Carlos Gadsden y su ahora esposa, recorr\u00edan la zona con la ilusi\u00f3n de alg\u00fan d\u00eda vivir ah\u00ed juntos. Desde hace medio siglo son vecinos de la colonia, &#8220;yo soy de los nuevos aqu\u00ed&#8221;, narra con una carcajada.<br \/>Aunque ya no hay l\u00e1pidas, los muertos a\u00fan habitan ah\u00ed: pocos sacaron los restos de sus fallecidos. Su existencia casi suena a rumor. Las lagartijas parecen ser las \u00fanicas que recuerdan, trepan por todos lados, como si buscaran difuntos, se conforman con el busto de Federico Gamboa, colocado en 1954.<br \/>El novelista muri\u00f3 en 1939 y no pudo ser enterrado, como era su voluntad, en ese lugar que describi\u00f3 varias veces: &#8220;un cementerio enteramente de aldea&#8221;.<br \/>&#8220;No vayas a creerme Santa\u2026&#8221;<br \/>Cuando Jacobo Dalevuelta fue a Chimalistac en 1923 le sali\u00f3 al paso un chiquillo: &#8220;jefe, \u00bfbusca usted la casa de Santa? Si me da una &#8216;de a diez&#8217; lo llevo. All\u00ed est\u00e1, m\u00edrela&#8221;, y se\u00f1al\u00f3 una vivienda entre los prados. El periodista s\u00ed iba a buscarla, pero no a la ficticia, sino a Emeteria.<br \/>&#8220;Santa, la buena, existe. Hoy es una ancianita, a la que quiero y la que me quiere mucho. Santa, la otra, esa no fue jam\u00e1s. Reun\u00ed detalles de muchas de &#8216;las otras&#8217; para crear a la de mi novela&#8221;, le coment\u00f3 d\u00edas antes Federico Gamboa.<br \/>&#8220;Federico y yo nos conocemos desde ansinita, como mi nietecita&#8230; por eso Federico me puso en la pel\u00edcula y en los libros. \u00a1Pero no es cierto! Yo no he sido ansina&#8221;, dijo do\u00f1a Emeteria, la Santa que jam\u00e1s sali\u00f3 de Chimalistac, &#8220;la buena&#8221;.<br \/>En el siglo XIX Chimalistac era una zona rural. De acuerdo con la investigadora Beatriz Scharrer Tamm, en la calle Arenal hab\u00eda varias casas de descanso de gente de la capital; las dem\u00e1s eran modestas, de agricultores, jornaleros.<br \/>Las palabras del literato a\u00fan recorren esas calles. En 1923 la Plaza de Chimalistac fue llamada Plaza de Federico Gamboa. El historiador Rub\u00e9n Lozano expone que la placa colocada como homenaje al autor de Santa fue destruida por algunos vecinos: se opon\u00edan a que el nombre de una prostituta se exhibiera en las paredes del templo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-81496","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81496","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81496"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81496\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81496"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81496"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81496"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}