{"id":79395,"date":"2019-02-24T15:26:46","date_gmt":"2019-02-24T15:26:46","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/02\/24\/un-infierno-bonito-1203\/"},"modified":"2019-02-24T15:26:46","modified_gmt":"2019-02-24T15:26:46","slug":"un-infierno-bonito-1203","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/un-infierno-bonito-1203\/","title":{"rendered":"Un Infierno Bonito"},"content":{"rendered":"<p>EL POLIC\u00cdA<br \/>Hasta el fondo de la vecindad que estaba a punto de derrumbarse, en el callej\u00f3n de Manuel Doblado, en el barrio de La Palma, viv\u00eda Samuel Ortega Morales, un polic\u00eda alto, flaco, descolorido, con ojos de tecolote por las desveladas.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Era muy celoso de su deber. Un d\u00eda se quer\u00eda llevar a su jefa al bote por cometer una falta leve. La perdon\u00f3 pero le ley\u00f3 los reglamentos de Polic\u00eda y Buen Gobierno. Este polic\u00eda era muy ching\u00f3n. Andaba siempre con la macana en la mano, por si alg\u00fan delincuente le quisiera meter un susto.<br \/>En la cintura cargaba su pistola escuadra .45. Andaba con su uniforme impecable, sus escudos muy brillosos, sus zapatos muy bien boleados, sus pantalones completamente planchados. Caminaba derechito, como soldado, con mucho garbo, como un verdadero guardi\u00e1n de la ley y el orden, no como los polic\u00edas de ahora, que caminan como si les pesaran las pinches patas, andan jorobados, de mal humor, parece que sus viejas los manda a trabajar a huevo. Sus uniformes est\u00e1n arrugados, como si se durmieran con ellos. <br \/>Samuel ganaba una madre. Con lo que le pagaban no le alcanzaba para comer, pero sus sufrimientos eran por la honradez. S\u00f3lo una vez en su vida recibi\u00f3 una mordida, pero fue de un perro que por poco le arranca una nalga. Pero en este en este tiempo no hay un polic\u00eda que sea honrado. A Samuel le gust\u00f3 la carrera de las armas. Desde chiquito le ped\u00eda a los reyes una pistola de chinampinas. Y todos los d\u00edas andaba chingue y chingue, hasta que los vecinos se la escondieron. Era calmado y muy tranquilo. Le val\u00eda madre que seguido los vagos del barrio de El Arbolito lo bajaban a pedradas.<br \/>Estuvo alejado un tiempo del servicio porque en una ocasi\u00f3n hubo una pelea entre los del barrio de El Ator\u00f3n y los de La Palma. Se meti\u00f3 en medio a mater paz, y le dieron una madriza. Quiso sacar la pistola y se la metieron, ya no le dio tiempo de disparar. Su se\u00f1ora se llamaba Lucha, y le hac\u00eda honor a su nombre, pues era muy luchona. Hac\u00eda milagros para que le alcanzara el gasto, repelando a los cabrones verduleros de los mercados, que son bien ratas y pesan menos de lo que cobran. Samuel, a pesar de las desveladas y caminar toda la noche por los barrios altos, era buen gallo: ten\u00eda 12 hijos, y su vieja estaba cargada. <br \/>En la vecindad lo respetaban mucho, porque sab\u00edan que no le ten\u00eda miedo ni al diablo. Cuando ten\u00eda tiempo, se iba a meter con su compadre \u201cEl Chirimoya\u201d. Fueron amigos desde ni\u00f1os. Se tomaba unas copas y cuando iban a dar las 7 de la noche, se bajaba hecho la chingada a la comandancia para pasar lista y para ver qu\u00e9 crucero le tocaba. Toda la noche andaba con su compa\u00f1ero como calz\u00f3n de mujer mala, para arriba y para abajo. A su vieja la ten\u00eda muy bien educada, pues cuando llegaba a las siete de la ma\u00f1ana, le ten\u00eda su cafecito de olla, un plato grande de frijoles. Con el hambre que ten\u00eda, en un ratito les daba en la madre, y ped\u00eda m\u00e1s, pero la se\u00f1ora, mir\u00e1ndolo muy triste, le dec\u00eda que ya no hab\u00eda. Se fumaba un cigarro y platicaba con su mujer. Ella se emocionaba con sus aventuras.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0\u00bfComo te fue en tu trabajo?\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0De la chingada. Me mandaron como pareja a un g\u00fcey que ni hablaba. Eran como las 12 de la noche, all\u00e1 por la calle de Ocampo, por el barrio de la Cuesta China, bajaron como 8 cabrones corriendo, mirando para todos lados. Uno de ellos cargaba un portafolios. A m\u00ed se me hicieron muy sospechosos. Le dije a mi compa\u00f1ero que se fuera por la calle de Matamoros y los agarr\u00e1bamos en el Jard\u00edn de los Ni\u00f1os H\u00e9roes. Que me dice: \u201cNi madres, que tal si andan armados y me sacan un cuerno de chivo y me dan en la madre\u201d. Que me encabrono, y que le digo: \u201cT\u00fa eres polic\u00eda y debes enfrentarte a los delincuentes. Tu deber es primero. Que me contesta: \u201cA poco crees que por lo que me pagan a la quincena, me voy aventar a lo pendejo. Los pinches jefes, echadotes con sus viejas, esperando que les llamen cuando hay un polic\u00eda muerto. Si quieres ve t\u00fa, aqu\u00ed te espero\u201d. Por estar de alegando por poco y se pelan. Que corro atr\u00e1s de ellos.\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a1Ay viejo! Qu\u00e9 tal si te dan en la madre. Te arriesgas mucho. En lugar de darte un chaleco antibalas, te hab\u00edan de dar un abrigo.\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Es mi deber. Que me escondo en el marco de una puerta, y que pasa por ah\u00ed el primero. Que le pongo un soplamocos con mi pistola en la mera choya, que cay\u00f3 con las pinches patas para arriba. Que corto cartucho y que les digo a los otros cabrones: \u201cAlto. Levanten las manos y cuidadito con pasarse de listos, porque me los echo al plato. Tienen derecho a permanecer callados, y botellita de vinagre, todo lo que me digan ser\u00e1 para su madre. Uno de ellos ech\u00f3 mano a la cintura, quiso sacar la pistola, pero me di cuenta y \u00a1bolas!, que le disparo. Por poco le vuelo la mano. Y que se entregan. Sin soltar la pistola, les di de patadas, y a madrazos que me los llevo al bote.\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Qu\u00e9 valiente eres, viejo. Por eso te quiero mucho. Luego cuando les cuento a las vecinas lo que me dices, a algunas les da risa y otras me echan una trompetilla. Ya he madreado a dos que tres.\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Hay nom\u00e1s para el gasto, vieja. Ya me voy a dormir porque en la noche tengo que andar buzo caperuzo para que no haya ning\u00fan ratero en Pachuca.\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Hab\u00edas de pedir un aumento de sueldo, porque con lo que ganas no alcanza para pagar la renta, la luz y el agua, aunque no nos cae, pero la cobran. Tambi\u00e9n ya los muchachos no tienen zapatos, andan haciendo tierra, y no se diga de las ni\u00f1as, que traen sus calzoncitos agujereados.\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Ay s\u00ed est\u00e1 lo cabr\u00f3n lo que me pides, vieja. Como pertenecemos a Gobierno del Estado, hay tanto cabr\u00f3n barbero, si lo pido el pinche jefe me arresta un mes y me acusa por agitador. El aumento es de comandantes para arriba. Luego me da tristeza, me cae que no es justo. Las pinches viejas de los jefes andan bien vestidas, de tac\u00f3n alto, con bolsa de mano, y encopetadas, y de pil\u00f3n tienen coche. Y los polic\u00edas que nos rajamos la madre y nos jugamos en cuero con los rateros y delincuentes, v\u00e1ndalos cabrones, tenemos a nuestras viejas con huaraches, est\u00e1n secas de no comer y algunas andan como pata de perro. Pero que se le hace. Aqu\u00ed nos toc\u00f3 vivir.\u2028<br \/>Pasaron los meses, y Samuel segu\u00eda con su trayectoria de buen polic\u00eda. Pero en una ocasi\u00f3n le mandaron a un sargento que se le ve\u00edan las u\u00f1as largas, y comenz\u00f3 a decirle que ten\u00eda varias viejas, en casas grandes y chicas. Samuel pens\u00f3 que lo estaba vacilando, y le pregunt\u00f3: \u00a0<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0\u00bfC\u00f3mo le hace mi sargento, para mantenerlas? Yo con la m\u00eda apenas puedo. Pobrecita de mi vieja, est\u00e1 muy flaca de lo mal que come. Para que no la est\u00e9n chingando con tanta preguntas, les dice que es anorexia.\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Cuesti\u00f3n de honor, compa\u00f1ero. La ciudadan\u00eda nos da lo que los jefes se clavan. Te voy a ense\u00f1ar c\u00f3mo se trabaja, pero ponte muy abusado y no lo andes pregonando, porque nos comen el mandado.\u2028<br \/>Se fueron por la calle de G\u00f3mez Far\u00edas, ser\u00edan como las 2 de la ma\u00f1ana, cuando iban bajando tres j\u00f3venes. El sargento, de nombre Jacinto, les marc\u00f3 el alto con pistola en mano:<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0P\u00e1rense y p\u00f3nganse contra la pared, cabrones. Si alguno de ustedes hace un movimiento, se va directo al otro mundo.\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0\u00bfPor qu\u00e9 nos detiene oficial? Vamos a trabajar a la Ciudad de M\u00e9xico, y no hemos hecho nada malo.\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0C\u00e1llense el hocico, no me rezongue porque se lo rompo de un cachazo a media madre. Somos agentes federales disfrazados de polic\u00edas mendigos, y estamos haciendo un operativo secreto de despistolizaci\u00f3n, narcomenudeo, contrabando de coca y tratantes de blancas. \u00a1Esc\u00falcalos compa\u00f1ero!\u2028<br \/>Samuel los pas\u00f3 a la b\u00e1scula, de la cintura a los pies, y le dijo:<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0No traen nada de armas.\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Esc\u00falcalos bien, porque luego estos las esconden debajo de los calzones. A ver, d\u00e9jame comprobar, porque estos cabrones son ma\u00f1osos.\u2028<br \/>El sargento les meti\u00f3 la mano en las bolsas y les sac\u00f3 la cartera a los tres. Junt\u00f3 los billetes y encabronado, les dio de cachetadas, y les dijo:<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Con que dinero para comprar armas. \u00d3rale, j\u00e1lenle. Los vamos a tener meter a la bartolina incomunicados, por lo menos un mes, hasta que canten qu\u00e9 tipo de armas iban a comprar, y d\u00f3nde consiguen la droga.\u2028<br \/>Furioso, se les fue encima d\u00e1ndoles de macanazos en el lomo y \u00a0patadas en la cola. Los llevaron unas cuadras, y les indic\u00f3:<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Los voy a dejar ir, para que vean que los polic\u00edas tenemos coraz\u00f3n y no queremos que les den una calentadita los ministeriales, y los tengan a pan y agua; pero el dinero se los decomiso. A lo mejor ustedes son los que lavan el dinero. \u00a1S\u00e1quense de aqu\u00ed, delincuentes!\u2028<br \/>Los j\u00f3venes, con miedo, se echaron a correr. El sargento le espet\u00f3 a Samuel:<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a1Ves c\u00f3mo se saca lo del mes en un rato! Te voy a dar mil pesos. A m\u00ed se me queda lo doble, porque si se van a quejar al Ministerio P\u00fablico, tengo que mocharme con ellos.\u2028<br \/>Samuel, con el dinero en la mano, se olvid\u00f3 de sus principios de buen polic\u00eda. As\u00ed pasaron los d\u00edas, y diario le ca\u00eda una buena lana. Sus hijos estaban bien comidos, su vieja tir\u00f3 el morral y usaba bolsa, y se cambiaron para una colonia dejando el barrio pobre. Sus compa\u00f1eros le ense\u00f1aron varios trucos para robar. Le sal\u00edan a la perfecci\u00f3n. Un d\u00eda iba subiendo un se\u00f1or trajeado por La Surtidora. Samuel se fue atr\u00e1s de \u00e9l, sac\u00f3 una botella de agua y la iba regando, y m\u00e1s adelante lo detuvo.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Me va a tener que acompa\u00f1ar.\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0\u00bfPor qu\u00e9 motivo?\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Usted se viene orinando en la v\u00eda p\u00fablica.\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a1Yo!\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a1S\u00ed, vea! \u00c9ntrele con una lana o me lo llevo.\u2028<br \/>Y as\u00ed, chingando a la gente, Samuel vivi\u00f3 bien, como rico. Se dio cuenta que ser honrado \u00fanicamente lo estaba llevando a la pobreza extrema.<br \/>gatoseco98ayahoo.com.mx<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL POLIC\u00cdAHasta el fondo de la vecindad que estaba a punto de derrumbarse, en el callej\u00f3n de Manuel Doblado, en el barrio de La Palma, viv\u00eda Samuel Ortega Morales, un polic\u00eda alto, flaco, descolorido, con ojos de tecolote por las desveladas.<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[43],"tags":[],"class_list":["post-79395","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-un-infierno-bonito"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79395","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=79395"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79395\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=79395"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=79395"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=79395"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}