{"id":79089,"date":"2019-02-18T14:54:29","date_gmt":"2019-02-18T14:54:29","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/02\/18\/el-hambre-y-la-indigestion-2\/"},"modified":"2019-02-18T14:54:29","modified_gmt":"2019-02-18T14:54:29","slug":"el-hambre-y-la-indigestion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/el-hambre-y-la-indigestion-2\/","title":{"rendered":"El hambre y la indigesti\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>FAMILIA POL\u00cdTICA<\/p>\n<p>Dicen, quienes de esto saben, que los afectos se nutren de la ausencia cuando son perdurables; si son ef\u00edmeros, se van o se convierten en plat\u00f3nicos \u201camores de lejos\u201d. Por eso recomiendan evitar la cotidianidad que, irremediablemente, conduce a la indiferencia, a la costumbre. La proximidad destruye la capacidad de asombro, nubla la posibilidad de descubrir los altos valores que, aparentemente, se pierden en el insondable laberinto de la rutina.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u201cEl amor nunca muere de hambre, s\u00ed de indigesti\u00f3n\u201d.<br \/>\u00a0Nin\u00f3n de l&#8217;Enclos.<\/p>\n<p>Nin\u00f3n de l&#8217;Enclos fue una escritora francesa, cortesana y mecenas de las artes. A su muerte (1705), el Duque de Saint-Sim\u00f3n resumi\u00f3 su carrera como: \u201cClaro ejemplo del triunfo del vicio, cuando se dirige con inteligencia y se redime con un poco de virtud\u201d. La frase del ep\u00edgrafe puede parecer c\u00ednica, sacr\u00edlega, irrespetuosa, hereje\u2026 m\u00e1s en \u00e9ste, que el pueblo bueno y sabio considera el mes del amor y la amistad; sin embargo, es pragm\u00e1ticamente cierta. Lo corrobora otro popular fil\u00f3sofo de los arrebatos id\u00edlicos, el Maestro Jos\u00e9 Jos\u00e9: \u201cPorque nada es para siempre y hasta la belleza cansa\u201d.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Cuando la perspectiva se traslada, de la relaci\u00f3n de pareja al compromiso afectivo que suele darse entre el pueblo y quien lo gobierna, son aplicables las mismas reglas y v\u00e1lidas id\u00e9nticas recomendaciones. As\u00ed, Robert Greene, aconseja al hombre de poder: \u201cDemasiada oferta reduce el precio: cuanto m\u00e1s lo vean y oigan, tanto menos necesario lo considerar\u00e1n los dem\u00e1s. Si ya ha afirmado su posici\u00f3n dentro de un grupo determinado, un alejamiento temporal har\u00e1 que hablen m\u00e1s de usted, e incluso que lo admiren. Deber\u00e1 aprender cu\u00e1ndo alejarse. Recuerde que la escasez de un recurso, incrementa su valor\u201d.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Si la flama es peque\u00f1a (un cerillo, una vela\u2026) basta una tenue brisa o la m\u00ednima fuerza del aliento para apagarla; en cambio, las grandes llamaradas aprovechan la energ\u00eda del viento para crecer y perdurar, pues al extinguirse, la braza la hace trascender y conservar su potencialidad para renacer en cualquier instante.<br \/>Dicen, quienes de esto saben, que los afectos se nutren de la ausencia cuando son perdurables; si son ef\u00edmeros, se van o se convierten en plat\u00f3nicos \u201camores de lejos\u201d. Por eso recomiendan evitar la cotidianidad que, irremediablemente, conduce a la indiferencia, a la costumbre. La proximidad destruye la capacidad de asombro, nubla la posibilidad de descubrir los altos valores que, aparentemente, se pierden en el insondable laberinto de la rutina. Estoy seguro que los encargados de custodiar diariamente las obras maestras del arte (La Gioconda, El David, La \u00faltima Cena\u2026) despu\u00e9s de cierto tiempo, solamente las miran como objetos bajo su responsabilidad, dif\u00edcilmente pueden permanecer todo el d\u00eda y todos los d\u00edas extasiados ante sus cualidades de belleza universal. <br \/>Las divinidades, de cualquier credo, son invisibles por naturaleza y no por ello, menos adoradas. Lo raro ser\u00eda mirarlas, sentirlas y venerar su presencia, tan mundana como la de cualquier persona; tal vez hasta sus milagros dejar\u00edan de sorprendernos. A los seres m\u00edticos, los simples mortales debemos observarlos en una distante y m\u00e1gica pasarela. El poder, en estos casos, es una sensaci\u00f3n, no una revelaci\u00f3n ni una aprehensi\u00f3n intelectual. Algunos cat\u00f3licos delirantes, por ejemplo, se desmayan ante la proximidad del Papa, y eso que no es Dios, sino simplemente su \u201crepresentante\u201d aqu\u00ed en la tierra.<br \/>Los pol\u00edticos, los artistas, los dioses, los muertos\u2026 viven de recuerdos, aplausos y oraciones; para ellos \u201cla verdadera muerte es el olvido\u201d. El abandono puede darse en vida\u2026 cuando el poderoso cede a su natural narcisismo y se convence de que el amor de las masas se nutre con su presencia. Por generosidad, puede prodigarse demasiado y provocar una indigesta excreci\u00f3n colectiva. Dec\u00eda Taylor Caldwell que: \u201cCuando un rey\u00a0r\u00ede con su pueblo, \u00e9ste termina ri\u00e9ndose de \u00e9l\u201d.<br \/>Los l\u00edderes no deben alimentar la confianza de sus fans, con excesivas apariciones f\u00edsicas y discursivas. La ciencia pol\u00edtica y sus aplicaciones dise\u00f1an las etapas y las estrategias para llegar a un ejercicio racional del poder. Durante las campa\u00f1as vale sacar la cara de manera exhaustiva, directa e indirectamente en los medios. Im\u00e1genes visuales, auditivas y virtuales deben llenar todos los espacios posibles para que el candidato penetre en las conciencias y sea aceptado (o rechazado). Cuando alcanza el \u00e9xito y se transforma en gobernante, la prudencia aconseja no continuar con la misma din\u00e1mica. Crecen los riesgos de cometer alguna equivocaci\u00f3n que se traduzca en p\u00e9rdida definitiva de una confianza que se acumul\u00f3 durante tanto tiempo. El hombre de poder no tiene por qu\u00e9 \u201coficiar\u201d diariamente extra\u00f1os rituales: pronto se convertir\u00e1n en intrascendencia y fastidio.<br \/>Bajo esas consideraciones escrib\u00ed el siguiente: <\/p>\n<p>SONETO<\/p>\n<p>Las peque\u00f1as pasiones se apagan con la ausencia,<br \/>Como el aire que extingue la flama de una vela.<br \/>Pero el inmenso fuego, con viento se consuela:<br \/>Crece, vive, perdura en brazas, su presencia.<\/p>\n<p>Si quieres que te extra\u00f1en, evita la frecuencia.<br \/>Que te miren en una distante pasarela,<br \/>Como m\u00edtico ser, cuya m\u00e1gica estela<br \/>Poderosa, se siente sin revelar su esencia.<\/p>\n<p>Aprende a retirarte cuando el triunfo sea cierto,<br \/>Cuando hayas ascendido de la fama a la cumbre.<br \/>Cuando hayas transformado en vergel tu desierto.<\/p>\n<p>Espor\u00e1dicamente revivir\u00e1s la lumbre.<br \/>No te har\u00e1s cotidiano, nunca ser\u00e1s costumbre.<br \/>Te adorar\u00e1n, en vida, como se adora a un muerto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FAMILIA POL\u00cdTICA Dicen, quienes de esto saben, que los afectos se nutren de la ausencia cuando son perdurables; si son ef\u00edmeros, se van o se convierten en plat\u00f3nicos \u201camores de lejos\u201d. Por eso recomiendan evitar la cotidianidad que, irremediablemente, conduce a la indiferencia, a la costumbre. La proximidad destruye la capacidad de asombro, nubla la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[],"class_list":["post-79089","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-prisciliano-gutierrez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79089","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=79089"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79089\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=79089"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=79089"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=79089"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}