{"id":78893,"date":"2019-02-14T14:51:22","date_gmt":"2019-02-14T14:51:22","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/02\/14\/que-hacer-con-las-redes-sociales\/"},"modified":"2019-02-14T14:51:22","modified_gmt":"2019-02-14T14:51:22","slug":"que-hacer-con-las-redes-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/que-hacer-con-las-redes-sociales\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 hacer con las redes sociales?"},"content":{"rendered":"<p>OPINI\u00d3N\u2028<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Nadie que sea usuario de estas tecnolog\u00edas est\u00e1 a salvo del ojo avispado de quien quiera saber lo que hace, consume, piensa, expresa\u2026 \u2028<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Benditas para algunos, malditas para otros, las redes sociales se han convertido en parte cotidiana de la vida de miles de millones de personas alrededor del mundo. Parece incre\u00edble que en poco m\u00e1s de una d\u00e9cada, lo que conocemos como &#8220;Internet&#8221;, conecta ya a m\u00e1s del 65 por ciento de la poblaci\u00f3n total del mundo y que m\u00e1s de la mitad de los seres humanos son hoy usuarios de alguna red social. <\/p>\n<p>Dependiendo de la fuente a que uno recurra, esto nos da \u2014seg\u00fan Brandwatch (www.brandwatch.com)\u2014 las siguientes cifras: 4 mil 200 millones de usuarios de Internet; 3 mil 400 millones de usuarios de redes sociales; 60 mil millones de mensajes en Whatsapp o Messenger al d\u00eda y un promedio de navegaci\u00f3n diaria en redes de casi dos horas. <\/p>\n<p>El impacto ha ido mucho m\u00e1s all\u00e1 del entretenimiento o el ocio. Las redes y el Internet son hoy parte fundamental de cualquier campa\u00f1a de mercadotecnia, de cuidado de una marca o de construcci\u00f3n y mantenimiento de la reputaci\u00f3n corporativa. Son tambi\u00e9n un elemento muy importante de la actividad pol\u00edtica, ll\u00e1mese proselitismo, propaganda, campa\u00f1as de desprestigio, de desinformaci\u00f3n o de intimidaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Algunos pa\u00edses han encontrado herramientas que les permiten limitar o controlar de manera significativa el uso y el acceso de internet de sus ciudadanos, en una forma de censura moderna que nos parece inimaginable a quienes tenemos literalmente en la palma de la mano el mundo maravilloso\/fascinante\/adictivo\/terror\u00edfico de la gran red. Pero desde naciones peque\u00f1as como Myanmar hasta mucho m\u00e1s grandes como Ir\u00e1n, Arabia Saudita o China tienen r\u00edgidos controles para lo que su poblaci\u00f3n puede o no ver, escribir o decir en las plataformas sociales. <\/p>\n<p>Otros m\u00e1s tienen sofisticados aparatos de propaganda y contrapropaganda que usan no solo con fines pol\u00edticos, sino tambi\u00e9n de espionaje y sabotaje. Nadie que sea usuario de estas tecnolog\u00edas est\u00e1 a salvo del ojo avispado de quien quiera saber lo que hace, consume, piensa, expresa. Ni George Orwell imagin\u00f3 en su famosa 1984 que adem\u00e1s de cautivos ser\u00edamos c\u00f3mplices entusiastas de nuestros captores.<\/p>\n<p>Si bien se ha exagerado el impacto de las redes sociales en las campa\u00f1as pol\u00edticas, principalmente en naciones en v\u00edas de desarrollo, es innegable que fen\u00f3menos como el de Donald Trump en EU solo se pueden entender a partir de su magistral uso (y abuso) de las redes. <\/p>\n<p>En M\u00e9xico estamos a a\u00f1os luz de esos niveles, pero para muchas voces las redes se han convertido en una manera sencilla econ\u00f3mica de darle la vuelta a los medios tradicionales de comunicaci\u00f3n, y de evitar tambi\u00e9n, hay que decirlo, los filtros y controles de calidad y veracidad que suelen acompa\u00f1ar a los medios m\u00e1s prestigiosos y establecidos. Hoy no resulta f\u00e1cil saber qu\u00e9 es cierto y qu\u00e9 es falso en el tenebroso universo de las redes.<\/p>\n<p>Ante esto hay quienes han optado por replegarse o de plano por retirarse del escenario. Hace unos d\u00edas Arist\u00f3teles N\u00fa\u00f1ez anunci\u00f3 su retiro de Twitter y gener\u00f3 gran revuelo y seguramente tent\u00f3 a muchos de los que por ah\u00ed circulamos a diario a cuestionarnos si conviene o no seguir ah\u00ed.<\/p>\n<p>Yo soy de la opini\u00f3n de que no debemos, ni podemos, salirnos de un universo que es m\u00e1s plataforma tecnol\u00f3gica que revoluci\u00f3n medi\u00e1tica. Renunciar a Twitter o Facebook por las mentiras, los cobardes an\u00f3nimos o los ej\u00e9rcitos de bots que ah\u00ed circulan es como dejar de acudir al mercado por los carteristas o los marchantes abusivos, o como pretender que las redes sociales no son al final un reflejo de lo que hemos permitido que se convierta nuestra sociedad.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed podemos y debemos hacer es tener m\u00e1s precauciones elementales. Verificar las fuentes de informaci\u00f3n, cotejar, comparar, preguntarnos si algo hace o no sentido y dejar de creer que por el simple hecho de que algo aparece en nuestra pantalla debe ser cierto. El sentido com\u00fan es muchas veces el m\u00e1s eficaz filtro de los &#8220;Fake News&#8221;, y la sensatez de no engancharnos con personajes que ni siquiera dan la cara en las redes.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n tenemos una obligaci\u00f3n, personal\u00edsima, de no contribuir a la propagaci\u00f3n de medias verdades, de mentiras descaradas, de llamados al odio o la denigraci\u00f3n de los dem\u00e1s. Si no, aceptar\u00edamos que alguien se expresara as\u00ed en nuestra casa o nuestro trabajo no tenemos por qu\u00e9 tolerar que lo hagan en las redes. Y la soluci\u00f3n es harto sencilla: no hace falta correr a un invitado desagradable cuando podemos simplemente dejar de seguir a quien se expresa de manera odiosa. <\/p>\n<p>@gabrielguerrac<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>OPINI\u00d3N\u2028\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Nadie que sea usuario de estas tecnolog\u00edas est\u00e1 a salvo del ojo avispado de quien quiera saber lo que hace, consume, piensa, expresa\u2026 \u2028<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-78893","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78893","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78893"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78893\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78893"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78893"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78893"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}