{"id":76687,"date":"2019-01-02T16:01:00","date_gmt":"2019-01-02T16:01:00","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2019\/01\/02\/un-infierno-bonito-1163\/"},"modified":"2019-01-02T16:01:00","modified_gmt":"2019-01-02T16:01:00","slug":"un-infierno-bonito-1163","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/un-infierno-bonito-1163\/","title":{"rendered":"Un Infierno Bonito"},"content":{"rendered":"<p>\u201cEL PEPENADOR\u201d<\/p>\n<p>Don Ceferino L\u00f3pez viv\u00eda en una casita de madera, con techo de cart\u00f3n, en las faldas del cerro de San Crist\u00f3bal, le hab\u00eda improvisado una barda con piedras sobrepuestas, no contaba con luz el\u00e9ctrica ni agua potable, ni con otro servicio.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Don Ceferino no ten\u00eda familia, solo lo acompa\u00f1aba un perro blanco llamado \u201cSato\u201d que, cuando era un cachorrito don Ceferino se lo encontr\u00f3 en el basurero, se lo llev\u00f3 a su casa, lo aliment\u00f3 y el perro fue creciendo pensando que era su pap\u00e1.<\/p>\n<p>Cuando no llegaba don Ceferino, el perro no dejaba de ladrar, pero cuando llegaba temprano, el perro era muy feliz, corr\u00eda de un lado a otro, le ladraba y se revolcaba en la tierra.<br \/>Don Ceferino era bajito de estatura, usaba barbas y cabello largo y le faltaban varios dientes ya era viejo y caminaba con dificultad, de joven trabaj\u00f3 en la mina de San Juan Pachuca, ah\u00ed un carro de mina lo atropell\u00f3 en los t\u00faneles y le quebr\u00f3 una pierna, lo operaron pero no qued\u00f3 bien.<br \/>Cuando los capitanes de la mina vieron que rengueaba lo echaron para afuera sin pagarle un s\u00f3lo centavo de indemnizaci\u00f3n, y por ese defecto no encontr\u00f3 trabajo en ninguna parte. \u2028Don Ceferino para ganarse la vida se meti\u00f3 de pepenador, juntaba papel cart\u00f3n y lo vend\u00eda por kilo.<br \/>Todos los d\u00edas muy temprano bajaba a los dep\u00f3sitos de basura a buscar lo que le dar\u00eda el sustento diario; vest\u00eda una gorra de estambre que le cubr\u00eda las orejas y siempre andaba con un saco negro de su talla, que con el tiempo la tierra y la mugre que ten\u00eda, causaba que la prenda se viera de varios colores. Su pantal\u00f3n era del mismo color que el saco, y lo llevaba amarrado con un lazo para que no se le cayera. Calzaba zapatos viejos, grandes y con agujeros por donde quiera, es m\u00e1s, se le sal\u00edan los dedos.<\/p>\n<p>Al ver a don Ceferino cargando su costal, produc\u00eda miedo a los ni\u00f1os, porque sus padres les hab\u00edan dicho que ese era el viejo del costal y se los iba a llevar. <br \/>Don Cefe, como lo conoc\u00edan en el barrio, dej\u00f3 de tomar pulque porque no le hac\u00eda nada, ni siquiera lo atarantaba; se acostumbr\u00f3 a tomar aguardiente muy fuerte (o sea, a lo que le dicen la ca\u00f1a). Cuando andaba borracho, don Ceferino se iba de un lado a otro sin soltar su costal que le serv\u00eda de contra peso para no caer.<br \/>Los muchachos grandes que no le ten\u00edan miedo, le aventaban piedras y \u00e9l se las regresaba como pod\u00eda, ellos lo correteaban&#8230; una vez sin querer, le peg\u00f3 un piedrazo en la espinilla a una se\u00f1ora de mal car\u00e1cter, de esas viejas peleoneras, como ya la conoc\u00eda se hizo el disimulado, camin\u00f3 r\u00e1pido como si no hubiera pasado nada, pero fue alcanzado por la se\u00f1ora quien lo tom\u00f3 del cuello y lo levant\u00f3.<br \/>-\u00a1O\u00edgame, pinche viejo cabr\u00f3n! F\u00edjese como avienta las piedras, no las tire a lo pendejo, ya me abri\u00f3 la espinilla.<\/p>\n<p>Don Ceferino, parado de puntitas, trataba de zaf\u00e1rsele a la se\u00f1ora meneando todo el cuerpo para todos lados, sin soltar su costal. \u00a0Le dijo a la mujer:<br \/>-Su\u00e9lteme se\u00f1ora, no me obligue a darle un madrazo.<br \/>La se\u00f1ora enojada lo avent\u00f3 y don Ceferino cay\u00f3 al suelo.<br \/>-\u00a1Pinche viejo pendejo!<br \/>La se\u00f1ora, haciendo gestos de dolor, se echaba saliva en su espinilla, mientras que don Ceferino con muchos trabajos se levant\u00f3 y se le enfrent\u00f3.<br \/>-Le dije, pinche ruca, que no se metiera conmigo&#8230; dir\u00e1n que soy un cobarde, pero la voy a madrear.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Ramona (as\u00ed se llamaba la se\u00f1ora) le dio una cachetada y el viejo rod\u00f3 por el suelo sin soltar su costal. Don Ceferino se qued\u00f3 sentado sob\u00e1ndose el cachete, jal\u00f3 su costal y se lo puso de almohada, muy tranquilo se acomod\u00f3 y se qued\u00f3 dormido. Pas\u00f3 por ah\u00ed un vecino, Isidro y le dijo:<br \/>-\u00a1Orale, don Ceferino, p\u00e1rese y v\u00e1yase a su casa! Va a pasar la polic\u00eda y se lo \u00a0va a llevar al bote por estar durmiendo en v\u00eda p\u00fablica, all\u00e1 lo ba\u00f1an con agua fr\u00eda para que se le baje la peda.<br \/>Don Ceferino se sent\u00f3 mirando a todos y les pregunt\u00f3 a sus vecinos:<br \/>-\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 esa vieja que me descont\u00f3 a la mala?<br \/>Isidro, sonriente, lo levant\u00f3, le acomod\u00f3 el costal en el hombro y lo encamin\u00f3 al principio del callej\u00f3n, donde suavemente lo empujo para que llegara a su casa; \u201cnada m\u00e1s tenga cuidado, no se le vaya a acabar la pared y se de en toda la madre\u201d, le dijo.<\/p>\n<p>Dando un paso para adelante y otros dos para atr\u00e1s, se ca\u00eda y se volv\u00eda a levantar y a gatas, lleg\u00f3 a su casa. Ah\u00ed lo recibi\u00f3 su perro; Sato se par\u00f3 de manos par lamerle la cara.<br \/>-\u00a1Estate quieto, Sato! Aqu\u00ed traigo tu comida&#8230; \u00a1oh, con una chingada! Te est\u00e1s quieto o no te doy nada. <br \/>Metiendo medio cuerpo al costal, el viejo busc\u00f3 un envoltorio, con mucho cuidado lo abri\u00f3 ante los ladridos del perro, que brincaba para quit\u00e1rselo, de enmedio de los papeles sac\u00f3 un hueso y un mont\u00f3n de tortillas, las parti\u00f3 y las ech\u00f3 en una cacerola.<br \/>-Orale, amigo. Aqu\u00ed te traigo tu comida, pero el caldo te lo debo.<\/p>\n<p>Mientras Sato tragaba, don Ceferino destap\u00f3 su botella de ca\u00f1a y le dio unos tragos, de pronto le dio un ataque de tos, muy violenta la tos. Se estaba ahogando, las venas del cuello parec\u00edan que se le reventaban y su cara se puso entre roja y morada. El perro ladr\u00f3 y se le acerc\u00f3 al viejo sin dejar de mover el rabo, don Ceferino se repuso y como si entendiera el animal, le dijo ense\u00f1\u00e1ndole la botella:<br \/>-De esto no te doy, te vayas a empedar y luego andes echando pleito y te vayan a dar en la madre, mejor vamos a dormir porque ma\u00f1ana hay que chingarle duro para sacar para la papa.<\/p>\n<p>Don Ceferino se qued\u00f3 dormido en una silla, y el perro se acurruc\u00f3 en sus pies. Al d\u00eda siguiente con el costal a cuestas, don Ceferino bajaba por las calles empedradas a andar, durar\u00eda toda la ma\u00f1ana o parte de la tarde, perdi\u00e9ndose entre las calles, agach\u00e1ndose para levantar el cart\u00f3n o papel, con los ojos hundidos por el hambre y por el cansancio, el anciano arrastraba su maltratado cuerpo despu\u00e9s de vender su peri\u00f3dico o lo que iba levantando; en eso, se acerc\u00f3 a una fonda.<br \/>-Se\u00f1ora, \u00bfa c\u00f3mo da el caldo de pollo?<br \/>-A peso el plato.<br \/>-\u00bfLleva garbanzo y arroz?<br \/>-S\u00ed, se\u00f1or, es caldo de primera, con un ala le cuesta dos pesos, y con huacal dos cincuenta, y aparte le doy tortillas y un vaso de agua.<\/p>\n<p>El viejo hizo un gesto, se busc\u00f3 en todas las bolsas, sac\u00f3 unas monedas y las cont\u00f3 una por una.<br \/>-\u00a1Deme nada m\u00e1s el caldo de pollo!<br \/>Sentado junto al costal, don Ceferino saboreaba el caldo, su mano temblaba al llevar la cuchara a la boca; absorb\u00eda lentamente el l\u00edquido como no queriendo acab\u00e1rselo por estar tan sabroso, despu\u00e9s de pagarlo se dirigi\u00f3 a la cantina:<br \/>-Deme una copa y ll\u00e9neme esta botella de ca\u00f1a.<br \/>Don Ceferino se ech\u00f3 sal en la mano y se tom\u00f3 de un jal\u00f3n su trago, y luego se chup\u00f3 la sal, guard\u00f3 la botella en una de sus bolsas del saco, carg\u00f3 su costal y se fue. Ya hab\u00eda caminado \u00a0unos metros, cuando de pronto se detuvo y tron\u00f3 los dedos.<br \/>-\u00a1Ah, chinga! Si falta mi Sato; por un pelito lo dejo sin comer.<br \/>El pepenador se regres\u00f3 y se meti\u00f3 a una carnicer\u00eda.<br \/>-V\u00e9ndame ese hueso grande que est\u00e1 ah\u00ed.<br \/>-\u00bfCu\u00e1l?<br \/>-Ese, el que est\u00e1 junto a la pierna de puerco.<br \/>-Le vale cuatro pesos, \u00bfpara qu\u00e9 lo quiere?<br \/>-\u00bfC\u00f3mo qu\u00e9 para qu\u00e9? Para mi perrito?<br \/>-Se lo voy a dejar en lo que trae, pero no sea pendejo se\u00f1or, compre comida para usted que ya parece muerto, y eche a la calle al perro.<\/p>\n<p>Don Ceferino agarr\u00f3 el hueso y lo meti\u00f3 al costal, sonri\u00f3 meneando la cabeza, sac\u00f3 su botella de ca\u00f1a y despu\u00e9s de darle algunos tragos le dijo al carnicero:<br \/>-Mire amigo, se me hace que el pendejo es usted. El perro es el timbre de mi casa, es el vigilante, es mi guarura, es el soldado que me ayuda a combatir mi soledad, es el amigo que siempre est\u00e1 escuchando mis pendejadas y adem\u00e1s es muy discreto; es el compa\u00f1ero que siempre est\u00e1 conmigo en las buenas y en las malas. Con \u00e9l he pasado mis penas, adem\u00e1s, es muy discreto, es mi socio en alegr\u00eda y enfermedades y triunfos, amortigua mis iras, y soporta mis amarguras&#8230; me da la ternura del hijo y hermano que nunca tuve, es una esponja de mis l\u00e1grimas. Con todo lo que le dije, \u00bfquiere que eche a mi perrito a la calle? Eso es no tener madre.<\/p>\n<p>Don Ceferino sali\u00f3 de la carnicer\u00eda y sigui\u00f3 su camino, al pasar frente a la iglesia de la Asunci\u00f3n, se persign\u00f3 varias veces inclinando la cabeza, se despoj\u00f3 de su gorra de estambre y se sent\u00f3 en una de las bancas que est\u00e1n afuera. Las l\u00e1grimas estaban a punto de brotarle porque, record\u00f3 que hace muchos a\u00f1os, \u00e9l hab\u00eda salido por la puerta del templo del brazo de Mar\u00eda, la que fue su esposa, que ese d\u00eda llevaba un vestido blanco que daba juego a su piel morena y con \u00e9l, se ve\u00eda como mu\u00f1eca.<br \/>La cara del viejo se ilumin\u00f3 con una sonrisa, despu\u00e9s, entristecido, con sus manos se limpiaba sus gruesas l\u00e1grimas, producto de aquellos recuerdos.<\/p>\n<p>Para Ceferino era un d\u00eda muy especial, estaba muy contento, iba a nacer su primer hijo. Desde temprano lleg\u00f3 a su casa la comadrona del barrio, las horas pasaban y el ni\u00f1o nom\u00e1s no, se pod\u00edan escuchar los lamentos de Mar\u00eda, su esposa, a trav\u00e9s de la puerta del otro cuarto. De pronto, se abri\u00f3 la puerta y sali\u00f3 la se\u00f1ora que atend\u00eda a su mujer, estaba sudorosa y agotada, los gritos de Mar\u00eda se escuchaban cada vez m\u00e1s fuerte y angustiosos.<br \/>-\u00a1Tr\u00e1igame trapos limpios y agua caliente! El beb\u00e9 viene atravesado.<\/p>\n<p>A pesar de los esfuerzos de la comadrona, la complicaci\u00f3n del parto segu\u00eda:<br \/>-\u00a1Vaya a buscar a un m\u00e9dico!<br \/>Ceferino sali\u00f3 corriendo desesperado, iba por todas partes de la ciudad solicitando ayuda, pidiendo que alguien atendiera a su esposa pero, ning\u00fan m\u00e9dico quiso ir porque viv\u00edan hasta el cerro y, adem\u00e1s, no ten\u00eda dinero.<br \/>Regres\u00f3 a su casa y al abrir la puerta, vio a su mujer que lloraba amargamente porque su hijito hab\u00eda muerto. Se acerc\u00f3 a ella y el llanto ya no la dej\u00f3 hablar. La mujer estir\u00f3 los brazos con el cuerpecito del ni\u00f1o; su mujer le dijo con palabras constantes pero fatigadas:<br \/>-Cefe, mi amor, nuestro hijo muri\u00f3. <\/p>\n<p>Ceferino se dej\u00f3 caer de rodillas sin soltar a su hijo muerto y as\u00ed permaneci\u00f3 por mucho tiempo, despu\u00e9s, con el mayor cuidado, lo envolvi\u00f3 en una cobija y lo coloc\u00f3 junto al cad\u00e1ver de su esposa. El ruido de los coches y de las camionetas interrumpieron el recuerdo, las l\u00e1grimas del viejo rodaron por sus mejillas mugrosas, destap\u00f3 la botella y se la tom\u00f3 de un jal\u00f3n. Lleg\u00f3 a su casa y como de costumbre, le dio el cometido al perro, platic\u00f3 con \u00e9l y despu\u00e9s se qued\u00f3 dormido. <\/p>\n<p>Esa noche, Sato estuvo muy inquieto, no dejaba de aullar en aquella puerta de la humilde vivienda, presintiendo la muerte del amo. As\u00ed termin\u00f3 don Ceferino, a los dos d\u00edas de muerto, las autoridades se lo llevaron y lo echaron a la fosa com\u00fan. Sato, su fiel perro, no lo dej\u00f3 ni un solo minuto y permaneci\u00f3 por muchos d\u00edas afuera del pante\u00f3n, hasta que tambi\u00e9n muri\u00f3. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEL PEPENADOR\u201d Don Ceferino L\u00f3pez viv\u00eda en una casita de madera, con techo de cart\u00f3n, en las faldas del cerro de San Crist\u00f3bal, le hab\u00eda improvisado una barda con piedras sobrepuestas, no contaba con luz el\u00e9ctrica ni agua potable, ni con otro servicio.<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[43],"tags":[],"class_list":["post-76687","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-un-infierno-bonito"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76687","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76687"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76687\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76687"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76687"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76687"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}