{"id":7495,"date":"2015-07-03T05:00:00","date_gmt":"2015-07-03T05:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2015\/07\/03\/borrador-de-mis-memorias-i\/"},"modified":"2015-07-03T05:00:00","modified_gmt":"2015-07-03T05:00:00","slug":"borrador-de-mis-memorias-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/borrador-de-mis-memorias-i\/","title":{"rendered":"Borrador de mis memorias (I)"},"content":{"rendered":"<p>\u00daltima colaboraci\u00f3n de Jacobo Zabludovsky en EL UNIVERSAL\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>M\u00c9XICO, D.F.- Te presentamos la \u00faltima colaboraci\u00f3n de Jacobo Zabludovsky dentro de su columna &#8220;Bucareli&#8221; en EL UNIVERSAL publicada el lunes 9 de marzo de 2015.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Desde hace unos d\u00edas, la revelaci\u00f3n casi s\u00fabita de que llevo 72 a\u00f1os dedicado a descifrar mi oficio, me hizo buscar en los archivos de la memoria recuerdos de 1943, cuando empec\u00e9 a trabajar. <br \/>Carezco de la magia que convirti\u00f3 a un soldado espa\u00f1ol llamado Bernal D\u00edaz del Castillo en el narrador m\u00e1s preciso de la Conquista. A los 19 a\u00f1os lleg\u00f3 de Europa a lo que hoy es Guatemala, sembr\u00f3 algunas semillas de naranja, se reuni\u00f3 con la tropa de Hern\u00e1n Cort\u00e9s y empez\u00f3 a guardar para siempre los datos de la verdadera historia que escribi\u00f3 despu\u00e9s de los 90. <br \/>No tengo esa facultad ni la pluma f\u00e1cil y seductora de Bernal D\u00edaz. Por eso, regresar a lo hecho durante m\u00e1s de 70 a\u00f1os, me ha exigido un esfuerzo especial. Rescato como de un archivo desordenado y destartalado ciertas im\u00e1genes y algunos sentimientos decisivos en mi vida. <br \/>Yo era un estudiante del segundo a\u00f1o de bachillerato en Ciencias Sociales de la Escuela Nacional Preparatoria en San Ildefonso. Los fines de semana ayudaba a un vecino, corrector de pruebas del peri\u00f3dico El Nacional. <br \/>Ah\u00ed, frente a la Alameda, detr\u00e1s del hotel Regis, ol\u00ed por primera vez el aroma de la tinta, o\u00ed el ruido de las rotativas y acarici\u00e9 con mis dedos el plomo de los linotipos. Todo esto me predetermin\u00f3 el ser periodista. <br \/>De vez en cuando ayudaba a mis padres en la venta de retazos por kilo en el barrio y mercado de La Merced. Aprend\u00ed que los kilos tienen mil gramos y ah\u00ed termin\u00f3 mi experiencia mercantil. <br \/>Lo que yo quer\u00eda era ser locutor de radio. En ese 1944 inici\u00e9 mis tr\u00e1mites para obtener mi licencia de locutor cuya fecha es el primer d\u00eda h\u00e1bil, 3 de enero, de 1945. <br \/>Antes me col\u00e9 en algunas estaciones de radio, donde me admitieran a mis 16 a\u00f1os, sin permiso y sin experiencia. <br \/>La memoria traiciona: uno quisiera recordarlo todo y no es posible. En aquel a\u00f1o 44 estaba en XEQK, la estaci\u00f3n de la Hora Exacta en la calle de Uruguay; trabajaba una hora y descansaba otra a un peso veinticinco centavos la hora. <br \/>Trabaj\u00e9 en la XEMC, \u201cla estaci\u00f3n m\u00e1s espa\u00f1ola del mundo\u201d, cerca de Xochimilco, cuyo due\u00f1o cobraba anuncios en intercambio, y a veces nos pagaba con jaletinas. <br \/>La memoria enga\u00f1a. No hab\u00eda entonces presagio ni premonici\u00f3n. Exist\u00eda m\u00e1s bien el deseo de abrirse paso. De encontrar un camino. <br \/>Como quien se mueve en un paraje de senderos confusos y veredas dif\u00edciles. Era paciencia en las antesalas, terquedad al pulsar timbres mudos y decisi\u00f3n de abrir puertas cerradas. <br \/>Era 1943. Fue el a\u00f1o en que empezaron a filtrarse las noticias siniestras de lo que luego \u00edbamos a conocer como el Holocausto. El nazismo perfilaba su sombra ominosa sobre el futuro de la humanidad persiguiendo la desaparici\u00f3n del pueblo jud\u00edo. <br \/>Entonces zarp\u00f3 el barco del periodismo que habr\u00eda de tocar cientos de puertos y recoger miles de pasajeros; de los que han hecho historia, de los que son s\u00f3lo an\u00e9cdota y de los que ya no queda huella. La memoria es falible. Uno no puede recordar todas las escalas de ese navegar. Este oficio me sent\u00f3 junto a Ben Guri\u00f3n para compartir la comida en el kibutz de Zde Voker. Me llev\u00f3 a viajar con todos los presidentes de M\u00e9xico, desde Adolfo Ruiz Cortines, en 1956, a Panam\u00e1, hasta Vicente Fox. Me hizo entrar con Fidel Castro a La Habana, en 1959. Me dio el privilegio de ver caer el Muro de Berl\u00edn y ser testigo de la muerte del mundo socialista. Viv\u00ed los estallidos at\u00f3micos del siglo XX, el renacer de Israel, goc\u00e9 caminar con Rubinstein en Par\u00eds o que me cantara Lola Beltr\u00e1n frente a un Leonid Brezhnev estupefacto en el Kremlin. Hablar de arte con Salvador Dal\u00ed en Cadaqu\u00e9s. <br \/>He podido estar en la ca\u00edda del Palacio de la Moneda, en Santiago de Chile, en la muerte de Franco, el funeral de Churchill, el sepelio de De Gaulle, las balas asesinas de los dos Kennedy. El cambio del mapamundi entero. Narr\u00e9 el dolor de M\u00e9xico en el terremoto de 1985, as\u00ed como el inicio de la era espacial y el regocijo de la llegada del hombre a la Luna. <br \/>Pude vivir la experiencia de dejar atr\u00e1s un siglo y entrar a un nuevo milenio. <br \/>He tenido el raro privilegio de ser testigo, participante y cronista de lo que sucede en mi tiempo, finalmente lo que pasa dentro de m\u00ed. <br \/>El juego eterno de la raz\u00f3n y el coraz\u00f3n ante lo que nos sucede. <br \/>En mi trabajo esto es m\u00e1s intenso: mi raz\u00f3n me lleva a ser fiel al hecho, y as\u00ed lo asumo. Mi coraz\u00f3n me lleva a dolerme con los m\u00edos. <br \/>Estas memorias est\u00e1n dedicadas a Sarita. <br \/>Quiero recordar a mi padre, a mi madre, a mi hermana y a mi hermano. <br \/>La memoria es breve para todo y para todos los que merecen recuerdo. Respiro los aires de la amistad, los de la familia, los de la complicidad, del cari\u00f1o. En un camino largo se guardan versos olvidados y voces que quieren ser escuchadas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00daltima colaboraci\u00f3n de Jacobo Zabludovsky en EL UNIVERSAL\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 M\u00c9XICO, D.F.- Te presentamos la \u00faltima colaboraci\u00f3n de Jacobo Zabludovsky dentro de su columna &#8220;Bucareli&#8221; en EL UNIVERSAL publicada el lunes 9 de marzo de 2015.<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-7495","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7495","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7495"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7495\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7495"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7495"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7495"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}