{"id":70951,"date":"2018-09-24T04:52:25","date_gmt":"2018-09-24T04:52:25","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2018\/09\/24\/de-heroes-y-villanos-2\/"},"modified":"2018-09-24T04:52:25","modified_gmt":"2018-09-24T04:52:25","slug":"de-heroes-y-villanos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/de-heroes-y-villanos-2\/","title":{"rendered":"DE H\u00c9ROES Y VILLANOS"},"content":{"rendered":"<p>\u201cEl bien y el mal son dos <br \/>extremos de una misma realidad\u201d<br \/>Principio axiol\u00f3gico.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>En torno de una mesa de caf\u00e9, Don Dar\u00edo P\u00e9rez Gonz\u00e1lez interrog\u00f3 al historiador Juan Manuel Menes Llaguno, en pleno mes de la patria: \u00bfLa imagen del Cura Hidalgo ante la historia, es buena o es mala? El interpelado, h\u00e1bil polemista y conocedor de la materia, hizo una descripci\u00f3n de un Hidalgo bastante alejado del estereotipo que desde ni\u00f1os recibimos en la escuela; m\u00e1s o menos, dijo lo siguiente: \u201cNo era un anciano, sino un hombre en plenitud; culto y actualizado en las corrientes liberales de moda en Europa; adorador del teatro franc\u00e9s, gustaba de llevar a escena obras como \u201cTartufo\u201d, de Moliere, radiograf\u00eda de un religioso que la literatura universal, consagr\u00f3 como arquetipo del hip\u00f3crita entre los hip\u00f3critas. Era de estatura media, hombros ca\u00eddos, un tanto encorvado, pelo entrecano, de penetrantes y severos ojos azules, capaces de someter al m\u00e1s rebelde con solo mirarlo\u201d. En conclusi\u00f3n: un sujeto admirable, desde su punto de vista.<\/p>\n<p>Ante la respuesta del cronista, los asistentes a ese aquelarre comenzamos a cuestionar el derramamiento de sangre, los incendios, violaciones, saqueos y todo tipo de abusos y crueldades de una turba enfurecida, despu\u00e9s de tres siglos de sometimiento en un sistema de castas. La Alh\u00f3ndiga de Granaditas fue joya de la corona.<\/p>\n<p>Tratemos de ubicarnos en esta primera gran transformaci\u00f3n de nuestra patria, hoy que estamos por iniciar la cuarta. Es bueno recordar que los vencedores escriben la historia, y que la visi\u00f3n de los vencidos es tarea de historiadores, como Miguel de Le\u00f3n Portilla.<\/p>\n<p>Lejos de la imagen del anciano b\u00edblico y patriarcal que pintan los libros de texto y los poetas rom\u00e1nticos, \u201cEl Zorro\u201d, como le llamaban, era hombre de su tiempo: racional, l\u00f3gico, calculador, con esp\u00edritu pragm\u00e1tico\u2026 percib\u00eda la urgencia del cambio en su realidad socio econ\u00f3mica, aunque no ten\u00eda claro hacia d\u00f3nde; menos un plan ni un programa. Sin destino, el camino es incierto.<\/p>\n<p>Cuando La Corregidora, Do\u00f1a Josefa Ort\u00edz de Dom\u00ednguez, envi\u00f3 a Allende el mensaje \u201cnos han descubierto\u201d, dicen los creadores de mitos urbanos que, en realidad, esa distinguida y prol\u00edfica dama, se refer\u00eda a sus relaciones ad\u00falteras y no al movimiento independentista. \u201cHaiga sido como haiga sido\u201d, el sacerdote en jefe tuvo que adelantar un movimiento que estaba programado para otra fecha. La capacidad de improvisaci\u00f3n llev\u00f3 a los insurgentes hasta la Parroquia de Dolores. Hidalgo se sab\u00eda l\u00edder moral, con la fuerza de la Santa Madre Iglesia Cat\u00f3lica, Apost\u00f3lica y Romana. Fue la raz\u00f3n y no la fe, leit motiv de esa decisi\u00f3n, as\u00ed como la adopci\u00f3n en Atotonilco, de la Virgen de Guadalupe, bandera y patrona de la lucha libertaria.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Menes, Hidalgo jam\u00e1s toc\u00f3 la campana (\u00bfHecha en Tlahuelompa?), ya que su arenga fue en una casa, no en una iglesia: \u201cquienes crean en m\u00ed y en la libertad, que me sigan\u201d dijo, sin que en realidad hubiera un \u201cgrito\u201d como ahora se conmemora. As\u00ed, sin presiones, de Dolores Hidalgo parti\u00f3 un \u201cej\u00e9rcito\u201d menor a cien desarrapados, que se triplic\u00f3 en Atotonilco y se multiplic\u00f3 al llegar a Guanajuato. El desorden, la indisciplina, la violencia, la sed de sangre, el fuego\u2026 dejaron claro que, alguien sin formaci\u00f3n militar puede prender la lumbre, pero dif\u00edcilmente contenerla y menos a\u00fan, apagarla. Estos sucesos ahondaron las diferencias entre Don Miguel y sus subordinados militares.<\/p>\n<p>En Morelia y en Toluca, el avance a la ciudad de M\u00e9xico de las an\u00e1rquicas tropas insurgentes, no tuvo problemas. Despu\u00e9s de la batalla de El Monte de las Cruces, Hidalgo y sus huestes tuvieron a su disposici\u00f3n, pr\u00e1cticamente indefensa, la gran ciudad. Inexplicablemente, el sacerdote no se atrevi\u00f3 a tomarla. Gran parte de los estudiosos afirma que el motivo fue evitar un escenario m\u00e1s dantesco que el vivido en Guanajuato. As\u00ed, ante la angustia y el coraje de los militares Allende y Aldama, decidi\u00f3 regresar a los or\u00edgenes geogr\u00e1ficos del movimiento, s\u00f3lo para sufrir derrota tras derrota, hasta caer prisionero en Acatita de Baj\u00e1n, Coahuila, antes de llegar a la prisi\u00f3n de Chihuahua, en donde sufri\u00f3 las peores profanaciones a su dignidad de hombre y de sacerdote. C\u00e9lebre es la carta llena de maldiciones que el obispo Abad y Queipo escribi\u00f3 para el revolucionario en desgracia. Sin embargo, ante la amabilidad de su carcelero, Don Miguel escribi\u00f3 en las paredes de su celda, sus versos p\u00f3stumos:<\/p>\n<p>Ortega, tu crianza fina\u2028tu \u00edndole y estilo amable\u2028siempre te har\u00e1n apreciable\u2028aun con gente peregrina.\u2028Tiene protecci\u00f3n divina\u2028la piedad que has ejercido\u2028con un pobre desvalido\u2028que ma\u00f1ana va a morir\u2028y no puede retribuir\u2028ning\u00fan favor recibido.<\/p>\n<p>Melchor, tu buen coraz\u00f3n\u2028ha adunado con pericia\u2028lo que pide la justicia\u2028y exige la compasi\u00f3n.\u2028Das consuelo al desvalido,\u2028en cuanto te es permitido\u2028partes el postre con \u00e9l\u2028y agradecido, Miguel\u2028te da las gracias rendido.\u2028\u2028<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, los h\u00e9roes, los villanos y los simples mortales, no somos totalmente buenos o malos, solamente hombres (o mujeres).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl bien y el mal son dos extremos de una misma realidad\u201dPrincipio axiol\u00f3gico.<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[],"class_list":["post-70951","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-prisciliano-gutierrez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70951","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70951"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70951\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70951"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70951"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70951"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}