{"id":64167,"date":"2018-05-28T12:08:32","date_gmt":"2018-05-28T12:08:32","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2018\/05\/28\/100-anos-de-coliseo-cultural-el-teatro-de-la-ciudad-esperanza-iris\/"},"modified":"2018-05-28T12:08:32","modified_gmt":"2018-05-28T12:08:32","slug":"100-anos-de-coliseo-cultural-el-teatro-de-la-ciudad-esperanza-iris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/100-anos-de-coliseo-cultural-el-teatro-de-la-ciudad-esperanza-iris\/","title":{"rendered":"100 a\u00f1os de coliseo cultural: el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Un d\u00eda antes del estreno de su teatro, el 25 de mayo de 1918, la diva de la \u00f3pera estaba nerviosa y no pod\u00eda dormir, los ruidos, el timbre de los tel\u00e9fonos, todo la aturd\u00eda\u2028<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<br \/>Esperanza Iris ten\u00eda ojos traviesos. Para algunos su personalidad era festiva, c\u00e1lida y apasionada, para otros era terca y aguerrida; los cronistas cubanos de su tiempo la consideraban una reina. Un d\u00eda antes del estreno de su teatro, el 25 de mayo de 1918, la diva de la \u00f3pera estaba nerviosa y no pod\u00eda dormir, los ruidos, el timbre de los tel\u00e9fonos, todo la aturd\u00eda. Estaba preocupada y reflexionaba acerca de su deseo: &#8220;Dejar un monumento, aunque sea humilde, al arte nacional&#8221;.<br \/>Esa noche anterior a la inauguraci\u00f3n majestuosa del Gran Teatro Esperanza Iris, a la que acudi\u00f3 el presidente de la Rep\u00fablica, Venustiano Carranza, la cantante concedi\u00f3 10 minutos de entrevista a Mar\u00eda Luisa Ross, periodista de &#8220;EL Universal Ilustrado&#8221; y narr\u00f3 c\u00f3mo durante d\u00edas visit\u00f3 el lugar hasta conocerlo tanto como a s\u00ed misma.<br \/>En el libro &#8220;El Universal Ilustrado. Antolog\u00eda&#8221; (EL UNIVERSAL y FCE, 2017), coordinado por Antonio Saborit, se recupera aquella conversaci\u00f3n. &#8220;He visto c\u00f3mo se form\u00f3; todos sus detalles me son conocidos; todos sus rincones me son familiares. Entre las molduras, sobre los dorados, en el \u00e1mbito de aquel recinto que ya amo, flota algo m\u00edo: es como si mi esp\u00edritu se hubiera diluido en el aire para saturar de entusiasmo, de fe y esperanza, esta obra de trabajo y amor&#8221;.<br \/>Y el gran d\u00eda lleg\u00f3. EL UNIVERSAL cubri\u00f3 el evento y lo calific\u00f3 como &#8220;la nota social y de teatro m\u00e1s importante de mucho tiempo ac\u00e1&#8221;. La arquitectura era deslumbrante, para el reportero Xavier Sorondo ten\u00eda parecido con el Hip\u00f3dromo de Nueva York y la gente estaba emocionada. &#8220;Lo m\u00e1s distinguido de nuestra sociedad&#8221; estaba ah\u00ed: el cuerpo diplom\u00e1tico, el gabinete, las &#8220;familias de alcurnia&#8221;. &#8220;Hubo durante algunas horas una agitaci\u00f3n abigarrada de rasos y joyas, hombros desnudos, pecheras blancas y, sobre todo, el fuego de ojos negros netamente mexicanos que se humedec\u00eda de emoci\u00f3n ante la emoci\u00f3n de la artista mimada que lloraba de satisfacci\u00f3n al descorrer por primera vez la soberbia cortina bordada que cierra la escena&#8221;.<br \/>El libro &#8220;El Teatro de la Ciudad de M\u00e9xico Esperanza Iris&#8221;, de Antonio Zedillo, editado por la Secretar\u00eda de Cultura, recoge diversas cr\u00f3nicas period\u00edsticas de aquel d\u00eda, como la de &#8220;El Dem\u00f3crata&#8221;. &#8220;Visiblemente emocionada, Esperanza Iris bendijo a Dios por la consumaci\u00f3n de su noble deseo, pronunciando frases cari\u00f1osas para su p\u00fablico mexicano y manifestando su respetuoso agradecimiento al se\u00f1or presidente tanto por sus obsequios como el honor de su asistencia&#8230; casi con l\u00e1grimas que pre\u00f1aban sus ojos, la gentil artista termin\u00f3 en un cordial abrazo a su compa\u00f1era de luchas art\u00edsticas, Josefina Peral, y en la exaltaci\u00f3n amistosa a sus colaboradores&#8221;.<br \/>De acuerdo con el libro &#8220;Tiempos de \u00f3pera. Cr\u00f3nicas del Teatro de la Ciudad 1918-2011. Esperanza Iris&#8221;, de Jos\u00e9 Octavio Sosa, editado por la Secretar\u00eda de Cultura de la Ciudad de M\u00e9xico en 2012, la cantante fue una diva que siempre anhel\u00f3 tener su propio teatro. A principios del siglo XX adquiri\u00f3 dos, el Arbeu en la capital del pa\u00eds y el segundo, el Albisu, en La Habana, Cuba. Los perdi\u00f3 cuando se divorci\u00f3 en 1913 de Miguel Guti\u00e9rrez, pero tres a\u00f1os despu\u00e9s, ya casada con el bar\u00edtono Juan Palmer, descubri\u00f3 que se ofrec\u00eda el Teatro Xicot\u00e9ncatl, ubicado en Donceles, a un lado de la entonces C\u00e1mara de Diputados.<br \/>Era un edificio de madera que le cost\u00f3 s\u00f3lo 224 mil pesos. Esperanza lo tir\u00f3 y ah\u00ed construy\u00f3 su teatro, el proyecto que qued\u00f3 a cargo de Federico Mariscal e Ignacio Capetillo y Serv\u00edn. &#8220;La ciudad necesitaba con urgencia un teatro a la medida de su importancia y de su tama\u00f1o. Pero tambi\u00e9n eran tiempos de incertidumbre pol\u00edtica y crisis econ\u00f3mica, por lo que nadie estaba dispuesto a invertir la suma para levantar un recinto de esa envergadura. Nadie&#8230; m\u00e1s que Esperanza Iris&#8221;, escribe Luis de Pablo Hammeken en el pr\u00f3logo del libro.<br \/>La apertura del Gran Teatro Esperanza Iris signific\u00f3 para el especialista el fin de la guerra civil y el inicio de la paz y la prosperidad en el pa\u00eds. &#8220;A partir de entonces, y durante 15 a\u00f1os, el Iris fue, sin competencia, el teatro m\u00e1s importante de la Rep\u00fablica&#8221;, a\u00f1ade Hammeken.<br \/>El programa inici\u00f3 con la interpretaci\u00f3n del Himno Nacional y la presentaci\u00f3n de la \u00f3pera vienesa La duquesa de Bal-Tabar\u00edn. Sosa recupera la cr\u00f3nica de &#8220;El Pueblo&#8221; en la que se asegura que los cronistas teatrales organizaron un concierto en honor de Esperanza y participaron Manuel M. Ponche, Estanislao Mej\u00eda, Miguel Lerdo de Tejada y \u00c1ngel R. Esquivel.<br \/>M\u00e1s cosas pasaron aquel d\u00eda que le quitaba el sue\u00f1o a Esperanza. Sosa advierte que el Ayuntamiento quer\u00eda impedir la inauguraci\u00f3n si no se llevaba a cabo una prueba de carga para comprobar la resistencia del edificio. Para realizarla se pidieron prestadas las piedras de la Beneficencia P\u00fablica, cuyo edificio estaba en plena construcci\u00f3n frente al teatro y se llenaron con ellas las galer\u00edas.<br \/>En una entrevista telef\u00f3nica realizada en 1949 la cantante record\u00f3 ese momento de tensi\u00f3n: &#8220;Se recibi\u00f3 una orden del gobierno para que pusieran a prueba el tercero y cuarto pisos del teatro. Por la premura se tomaron las piedras que estaban preparadas para construir la Beneficencia P\u00fablica. Hab\u00eda que ver aquel hormiguero de hombres acarreando toneladas de piedras y m\u00e1s piedras. Estaba asustad\u00edsima y temblando le dije al arquitecto Mariscal: &#8216;Esto est\u00e1 de la pedrada&#8217;. Pero \u00e9l me respondi\u00f3 tranquilamente: &#8216;No se espante, a este teatro le pueden echar encima el Pedregal de San \u00c1ngel y se quedar\u00e1 tan fresco'&#8221;.<br \/>La inauguraci\u00f3n que le quit\u00f3 el sue\u00f1o a Esperanza se sell\u00f3 con una cesta de rosas que Carranza le obsequi\u00f3 y con una postal que se habr\u00eda de marcar el inicio de la vida de uno de los teatros m\u00e1s importantes del pa\u00eds: aglomeraciones sobre la calle de Donceles ansiosas de presenciar en carne propia cualquiera de los espect\u00e1culos que habr\u00edan de marcar un hito en la historia de la cultura en M\u00e9xico.<br \/>La primera bailarina del Mariinski, Anna Pavlova, fue una de las primeras grandes figuras que pisaron el escenario pero dado el inter\u00e9s art\u00edstico de Esperanza, la \u00f3pera fue la disciplina que marc\u00f3 los primeros a\u00f1os del Teatro; de Enrico Caruso a Pl\u00e1cido Domingo, de La Traviata de Verdi a Santa Anna de Vitier con libreto de Carlos Fuentes, el g\u00e9nero mayor ha tenido diversas \u00e9pocas doradas a lo largo de cien a\u00f1os. Actualmente la programaci\u00f3n del foro se ha diversificado de todas las maneras posibles, un d\u00eda puede estar el genio de la core\u00f3grafa canadiense Marie Chouinard y otro d\u00eda y la \u00f3pera tiene poca presencia.<br \/>Por m\u00e1s de una d\u00e9cada, el recinto de Donceles fue considerado el m\u00e1s importante del pa\u00eds. Enrico Caruso, Anna Pavlova, Mar\u00eda Conesa, Jos\u00e9 Mujica, Titta Ruffo, Josephine Baker y Leopold Godowsky, entre otros, le dieron renombre mundial.<br \/>Durante la d\u00e9cada de los 30, con la llegada de la radio y el cine a M\u00e9xico, Esperanza adapt\u00f3 su teatro a las nuevas exigencias de la audiencia y present\u00f3 burlesque y revistas musicales. Seg\u00fan el antrop\u00f3logo Antonio Zedillo a partir de 1953 Esperanza rent\u00f3 el teatro, pero ella vivi\u00f3 en el peque\u00f1o departamento que construy\u00f3 dentro del mismo recinto que bautiz\u00f3 como &#8220;mi novio ingrato&#8221; por el amor incondicional que le ten\u00eda a su coliseo.<br \/>El 8 de noviembre de 1962 falleci\u00f3 Esperanza Iris. La ciudad se visti\u00f3 de luto, sus habitantes le lloraron y asistieron al velorio realizado a manera de homenaje en el escenario del teatro. La diva hered\u00f3 la titularidad del recinto a varios de sus sobrinos.<br \/>A ra\u00edz de su muerte el recinto se deterior\u00f3 y fue abandonado, hasta que el entonces Departamento del Distrito Federal lo compr\u00f3 a una de sus sobrinas. Lo rescat\u00f3 y en 1976 fue reinaugurado con la presentaci\u00f3n de la Orquesta Sinf\u00f3nica Nacional. Es en esta fecha cuando se cambi\u00f3 su nombre a Teatro de la Ciudad.<br \/>En 1984 hubo un incendio que afect\u00f3 la parte superior y se tuvo que cerrar. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, en 1986, abri\u00f3 sus puertas y se rindi\u00f3 un homenaje a Pedro Vargas; sin embargo, diez a\u00f1os despu\u00e9s, luego de sufrir un da\u00f1o en la fachada nuevamente fue cerrado. El 9 de abril de 2002 se reinaugur\u00f3 con la puesta en escena Viva la Zarzuela, a cargo de Pl\u00e1cido Domingo.<br \/>Para dicho acto, el historiador Enrique Semo expres\u00f3 que &#8220;el teatro fue construido en el a\u00f1o de 1917, cuando la agitaci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n no se hab\u00eda apagado y es por eso un s\u00edmbolo de la vitalidad y el amor a la cultura de los habitantes de la ciudad.<br \/>En su 90 aniversario en 2008, con la gala de opereta Un Iris de Esperanza y como tributo a su fundadora, se le devolvi\u00f3 su nombre como hasta hoy lo identificamos: Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.<br \/>Por su escenario han desfilado los m\u00e1s diversos artistas de todas las expresiones art\u00edsticas y de las distintas latitudes: Marcel Marceau, Silvio Rodr\u00edguez, Miguel Bos\u00e9, Rub\u00e9n Blades, Joan Manuel Serrat, Mercedes Sosa, Nacha Guevara, Mario Benedetti, Daniele Finzi Pasca, Wajdi Mouawad, Beijing Dance Theater, entre muchos m\u00e1s.<br \/>Para conmemorar el mes de aniversario se ofrecer\u00e1n tres Galas Centenarias y el estreno mundial de Iris del compositor H\u00e9ctor Infanz\u00f3n.<br \/>El 25 de mayo se presentar\u00e1 la Orquesta Filarm\u00f3nica Juvenil &#8220;Armando Zayas&#8221; de la Ciudad de M\u00e9xico; el 26 de mayo, Tembembe Ensamble Continuo y el 27 de mayo Tambuco, con la mezzosoprano franco-h\u00fangara Katalin K\u00e1rolyi e Infanz\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Un d\u00eda antes del estreno de su teatro, el 25 de mayo de 1918, la diva de la \u00f3pera estaba nerviosa y no pod\u00eda dormir, los ruidos, el timbre de los tel\u00e9fonos, todo la aturd\u00eda\u2028<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-64167","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-arteria-cultural"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64167","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64167"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64167\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64167"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64167"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64167"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}