{"id":63337,"date":"2018-05-14T04:41:06","date_gmt":"2018-05-14T04:41:06","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2018\/05\/14\/una-tarea-que-nos-reclama-el-tiempo-actual\/"},"modified":"2018-05-14T04:41:06","modified_gmt":"2018-05-14T04:41:06","slug":"una-tarea-que-nos-reclama-el-tiempo-actual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/una-tarea-que-nos-reclama-el-tiempo-actual\/","title":{"rendered":"Una tarea que nos reclama el tiempo actual"},"content":{"rendered":"<p>TIEMPO ESENCIAL IX<br \/>Y as\u00ed sucede tambi\u00e9n en nuestra vida cotidiana, donde es el sentido pr\u00e1ctico y, en \u00faltimo t\u00e9rmino la utilidad y el ego\u00edsmo, los que conducen nuestra acci\u00f3n diaria; llev\u00e1ndonos a concluir que s\u00f3lo lo \u00fatil es bueno y dejando a un lado saber qu\u00e9 significa ser bueno y c\u00f3mo podemos encontrar en nuestras acciones y nuestras relaciones, la forma de comprendernos y entendernos mejor bajo el bien com\u00fan del que tanto se habla pero poco se sabe. \u00a0 <\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Escucho el golpeteo de un martillo sobre una barra met\u00e1lica; pasan los veh\u00edculos frente a mi casa dejando su huella gaseosa, cuyos aromas llegan a mi olfato; oigo el ir y venir y percibo la presencia de quienes se encuentran dentro de mi hogar. Salgo a la calle y las texturas, los olores y movimientos me envuelven; me dirijo a mis quehaceres igual que otras personas que se cruzan en mi camino y yo en el de ellas, indiferentes a mi presencia y ocupadas en llegar a donde se dirigen. <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Escucho conversaciones que se aproximan y alejan en unos cuantos segundos y hago con su presencia, sus palabras, expresiones y movimientos, ciertas inferencias inconscientes semejantes a las que le permiten a una hormiga orientarse con sus antenas en el intenso movimiento del hormiguero. Estas experiencias no son todo para m\u00ed ni para ellas, pero conforman la idea inmediata de mi mundo y el de quien en cierto modo comparte conmigo el mismo tiempo y circunstancias.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Pero como a cualquiera de ellos, esas experiencias inmediatas y constantes me hacen deducir frecuentemente que esa realidad que veo y comparto con ellos solo de manera circunstancial es la realidad entera, y que mi mundo (siempre cambiante) es el mundo. Y eso sucede porque nuestra mente suele sacar conclusiones apresuradas, antes de que la inteligencia entre a imponerle un orden a sus experiencias, oblig\u00e1ndola a reconsiderar lo que los sentidos o experiencias m\u00e1s inmediatas le dicen de la realidad, y aplic\u00e1ndole el orden racional que nos obliga a revisar nuestros datos de la experiencia inmediata y buscar las explicaciones sustentadas de los conceptos, \u00a0juicios, argumentos, investigaciones e interpretaciones. <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Dichas operaciones nos llevan por necesidad, a revisar nuestras apreciaciones surgidas de las observaciones, las experiencias y las inferencias que conforman los cuadros mentales a los que consideramos como nuestra realidad, nuestro mundo, y que pueden llevarnos a \u00a0creer que ellas son, nada m\u00e1s ni nada menos que \u201cel mundo real\u201d en su totalidad. <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Pero la experiencia inmediata no es la \u00fanica que puede hacernos pensar que lo que vemos, escuchamos o palpamos es en s\u00ed la realidad y que no hay nada m\u00e1s que pueda serlo; como sucede a quienes, como Santo Tom\u00e1s, creen que mientras no vea y no toque ni escuche lo que me dicen no tengo por qu\u00e9 aceptar que algo sea verdad (\u201chasta no ver, no creer). \u00a0<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Pero no s\u00f3lo los sentidos nos enga\u00f1an haci\u00e9ndonos pensar que si algo no se percibe no es verdaderamente real. Existen adem\u00e1s otras formas m\u00e1s sofisticadas de creer que la realidad es algo que est\u00e1 fuera de nosotros y no en aplicarnos a atender seriamente lo que sucede fuera y dentro de nuestra propia mente; lo que sucede por ejemplo, cuando creemos que lo que nos dicen nuestros amigos, padres, maestros, gobernantes o medios de comunicaci\u00f3n por el s\u00f3lo hecho de decirlo ellos es la pura verdad. En ese caso que estamos haciendo es considerar que la realidad es algo que dicen los que tienen autoridad para afirmarlo, porque son los que saben y entonces creemos que la verdad se encuentra avalada por un principio de autoridad. \u00a0<br \/>La experiencia personal y los avatares que nos tocan vivir terminan por revelarnos que tal creencia es infundada; que no hay ser humano que no se equivoque y m\u00e1s a\u00fan, que no act\u00fae frecuentemente con el \u00e1nimo de enga\u00f1arnos, de tratar de manipular nuestra apreciaci\u00f3n de la realidad con prop\u00f3sitos inconfesables. <br \/>Cuando caemos en la cuenta de tales falsedades, solemos dejar de creer todo lo que nos dicen; y si la desconfianza cunde en la sociedad, la mayor parte de la gente termina por desconfiar de todo lo que le dicen y de todos los que le dicen algo, sea verdad o mentira; es decir, nos volvemos esc\u00e9pticos. \u00a0<br \/>Sin embargo, el escepticismo tambi\u00e9n puede ser un obst\u00e1culo para que alcancemos un conocimiento cierto de la realidad; porque una cosa es no creer todo lo que vemos o nos dicen, y otra es creer s\u00f3lo aquello que una inteligencia entrenad puede afirmar que, en efecto, aquello que creemos es verdaderamente real. <br \/>Y entonces la cosa cambia. Porque no s\u00f3lo vamos a creer ingenuamente, sino tambi\u00e9n a dejar de creer ingenuamente. Ni todo lo que sabemos o podemos saber es verdad ni todo es mentira. La realidad de las cosas, de las palabras con las que afirmamos los datos o principios con los que se argumenta la verdad de algo pueden ser ciertos; pero para saber que lo son o no, deben pasar por la prueba de los principios que gu\u00edan a nuestra propia inteligencia y afirmar entonces su verdad. Y esa es, en resumen, la tarea intelectual de la filosof\u00eda, ayudarnos a distinguir entre la verdad y la mentira, lo real o lo irreal, lo bueno y lo malo; no s\u00f3lo como un conocimiento m\u00e1s, sino porque mediante ellos podemos reconocer si cualquier actividad humana es verdadera o falsa, real o irreal, buena o mala. <br \/>Pero si con lo dicho podemos deducir que todo conocimiento y experiencia humana requiere saber si lo que conoce, investiga o experimenta es real, verdadero o bueno y c\u00f3mo lo es; no por ello podemos afirmar que tales pretensiones est\u00e9n presentes en los conocimientos, capacidades, h\u00e1bitos o principios morales que recibimos por la educaci\u00f3n, la ciencia o la cultura de nuestro tiempo; porque intentar que se sepa, no es objeto de la atenci\u00f3n de ninguno de sus conocimientos t\u00e9cnicos o profesionales. <br \/>En ese tenor, podr\u00edamos decir que no resulta necesario para quien estudia leyes conocer lo que es \u00a0\u00a0la justicia; pues un abogado puede dominar con \u00e9xito los c\u00f3digos y procedimientos y las t\u00e9cnicas y habilidades forenses sin que reflexione sobre ese problema central del derecho; ni el m\u00e9dico requiere conocer qu\u00e9 es el hombre, a pesar de que por decenas los atiende diariamente en hospitales, cl\u00ednicas y consultorios. Igualmente el conocimiento de quien ense\u00f1a puede reducirse a trasmitir sus conocimientos, mediante las t\u00e9cnicas apropiadas sin saber qu\u00e9 es educar y por qu\u00e9 educa; y al investigado pudieran bastarle el dominio de las t\u00e9cnicas y procedimientos de su campo espec\u00edfico, sin ponerse a pensar si tiene claro lo que significa para el \u00e9l ser, el conocimiento o la realidad. <br \/>De esa manera, se instala una forma m\u00e1s de conocer donde la realidad se confunde con lo que hacemos o queremos hacer, y no con la actividad que nos oriente a buscar el sentido y significado de aquello que hacemos y sabemos ,de lo que sentimos y queremos. <br \/>Y as\u00ed sucede tambi\u00e9n en nuestra vida cotidiana, donde es el sentido pr\u00e1ctico y, en \u00faltimo t\u00e9rmino la utilidad y el ego\u00edsmo, los que conducen nuestra acci\u00f3n diaria; llev\u00e1ndonos a concluir que s\u00f3lo lo \u00fatil es bueno y dejando a un lado saber qu\u00e9 significa ser bueno y c\u00f3mo podemos encontrar en nuestras acciones y nuestras relaciones, la forma de comprendernos y entendernos mejor bajo el bien com\u00fan del que tanto se habla pero poco se sabe. \u00a0 <br \/>Y no es que personalmente juristas, m\u00e9dicos, investigadores, educadores y hombres y mujeres \u201ccomunes y corrientes\u201d no percibamos la necesidad de comprender lo que realmente le da sentido e inter\u00e9s a nuestras propias tareas y vocaciones; sino que por circunstancias hist\u00f3ricas que alg\u00fan d\u00eda comentaremos, la formaci\u00f3n del profesionista, el investigador, el educador o el ciudadano com\u00fan fueron concentr\u00e1ndose en sus \u201ctareas pr\u00e1cticas\u201d, sin pensar que \u00e9stas no lo son por s\u00ed mismas; sino porque la acci\u00f3n y la raz\u00f3n humana fueron determinando su configuraci\u00f3n actual y que ahora, en medio de una crisis mundial de las ideas y creencias sociales, econ\u00f3micas, pol\u00edticas, religiosas y culturales, no queda otra alternativa m\u00e1s que echar a andar nuestra inteligencia reflexiva \u00a0construir un camino mejor hacia el futuro. <br \/>La filosof\u00eda debe pues, hacerse presente entre nosotros. <br \/>\u00a0 <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TIEMPO ESENCIAL IXY as\u00ed sucede tambi\u00e9n en nuestra vida cotidiana, donde es el sentido pr\u00e1ctico y, en \u00faltimo t\u00e9rmino la utilidad y el ego\u00edsmo, los que conducen nuestra acci\u00f3n diaria; llev\u00e1ndonos a concluir que s\u00f3lo lo \u00fatil es bueno y dejando a un lado saber qu\u00e9 significa ser bueno y c\u00f3mo podemos encontrar en nuestras [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-63337","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63337","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63337"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63337\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63337"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63337"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63337"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}