{"id":62577,"date":"2018-04-30T12:40:32","date_gmt":"2018-04-30T12:40:32","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2018\/04\/30\/tres-jovenes-mexicanos\/"},"modified":"2018-04-30T12:40:32","modified_gmt":"2018-04-30T12:40:32","slug":"tres-jovenes-mexicanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/tres-jovenes-mexicanos\/","title":{"rendered":"Tres j\u00f3venes mexicanos"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Las palabras acumuladas en calles, en cafeter\u00edas, en medios de transporte, en llamadas telef\u00f3nicas, en la prensa, entre amigos y en la radio sobre el asesinato de los tres estudiantes secuestrados hace un mes, de nada sirven a familiares y compa\u00f1eros\u2028<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Ya no s\u00e9. No s\u00e9 si predomina el miedo, la inquina, la desesperanza, la impotencia, el dolor, el hartazgo, el desasosiego o la certeza de un pa\u00eds roto, cada vez m\u00e1s roto, donde el presente suma m\u00e1s destrozos que el pasado y donde el futuro carece de futuro. <br \/>Las palabras acumuladas en calles, en cafeter\u00edas, en medios de transporte, en llamadas telef\u00f3nicas, en la prensa, entre amigos y en la radio sobre el asesinato de los tres estudiantes secuestrados hace un mes, de nada sirven a familiares y compa\u00f1eros. De nada sirven: sus hijos, hermanos, primos y c\u00f3mplices est\u00e1n muertos. Muertos cuando apenas ayer vivos. Muertos cuando no deber\u00edan estarlo. Muertos en la flor de la vida. Muertos un poco un d\u00eda, otro tanto al d\u00eda siguiente, y as\u00ed, sin parar\u2026 <br \/>Vejados, maltratados, humillados, violados, golpeados, mal alimentados, aterrorizados. No sabemos ni cu\u00e1nto ni c\u00f3mo, ni imaginamos el miedo y el dolor al estar en manos de los asesinos. Imposible entender el significado de una hora cuando se ignora, pero seguramente se intuye, que la siguiente ser\u00e1 peor. Contemos. Entre su &#8220;desaparici\u00f3n&#8221;, 19 de marzo, y el d\u00eda de la muerte \u2014se ignora la fecha\u2014, transcurrieron, \u00bfuno, dos, tres, cuatro, diez, veinte, o m\u00e1s d\u00edas? Multipliquemos. Veinticuatro horas por veinte d\u00edas: cuatrocientas ochenta horas. Los j\u00f3venes pasaron cuatrocientas ochenta horas aterrorizados. Terror imposible de imaginar. Especulo, casi aseguro: despu\u00e9s de dos o tres d\u00edas habr\u00e1n deseado terminar, morir cuanto antes, finalizar con el miedo de seguir vivos y con el p\u00e1nico de morir. <br \/>Y los suyos. Padres, hermanos, compa\u00f1eros. Un d\u00eda, diez horas, veinte d\u00edas, cuatrocientas ochenta horas. Imposible vivir. Imposible matar las esperanzas. Los hijos, lo dicta la naturaleza, no fallecen antes que los padres. Los hijos, lo explica la raz\u00f3n, no son asesinados, violados y martirizados. Y no desaparecen. No me gusta la palabra desaparecido. Desaparecido es palabra mexicana. Para nuestra desgracia, ya encontr\u00f3 acomodo en los diccionarios. Pero no. Un ser querido, con quien se comparti\u00f3 la vida y la casa el mismo d\u00eda del secuestro o semanas antes, no desaparece. Ah\u00ed est\u00e1n el acta de nacimiento, la cama, la casa, las novias. Y el amor y los pleitos y la humanidad entera. Un ser humano no desaparece. Fallece por enfermedades, por la furia de la Naturaleza, por vejez, por accidentes. No desaparece. Imposible aceptarlo. Para los seres cercanos, el tiempo entre la primera noticia y la confirmaci\u00f3n de la muerte sum\u00f3 esperanza y p\u00e1nico. Terrible escenario. Todo duele.<br \/>Dos situaciones extremas ejemplifican la derrota de la vida y la presencia del Mal. Ser familiar de un hijo que se suicida o de uno que desaparece. En la primera, la historia empieza y contin\u00faa frente al cad\u00e1ver, nunca termina. En la segunda, la tragedia se vive sin respiro hasta que se confirma que el ser amado ha sido encontrado. Recuperar el cad\u00e1ver es crucial. Crucial para iniciar el duelo. Sin cuerpo, sin el ser querido frente a uno, la historia no acaba. De Jes\u00fas Daniel D\u00edaz, de Marco \u00c1valos y de Salom\u00f3n Aceves Gast\u00e9lum, nos dicen las autoridades: &#8220;\u2026fueron asesinados y disueltos en \u00e1cido sulf\u00farico&#8221;.<br \/>Cuerpos disueltos. Panteones sin cad\u00e1ver. Padres sin el cuerpo de los hijos, sin su alma, sin las palabras postreras. Frente a la muerte es indispensable cerrar. Cerrar para continuar. Imposible hacerlo cuando sumar no es posible: j\u00f3venes, estudiantes, hijos asesinados. Cuando la tragedia carece de explicaci\u00f3n no hay sumandos. La historia de los hijos es el esqueleto de padres y hermanos y abuelos, y es la morada de quienes compartieron con ellos calles, escuelas, vidas. <br \/>La crueldad carece de l\u00edmites. Nunca sabremos c\u00f3mo fueron los \u00faltimos d\u00edas; bueno ser\u00eda que el final de Jes\u00fas, Marco y Salom\u00f3n hubiese sido &#8220;r\u00e1pido&#8221;. Nunca lo sabremos. Tampoco podremos explicar el dolor de sus seres cercanos. Ser su pellejo, ser su dolor es imposible. Sentarse frente a uno e imaginar a un hijo vivo que se transforma en desaparecido tras veinte d\u00edas de esperanzas no es factible. <br \/>El dolor de lo que muere tiene palabras. El dolor de un hijo vivo disuelto en \u00e1cido carece de palabras. El lenguaje es insuficiente. Transitar de la existencia a la inexistencia cuando no se eligi\u00f3 ese camino destroza, destroza para siempre a quienes lloran la ausencia. No hay acomodo posible. Decir adi\u00f3s, sin tener frente a los ojos el cuerpo de los hijos, mata, sepulta en vida. Tres mexicanos m\u00e1s han sido asesinados. Lo sabe el gobierno. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Las palabras acumuladas en calles, en cafeter\u00edas, en medios de transporte, en llamadas telef\u00f3nicas, en la prensa, entre amigos y en la radio sobre el asesinato de los tres estudiantes secuestrados hace un mes, de nada sirven a familiares y compa\u00f1eros\u2028<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-62577","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62577"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62577\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}