{"id":59411,"date":"2018-03-22T14:54:45","date_gmt":"2018-03-22T14:54:45","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2018\/03\/22\/un-infierno-bonito-1017\/"},"modified":"2018-03-22T14:54:45","modified_gmt":"2018-03-22T14:54:45","slug":"un-infierno-bonito-1017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/un-infierno-bonito-1017\/","title":{"rendered":"Un Infierno Bonito"},"content":{"rendered":"<p>DOS SUJETOS ESTABAN CALIENTITOS<br \/>Se rajaron cuanta madre ten\u00edan. Se jalaron de las gre\u00f1as, se dieron aventones, que ca\u00edan de nalgas, parando las patas. Era una lucha de poder a poder. Se estaban dando hasta debajo de la lengua.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>La gente les gritaba que se estuvieran quietos, pero desde lejos, para que no les fuera a tocar alg\u00fan madrazo. Uno de ellos sac\u00f3 la pistola y sin tocarse el coraz\u00f3n, le jal\u00f3 el gatillo, ech\u00e1ndose a su rival al plato; el otro hizo lo mismo. Los dos quedaron tirados a media calle, como vaqueros del oeste, con los brazos en cruz, mirando al cielo.<br \/>Todo sucedi\u00f3 en la tarde del domingo, en la cancha de futbol del rancho San Antonio, del municipio de Tizayuca. Los cuerpos quedaron en un charco de sangre. Los gendarmes estaban asustados y con miedo de que llegaron otros por la retaguardia y tambi\u00e9n se los echaran al plato.<br \/>Se inform\u00f3 que los uniformados del municipio atendieron el reporte de la ri\u00f1a. \u00c1ngel, de 28 a\u00f1os, presentaba un agujero de bala en el pecho. El joven les dijo a los gendarmes que s\u00f3lo se trat\u00f3 de una ri\u00f1a, donde le toc\u00f3 perder a \u00e9l. Y se muri\u00f3. <br \/>Se dijo que unas personas se llevaron al otro en un coche particular, a un sanatorio cercano, y dijeron que se llamaba Yahir, de la misma edad, que tambi\u00e9n estaba a punto de irse al Valle de las Calacas, porque se le dobl\u00f3 el pico. Ten\u00eda un balazo en la barriga y otro en la mano.<br \/>Dicen por ah\u00ed, que estaban chupando al parejo en el lugar, de pronto se les boto la cuica y comenzaron a pelear. Lleg\u00f3 el Ministerio P\u00fablico, quien anot\u00f3 en la carpeta de investigaci\u00f3n y mand\u00f3 el cad\u00e1ver al Semefo. <\/p>\n<p>HAY MUCHOS DESMADRES EN LOS CENTROS DE VICIO<br \/>Cada fin de semana los borrachos salen como ara\u00f1as fumigadas de los centros nocturnos, de tanto chupar. Por cualquier cosa se agarran a madrazos, haciendo un esc\u00e1ndalo de todos los diablos. El meollo del asunto es que la polic\u00eda no se da sus vueltas en esos lugares.<br \/>El viernes pasado, en \u00a0bar \u201cEl \u00c1tico\u201d, que se encuentra en el bulevar Everardo M\u00e1rquez, a eso de las tres de la ma\u00f1ana, hubo un enfrentamiento entre ebrios que se dieron en la madre en el estacionamiento del mencionado antro.<br \/>Era una lucha de poder a poder, todos contra todos, y nadie los pod\u00eda detener. Se daban con todo lo que encontraban. Salieron los guardias de seguridad y los meseros, que tambi\u00e9n le entraron a la bola. Ca\u00eddos, pateados, desgre\u00f1ados, hasta que vieron la de a deveras. Uno sac\u00f3 la pistola y avent\u00f3 un balazo al aire. Todos corrieron, cada quien por su lado, para ponerse a salvo. <br \/>Una jovencita, que no se sabe con qui\u00e9n iba, que se llama Berenice M., sali\u00f3 sin un zapato, como tap\u00f3n de sidra, para que no la fueran a desmadrar. Al atravesar la carretera para pedir auxilio, una camioneta Eurovan, placas KV00803, blanca, del Estado de M\u00e9xico, se la llev\u00f3 de corbata, d\u00e1ndole un tremendo golpe que la avent\u00f3 varios metros, haciendo el salto mortal en el aire, cayendo de mollera.<br \/>El chofer Oscar Castro, de 35 a\u00f1os, se detuvo para auxiliarla. En esos momentos lleg\u00f3 la patrulla y lo agarraron. Se llevaron a la chica al Hospital General; la camioneta, al corral\u00f3n, al chofer al bote y de los borrachos que armaron la bronca, no supieron nada, ni tampoco saben de qu\u00e9 banda era la chamaca, que no pudo declarar del ranazo que le dieron.<br \/>Por su parte, el chofer que la atropell\u00f3, declar\u00f3 ante el MP, que la mujer se atraves\u00f3 en su camino, por m\u00e1s que fren\u00f3, se la llev\u00f3, que ella tuvo la culpa.<br \/>Pero, mientras son peras o son perones, se qued\u00f3 encerrado, hasta que las autoridades competentes determinen la presunta responsabilidad, pues la mujer se encuentra delicada. Los peritos hacen sus indagaciones, a ver qui\u00e9n tuvo la culpa, si Berenice, por pasarse sin precauci\u00f3n, o el chofer, que manejaba a gran velocidad.<br \/>Pero todos los fines de semana hay desmadres en los centros nocturnos disfrazados de bares. \u201cHay que darse una vuelta de vez en cuando\u201d.<\/p>\n<p>UN BORRACHO SE METI\u00d3 A LA EST\u00c9TICA<br \/>Al verse en los espejos, que estaba muy feo, los quebr\u00f3 a golpes. Mauricio Victoriano, de 26 a\u00f1os, vecino de la calle Jaime Nun\u00f3, del municipio de San Agust\u00edn Tlaxiaca, andaba hasta la madre. Hab\u00eda perdido la br\u00fajula, no sab\u00eda d\u00f3nde se encontraba. Aparte, unos v\u00e1ndalos le dieron de madrazos, dej\u00e1ndolo tirado, <br \/>Se par\u00f3, todo revolcado, y buscando alguno que se le presentara por el camino para descontarlo. Eran las 10 de la noche y las calles estaban solitarias. Al ver que estaba abierta una est\u00e9tica, en la calle Perote, de la colonia San Cayetano, pens\u00f3 que era una cantina para seguir chupando, y se meti\u00f3. <br \/>Jos\u00e9 Luis Alvarado, de 34 a\u00f1os, due\u00f1o del changarro, se estaba arreglando los bigotes. Al verlo entrar con una piedra en cada mano, se escondi\u00f3 debajo de un escritorio. Como hab\u00eda espejos por todos lados, el borracho, al verse reflejado, pens\u00f3 que estaba rodeado de varios que lo quer\u00edan madrear. Y con piedras y sillas, se les fue encima a los espejos, haci\u00e9ndolos mil pedazos. <br \/>Les mentaba la madre, creyendo que se le echaron a correr, o los hab\u00eda desaparecido. Se sali\u00f3 y sigui\u00f3 su camino. El due\u00f1o de la est\u00e9tica, por el miedo, se hab\u00eda zurrado en los pantalones. Sali\u00f3 a pedir ayuda a la polic\u00eda. Llegaron los uniformados, se entrevistaron con Jos\u00e9 Luis, que temblando, les dijo que se le meti\u00f3 el pelado y destroz\u00f3 su negocio, comentando que no andar\u00eda lejos, pues estaba hasta las chanclas, y apenas pod\u00eda caminar. <br \/>Los gendarmes se subieron en sus patrullas, anduvieron recorriendo varias calles, hasta que vieron a un hombre chaparro. Caminaba un paso adelante y otro atr\u00e1s; por momentos se descontrolaba, se iba de cuernos, se agachaba y mov\u00eda las manos, parec\u00eda que estaba agarrando pollos. <br \/>Le cayeron los cuicos, lo revisaron, a ver si no portaba armas. Le vieron un golpe en el p\u00f3mulo y el hocico roto, y exped\u00eda olor a pura marranilla, que atarant\u00f3 al comandante \u201cPistolas\u201d. Se lo llevaron pero, antes de ponerlo ante el MP, con el temor de que con su aliento lo embriagara, lo metieron directo a la galera.<br \/>Horas despu\u00e9s que se le baj\u00f3 la peda, les dijo c\u00f3mo se llamaba, d\u00f3nde viv\u00eda, les pregunt\u00f3 por qu\u00e9 lo hab\u00edan encerrado y por qu\u00e9 estaba en Pachuca, si \u00e9l comenz\u00f3 a tomar en su pueblo. No le resolvieron el misterio. Qued\u00f3 en el calabozo, hasta que pague los da\u00f1os que hizo a la est\u00e9tica y arregle su situaci\u00f3n, porque les ment\u00f3 la jefa los polic\u00edas.<\/p>\n<p>UN TR\u00c1ILER SE METI\u00d3 HASTA LA COCINA \u00a0<br \/>Florentino Melo y su esposa Josefina Paredes, ambos de 25 a\u00f1os, el mi\u00e9rcoles pasado, a las 6 de la ma\u00f1ana, desayunaban en su domicilio, de la colonia Ignacio Zaragoza, cerca de una cl\u00ednica del municipio de Metepec.<br \/>Cuando, de momento, se escuch\u00f3 un madrazo seco. La mujer recibi\u00f3 un golpe, resultando apachurrada contra la pared, que son\u00f3 como claxon. Al hombre le cayeron grandes piedras encima, que qued\u00f3 con medio cuerpo enterrado con el escombro. <br \/>Sucedi\u00f3 que un tr\u00e1iler Kenworth, placas 673- DC3, conducido por Marco Antonio, de 24 a\u00f1os, quien se durmi\u00f3 al volante, se fue de madre contra una casa, meti\u00e9ndose hasta la cocina. Los gritos de la se\u00f1ora se escucharon, desgarradores, que despertaron a los vecinos. Al ver la pesada unidad, entraron a ver qu\u00e9 le hab\u00eda pasado a la mujer, que gritaba como si estuviera pariendo cuates.<br \/>Lleg\u00f3 la polic\u00eda, acompa\u00f1ada de protecci\u00f3n civil y los socorrista de la Cruz Roja. Sacaron a Josefina, que se hab\u00eda desmayado por el susto, al ver a su viejo que estaba bajo los escombros, que parec\u00eda topo. Sacaron al chofer de la unidad, que se hab\u00eda abierto la cholla contra el parabrisa, y los trasladaron a la cl\u00ednica para su atenci\u00f3n, y fueron interrogados por separado.<br \/>La afectada dijo: \u201cest\u00e1bamos desayunando, escuch\u00e9 un fuerte ruido, y vi algo que me apachurr\u00f3 contra la pared, con todo y silla. Me dio tanto miedo, quedar como rat\u00f3n\u201d.<br \/>Jos\u00e9 Luis declar\u00f3: \u201cde momento, cuando me empinaba mi jarro de caf\u00e9, sent\u00ed que la casa tembl\u00f3; me cayeron piedras encima, todo se derrumb\u00f3 dentro de m\u00ed. Vi a mi vieja prensada\u201d.<br \/>El chofer, que estaba desmadrado, confes\u00f3 la triste realidad: \u201cme gan\u00f3 el sue\u00f1o y despert\u00e9 dentro de una casa, escurriendo de sangre\u201d. Se llevaron el tr\u00e1iler al corral\u00f3n. Al operador le pusieron una multa, por dormil\u00f3n, y se hizo un convenio, de que pagar\u00eda los da\u00f1os de la vivienda, as\u00ed como de las curaciones de la pareja.<br \/>Firm\u00f3 el documento, dando su direcci\u00f3n, diciendo que ese mismo d\u00eda llegar\u00eda una cuadrilla de alba\u00f1iles para que dejaran la casa como palacio de Blancanieves. La polic\u00eda le tom\u00f3 sus datos generales, advirtiendo que si no cumpl\u00eda lo iban a encerrar en la bartolina.<\/p>\n<p>POR UN PELITO Y LINCHAN A DOS LADRONES<br \/>Los salv\u00f3 la campana cuando llegaron los gendarmes de Singuilucan.<br \/>Los gritos de los ladrones, que parece que estaban pariendo chayotes, eran de los madrazos que les daban los vecinos, que mandaron a traer gasolina para quemarlos vivos. Algunos dijeron al juez de la colonia, que mejor los escondieran para que no los agarrara la polic\u00eda, y el Viernes Santo los crucificaban de a de a deveras.<br \/>Los delincuentes gritaban: \u201cSomos inocentes, no la vayan a regar\u201d. Pero les callaban el hocico a madrazos. Ya estaban a punto de darles en la madre, cuando les cay\u00f3 el chahuistle. Llegaron los uniformados, que se pusieron en medio de ellos, protegi\u00e9ndolos para que ya no les pegaran.<br \/>Revisaron un Jeep y encontraron una pistola calibre 9 mil\u00edmetros, con dos cajas de cartuchos. Dijeron ser vecinos de Huasca de Ocampo, y ped\u00edan que los dejaran escapar, pues los pobladores los quer\u00edan quemar. Hubo un momento en que la gente del pueblo se les dej\u00f3 ir. Tumbaron a los polic\u00edas y no los dejaron parar, quedando debajo de los ladrones.<br \/>Tocaron las campanas de la iglesia del pueblo y lleg\u00f3 m\u00e1s gente armada con palos y piedras. Los polic\u00edas pidieron ayuda a sus hermanos los estatales, a los agentes de investigaci\u00f3n, y lleg\u00f3 el cuerpo de rescate, protecci\u00f3n civil y los bomberos.<br \/>Los agentes pidieron su declaraci\u00f3n a los lugare\u00f1os, para aplicar la nueva ley, y dejar en libertad a los acusados, si es que dicen la verdad. Pero el Juez conciliador dijo que ni madre, que ellos van a tomar justicia por su propia mano. La nueva ley ellos se la pasan por el arco del triunfo. As\u00ed que pidi\u00f3 que a los ratas los rociaran de gasolina. Dijo el pueblo que s\u00ed.<br \/>Pero se salvaron los individuos, porque los huachicoleros ya les hab\u00edan robado los garrafones de gasolina. Entonces dijeron que lo iban a matar a punta de madrazos, y se les fueron encima, tumbando a todas las autoridades.<br \/>Los polic\u00edas les dijeron que se acercaba la Semana Santa, que los dejaran unos d\u00edas m\u00e1s, que ellos se los llevaban y les daban en la \u00a0madre. Les preguntaron c\u00f3mo se llamaban. Dijeron que Juan y Jos\u00e9, de 22 a\u00f1os, radicados en Huasca de Ocampo. En un descuido se los llevaron en la patrulla, dejando a los vecinos con la boca abierta.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DOS SUJETOS ESTABAN CALIENTITOSSe rajaron cuanta madre ten\u00edan. Se jalaron de las gre\u00f1as, se dieron aventones, que ca\u00edan de nalgas, parando las patas. Era una lucha de poder a poder. Se estaban dando hasta debajo de la lengua.<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[43],"tags":[],"class_list":["post-59411","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-un-infierno-bonito"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59411","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59411"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59411\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59411"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59411"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59411"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}